miércoles, 18 de diciembre de 2019

Presentación de "Sed de lex" en El Mundo

La retransmisión televisiva del juicio del procès convirtió, con la inestimable ayuda de las redes sociales, a uno de los momentos más trascendentes de la democracia española en un circo mediático. Al minuto, se comentaba cada gesto de un procesado, cada palabra del juez Manuel Marchena; se lanzaban aventuradas previsiones y análisis de urgencia tuitera... Entre tanto ruido de la inmediatez, las crónicas que a diario publicó Arcadi Espada en las páginas de EL MUNDO detenían el tiempo, aportando calma y distancia emocional para interpretar un escenario con múltiples actores enmascarados.
Durante cuatro meses, las piezas espadianas fueron una reivindicación práctica del buen y viejo periodismo, ese que algunos dan por muerto prematuramente. Agrupadas ahora en Sed de Lex (Funambulista), un coqueto volumen de 301 páginas ilustrado por Leonard Giovannini que este martes presentó en Madrid el autor, acompañado por el director de El Mundo, Francisco Rosell, y el escritor Andrés Trapiello.
"Este es un libro distante con los golpistas y que intenta retratar también un paisaje moral de Cataluña", resumió Espada, sorprendido de que muchas de las obras que se están publicando estos días sobre el juicio se declaren con orgullo equidistantes con unos dirigentes que prepararon y perpetraron de forma pública y sin disimulo, un "asalto a la democracia española".
Recordó en este sentido a su referente para la escritura de estas piezas desde el Supremo, Técnica de un golpe de Estado. La crónica de Martín Prieto del fallido embate de Tejero a la democracia, y el hecho de que cuando fue publicado en 1982 a nadie se le ocurrió despreciarlo por tomar partido contra los que violaron la legalidad.

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lunes, 16 de diciembre de 2019

Nuevas reseñas sobre "Gigoló en Riad" ("La Voz de Galicia" y "Hoy")


Yago Capablanca, ingeniero español, 30 años. Es, a la vez, protagonista, narrador y autor de Gigoló en Riad (Funambulista), un relato en primera persona de lo que supone ser un occidental, varón y joven, en Arabia Saudí. Capablanca es en realidad el seudónimo de Iván González y Luis Morales, que han unido sus fuerzas para crear un personaje que canaliza cuestiones como los estereotipos asociados a la masculinidad, el extrañamiento y choque culturales, así como la alienación del desarraigo. Gigoló en Riad puede engañar en la lectura de las primeras páginas: los autores reproducen con total verismo la prosa de quien encuentra en la aburrida soledad de las mujeres occidentales una lucrativa actividad gracias al sexo. Pero a medida que avanza la narración la prosa se va estilizando y depurando, en consonancia con la transformación que experimenta el protagonista, de quien se enamora una mujer musulmana.

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'Gigoló en Riad' nace por algo tan elemental como poner los oídos ante una historia que te cuentan. En enero de 2016 el escritor extremeño Luis Morales pasea por el Retiro de Madrid junto a su amigo Iván González y a la conversación se suma una tercera persona.
Durante el trayecto los tres hablan de sus experiencias profesionales y en un momento de confidencias el tercer paseante revela que mientras trabajó de ingeniero en Riad ejerció de chico de compañía para mujeres europeas residentes en aquel país.
El famoso dicho de «esto daría para una novela» lo ponen en práctica. Escribir novela a dos manos resulta inusual, pero deciden abordarlo en común. A esta santísima trinidad que forman Luis, su compañero Iván y el protagonista que prefieres seguir en el anonimato, le dan el nombre de Yago Capablanca, un nombre ficticio que cuenta la historia real en primera persona.

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Martes 17 de diciembre, presentación en Madrid de "Sed de lex" de Arcadi Espada


jueves, 5 de diciembre de 2019

Entrevistas a Loreto Urraca sobre su novela «Entre hienas», publicado por Editorial Funambulista, en Contra Radio y Radio Klara


Radio Klara
«XII jornadas en torno al campo de concentración de Albatera. 80 años de resistencia fascista». La Luna Sale a Tiempo - 08/11/19 

lunes, 2 de diciembre de 2019

Entrevista a Iván González, coautor de "Gigoló en Riad" en El Correo Gallego

Los occidentales creemos que vivimos en total y plena libertad. ¿Eso es porque nos falta mundo por conocer? Se lo pregunto porque en el dosier del libro se dice: "Yago ve en el Occidente actual, supuesto faro de la libertad del mundo, una gran falacia".
Yago Capablanca, el protagonista de Gigoló en Riad, por su trabajo de ingeniero, lleva años viajando por el mundo. Eso le ha hecho comprender que muchas de las cosas que nos cuentan los medios de comunicación occidentales no tienen nada que ver con la verdad, con la justicia ni con la belleza, sino más bien con intereses oligárquicos de los accionistas de esos medios que condicionan nuestro voto y nuestra manera de pensar. A menudo se publica, tal o cual artista, que murió de una sobredosis, era un alma libre... Se nos permite votar doce horas cada cuatro años a representantes que al pueblo le cuelan hasta en la sopa y nos creemos libres. En Occidente llamamos libertad a lo que no lo es.
¿La libertad forma pareja con la soledad?
Cuando un hombre trata de ser libre (solo es un intento, como la llama que quiere perdurar al consumirse la vela) suele remar hacia una isla de soledad gratificante ­donde escucha su respiración --bajo el cielo estrellado de los valientes--, porque siempre acaba bojeando solo.
El protagonista trasmite la terrible existencia de una crisis de valores... ¿que se expande?
Occidente ha perdido su vetusta proyección espiritual. Ya solo cree en sus marionetas desvaídas, pero no en el arrebol mistérico de sus sombras chinescas. Un pueblo que olvidó la dimensión daimónica de sus palabras, el fuego de su fe, la defensa de sí mismo, es un autómata averiado. Un pueblo que más que xenofobia --aunque nos lo repitan hasta la extenuación para hacernos sentir culpables-- padece una xenofilia enfermiza, que solo vive para el ocio, para competir y para prosperar materialmente, es un cangrejo ermitaño patético que deambula por la arena de la nada sin concha que lo proteja. El progreso de ese tipo de animal con conciencia tiene un horizonte borrascoso.

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Sed de lex en El Mundo


El periodista catalán reúne en un libro las crónicas que publicó en EL MUNDO sobre los días del juicio al proceso soberanista
Detalle de una de las ilustraciones de Leonard Giovannini que...
Detalle de una de las ilustraciones de Leonard Giovannini que acompañan las crónicas de Arcadi Espada en el libro 'Sed de Lex'. EL MUNDO
Al juicio del procés le faltan aún las sentencias del Tribunal Constitucional, Estrasburgo y Luxemburgo, y le faltan también los libros que acaben por fijar lo que pasó entre los días 12 de febrero y de junio en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo. Editorial Funambulista remedia esto último agrupando las 52 crónicas con las que Arcadi Espada (Barcelona, 1957) reflejó en EL MUNDO cada jornada del juicio. Puesto que era inmejorable, lo hace bajo el mismo título que acompañó los artículos: Sed de Lex. Sí se han podido mejorar (!) las crónicas, cada una acompañada ahora de una ilustración -porque ilumina, adorna y aclara- de Leonard Giovannini.
Durante los cuatro meses de vista oral, Espada se hundió en el fondo del proceso al procés, evitando así que la retransmisión ocultara lo esencial. "No importaba que el juicio lo retransmitieran en streaming las televisiones o Youtube", dice la editora, "las crónicas arcadianas contenían más vida y verdad que lo que podían transmitir las imágenes y el sonido de la señal institucional".

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miércoles, 27 de noviembre de 2019

Entrevista a Iván González, coautor de Gigoló en Riad, en Todo Literatura

Pese a tener un océano de por medio, ambos escritores acometieron la aventura hasta pergeñar totalmente la historia de este supuesto Yago Capablanca –nombre ficticio del protagonista-. Hemos podido entrevistar a Iván González, uno de los dos autores, que nos cuenta en la entrevista los entresijos de la realización de la novela.
Empecemos por la génesis del libro. ¿Cómo llegó hasta ustedes esta historia?
Por casualidad, como llegan las cosas de calado en la vida. En el 2016, Luis y yo conocimos a Yago, un tipo raro que hablaba de mundo exóticos donde había perdido la cabeza por amor. Desde el primer instante que charlamos con él vimos la posibilidad de una historia. Detrás de la risa de Yago, de sus anécdotas continuas, de la descripción de su aventura, vislumbramos esa herida esencial que acompaña a todos los hombres de todas las culturas ––especialmente a los occidentales––: una soledad insufrible que a uno le lleva, como a un topo medio ciego, a buscar, siempre, al final del túnel, el amor.
¿Alguno de los dos le conocía personalmente?
Luis y yo le conocimos a través de una tercera persona. La diferencia entre esa tercera persona y nosotros es que nosotros somos escritores. Luis y yo tenemos curiosidad y oficio y supongo que esas dos herramientas de escritor ––que es algo así como un buscador de trufas–– nos hicieron sentarnos un par de años a escribir una novela como esta, que no es otra cosa que un arreón nostálgico y gamberro, lleno de frases trabajadas, sobre las malas cicatrizaciones del ayer.
¿Por qué decidieron unirse para escribir esta novela?
Por el pacto entre caballeros que hicimos con Yago. Él quería expresar sus vivencias ––interesantes, hondas, poéticas––, y nosotros queríamos contarlo, porque vimos que su historia es la prototípica de esta época, la de un hombre que aparentemente lo tiene todo pero que en realidad no tiene nada que merezca la pena. “Gigoló en Riad” es la intrahistoria del occidental actual: un mecano roto sin horizonte más allá de lo material que vive en una sociedad de compra––venta donde se ha perdido lo esencial: los sentimientos hondos y la proyección espiritual. Esto no es una novela sobre un tipo que se acuesta con mujeres europeas de profesionales expatriados en Arabia, sino el regreso sin complejos de la novela existencial con mayúsculas al panorama de la literatura española, en la línea de El extranjero de Camus o La Náusea de Sartre. Detrás del sexo y la soledad, Yago busca una luz de sentido con más fondo que el dinero o el placer.
Extraña que en una novela escrita a cuatro manos se utilice la primera persona. ¿Por qué lo decidieron así?
Porque la historia no es nuestra. Nosotros no somos sus protagonistas sino sus escribas. Somos meros ventrílocuos de la vida de Yago. Nuestra única preocupación a la hora de escribir esta historia era que ese mecanismo de relojería que debe ser una novela se ajustase con precisión. Nuestro trabajo ha sido dar voz con eficacia a la vida de Yago. Lograr esa verosimilitud narrativa no es fácil. Requiere muchas horas de trabajo. Y aunque nosotros siempre hemos trabajado solos ––el escritor es más gato que perro––, en esta ocasión, escribir al alimón nos ha enseñado que en la resolución de muchos problemas que surgen en el transcurso de la escritura, cuatro ojos ven más que dos.

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viernes, 22 de noviembre de 2019

"La sociedad de los personajes inacabados", de Carlos Cañeque, en La 2 Noticias


A partir del minuto 22:10.



Entrevista a Carlos Cañeque en Onda Cero


Avui ha vingut a berenar a l'estudi de La Brúixola l'escriptor i professor Carlos Cañeque, que ens ha presentat el seu darrer llibre 'La sociedad de los personajes inacabados' (Funambulista). En ell relata la història d'un escriptor que perd el talent per a l'escriptura i que acaba contractant un negre per a fer les seves novel·les. Escuchar la entrevista

miércoles, 6 de noviembre de 2019

«Persianas» de Fernando Parra Nogueras en El Imparcial y entrevista en el Diari de Tarragona

El Imparcial

Fernando Parra (1978), tarraconense de Bonavista, es profesor de Literatura en un instituto de Alicante y lleva años colaborando semanalmente en el Diari de Tarragona con unas estupendas columnas literarias, por su tono y su estilo -aunque no siempre versen sobre libros-, que dan cumplida cuenta de su madera de escritor. Su prosa es limpia, bella y enjundiosa. Matiza los juicios con una cierta ironía y no oculta ni sus preferencias literarias ni su falta de aprecio por algún que otro novelista muy valorado en los últimos tiempos.
Eso es en una síntesis muy apresurada lo que sabíamos hasta ahora del autor, del novelista que acaba de publicar su primera novela, de título certero y escueto: Persianas.
Empezamos con buen augurio. La primera obligación de un novelista que se precie es saber titular su obra. Si, además, sabe suscitar el interés del lector e infundir marchamo simbólico y literario a un objeto funcional de la vida cotidiana seguimos por buen camino. Porque persiana no es ventana, vocablo mucho más propenso a emprender vuelos metafóricos y simbólicos.
Las persianas que como migas de Pulgarcito marcan el camino y el ritmo de la vida de Rodrigo, el niño protagonista y narrador en primera persona de la novela Persianas, no son las oscilantes y sugerentes venecianas, sino las más corrientes y prosaicas, esas coronadas por un tambor externo o interno que suenan si acaso como una carraca. Persianas quedó finalista del premio Azorín en 2017, y algo tiene la prosa de Fernando Parra que recuerda al gran orfebre verbal del Noventayocho, seguramente la luminosidad y el oído fino, poético, del escritor: “Eran los tiempos en que la existencia no estaba sujeta a la zozobra de lo azaroso” leemos al final del capítulo tercero.

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Diari de Tarragona

Su corazón está en Bonavista (Tarragona) aunque, por cosas de la vida actualmente vive i trabaja en Alicante dando clases de Lengua y Literatura Española. A Fernando Parra siempre le ha entusiasmado escribir, es su auténtica vocación. Hace ya 10 años que colabora en el Diari y en diversas revistas literarias; escritos que el autor recoge en su blog Cesó todo y dejéme. Algunos de sus artículos han sido finalistas del prestigioso Premio de Periodismo Literario Francisco Valdés. El sábado presentó en su barrio Persianas, su ópera prima, con la que quedó finalista del Premio Azorín y de la que nos cuenta todos sus secretos.
Dice que hacer un libro es como ser padre de una criatura. ¿Cómo ha vivido usted este parto de ‘Persianas’?
Escribir una novela lo comprende todo: poner la semilla, soportar el embarazo y parir con dolor. No soy padre pero he oído decir que cuando se ve la carita del niño al nacer, uno no acaba de creerse del todo que aquel nuevo ser sea obra suya. Pues con el libro es igual. Lo miro y se me antoja que lo ha escrito otro pero resulta que lo he escrito yo.
¿Cuándo y cómo llega el día que se plantea hacer un libro?
Los dos que ya llevo escritos y el tercero que está en camino han surgido siempre de una conmoción vivencial. Persianas nace del dolor desgarrador de la separación de mi barrio, de mi ciudad, de mis padres y amigos, cuando decidí marcharme a Alicante. Necesitaba cauterizar el dolor y lo hice con la mercromina de la escritura, cicatrizando una etapa de mi vida que había concluido. Siempre se escribe desde una sacudida.
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«Gigoló en Riad» en Melodía FM


«Gigoló en Riad» en Radio Internacional


viernes, 18 de octubre de 2019

Luis Morales: «Antes de tanta ‘pantallita’ uno viajaba en tren y mantenía conversaciones»


La última novela del escritor cacereño Luis Morales, en coautoría con Iván González, acaba de salir a la luz. Gigoló en Riad es una historia real sobre la vida de un ingeniero, bajo el pseudónimo Yago Capablanca, que se instaló en la capital de Arabia Saudí entre 2009 y 2011, en una época de crisis económica en España. Al poco tiempo de llegar le propusieron ser, además de ingeniero, chico de compañía.
-¿Cómo surge ‘Gigoló en Riad’?
-Surge de un encuentro. Tanto Iván como yo en enero de 2016, a través de una tercera persona, tuvimos la oportunidad de conocer a un ingeniero que había trabajado en Riad para una multinacional entre los años 2009-2011. En esa conversación salió a la luz la doble vida que llevó en la capital de Arabia Saudí, que fue compaginar su trabajo de ingeniero con hacer de chico de compañía. La novela surge de lo extraordinario que nos pareció no solo esta doble vida si no también su fascinación por el mundo árabe.
-¿Cómo conocen al protagonista en la vida real a ese ‘Yago’ ?
-Antes de tanta «pantallita» uno viajaba en tren, y yo que tantas veces he hecho el trayecto Madrid-Cáceres, que lo llamábamos el de la amistad porque a veces tardábamos 9 horas en llegar, no me quedaba otra que hablar con el pasajero de al lado. Antes el desconocido del tren te contaba su vida y decías esto da para una novela. Era cuando la gente charlaba sin pantallas con contacto puro y sencillo.En cierto modo esta novela quiere volver a esa literatura de contar historias.
-¿A qué se debe esa doble vida de Yago Capablanca? Entiendo que un ingeniero no necesita otro empleo y menos en Arabia Saudí…
-Quien va a instalarse a Riad como profesional europeo lo hace para hacer caja. Pero el estado anímico de Yago no era bueno y aceptó la oportunidad laboral de sacar el máximo rédito a él mismo, lo que hizo fue optimizarse. Luego está su pulsión sexual, fantasías y su fascinación con universo femenino que se encontró. Pero a todo esto le llevó cierta amoral de la que procedía y no es otra que la propia de la sociedad occidental.

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jueves, 10 de octubre de 2019

"Gigoló en Riad" en La Vanguardia

Ayamonte (Huelva), 7 oct (EFE).- El ingeniero español Luis Morales pasó una etapa de su vida en Arabia Saudí, donde le impactó tanto lo que vio en uno de sus compañeros que lo ha plasmado en 'Gigoló en Riad’, una novela definida por los expertos como "arriesgada y comprometida”.
Publicada por Funambulista, Luis Morales, nacido en Cáceres y afincado en la localidad onubense de Ayamonte, y el madrileño Iván González, han sacado adelante una novela que supone “la crónica de una doble vida”, concebida también como un análisis de “la búsqueda desesperada de un sentido a nuestras vidas de occidentales apoltronados”.
La firma de Yago Capablanca de la novela es la forma que sus autores han adoptado para proteger la identidad del protagonista, afirmando siempre que se trata de una persona real, con nombres y apellidos, y que todo lo que se recoge en las páginas le sucedió realmente, admitiendo que se da, con ella, “un salto mortal sin red en tiempos tan delicados para la libertad de expresión”.
Comenzando por el principio, Yago Capablanca es un ingeniero español de 30 años, que entre los años 2009 y 2011, en lo más crudo de la crisis en España, trabajó para una multinacional en Riad, la capital de Arabia Saudí.
Sus autores lo definen como “un joven sobradamente preparado, y descaradamente guapo, que al poco de instalarse es invitado a ejercer de chico de compañía de esposas de otros profesionales expatriados”, a las que describen como "mujeres occidentales, solitarias y aburridas en mitad de la nada”.
Sin darse cuenta del proceso, hacer de gigoló se convierte en su segunda y actividad, que le proporciona importantes ingresos en uno de los países más opulentos "pero también herméticos del mundo”.
Morales recuerda que conocieron el caso en primera persona, aunque todo comenzó de forma informal: “nos escuchamos, nos contamos un poco los tres, en aquellos meses de amistad, nuestras vidas oficiales, nuestras experiencias de trabajo en el extranjero, nuestra visión de los tiempos que nos ha tocado vivir, nuestros anhelos y frustraciones”.

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Entrevista a Luis Morales en Canal Extremadura

"Gigoló en Riad" e ingeniero español. Una experiencia real convertida en novela

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lunes, 30 de septiembre de 2019

"La sociedad de los personajes inacabados" en Déjate de Historias


Entrevista a Carlos Cañeque, autor de "La sociedad de los personajes inacabados", en Librújula

¿Podríamos decir, ante todo, que La sociedad de los personajes inacabados no solo desdibuja el límite entre lo real y la ficción, sino que la ficción sea parte inherente de la realidad?
Sí, el término académico de la “metaficción” se asocia a la posmodernidad, es decir, a la literatura que parte sobre todo del Ulises de Joyce. El Ulises de Joyce es metaficional porque ya en el título hace referencia a otro texto, a otra realidad ya codificada en el canon occidental, la que aparece en La Odisea, a la que la novela de Joyce hace referencia implícita constantemente. Pero si pensamos en otros textos clásicos como La comedia de Dante o el Quijote, nos encontramos con una metaficción clarísima. Dante es el autor y protagonista de La comedia, con lo que la realidad, incluso en la figura de Virgilio, que es otro autor real admirado por Dante que le hace de guía en el Infierno, se entremezclan. Lo mismo ocurre en el Quijote porque el narrador (Cervantes) nos indica que toda la historia de su protagonista se la encontró en unos cartapacios escritos por el escritor árabe Cide Hamete. Además, en la segunda parte, el bachiller Sansón Carrasco informa a Don Quijote que un tal Cervantes, desdichado en amores, escribió una primera parte en la que él, Don Quijote, es el protagonista. Pura mezcla de realidad y ficción.
Es imposible no leer La sociedad de los personajes inacabados sin pensar en Niebla de Unamuno. Aquí también nos encontramos personajes que interactúan o piden explicación a su autor. ¿Qué influencia ha tenido en usted Unamuno?
Niebla muestra, en la figura de su protagonista, Augusto Pérez, uno de los encuentros más contundentes entre un autor y su personaje. Sin duda, en mi novela, esta relación está muy presente. Aunque hay otras ideas de Unamuno que también me han ayudado a formular la trama y algunos detalles. Por ejemplo, en mi novela los personajes protagonistas se encuentran con personajes como Jesús de Nazaret, y Jesús les dice que está seguro de que el Quijote se escribió, mucho más que para parodiar los libros de caballería, para burlarse de él. Esa idea está sugerida en algunos libros de Unamuno. Pensemos en sus semejanzas: los dos son delgados y tienen barba, los dos salen a predicar en medios rurales en base a textos anteriores (El Antiguo Testamento y los libros de caballería) que contienen códigos éticos que justifican su misión, los dos reciben un tratamiento hostil (crucifixión en el caso del judío y pedradas y palos en el del manchego).

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jueves, 5 de septiembre de 2019

"El Señor de los Pájaros" de Yoko Ogawa en el Parnaso de las Artes

el señor de los pajaros

Tras el éxito de La fórmula preferida del profesor (Funambulista, 2008), se edita ahora en castellano esta singular novela, publicada en Japón en 2012, que trata de la vida del mantenedor de la residencia para clientes selectos de una importante empresa metalúrgica que, además, se ocupa voluntariamente de la limpieza del aviario situado al lado de una guardería de un barrio de una ciudad cuyo topónimo desconocemos, aunque se deduce que la acción se desarrolla en Japón. Tampoco sabemos el nombre ni el apellido de ninguno de los personajes de la novela: el Señor de los Pájaros, sus padres, el hermano mayor, la bibliotecaria, la directora de la guardería, las farmacéuticas de Cielo Azul, el anciano experto en grillos, el herrero que participa en concursos de canto de ojiblancos y unos pocos más.
Unas vidas silenciosas, discretas, unas relaciones humanas casi siempre correctas, pero poco íntimas, jalonan la metódica y aparentemente anodina existencia del protagonista, que ha aprendido de su hermano mayor la pasión por los pájaros, que es lo único que le queda al morir él y sus progenitores. Aquel incluso hablaba en poponés, idioma con el que se relacionaba con las aves, pero que nadie más entendía.

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lunes, 19 de agosto de 2019

"La sociedad de los personajes inacabados" en La Vanguardia

El literato y cineasta Carlos Cañeque sostiene en una entrevista con Efe que todo escritor "tiene siempre negros" y que busca inspiración y "toma" prestado para sus obras lo que le rodea, por lo que sostiene que "la autoría total e individual no existe".
Ganador del Premio Nadal en 1997 con la obra "Quién", Carlos Cañeque (Barcelona, 1957) muestra en su última novela, "La sociedad de los personajes inacabados" (Editorial Funambulista), a un autor que se siente fracasado e impedido para escribir una nueva obra exitosa, y que contrata a un "negro literario".
"José el Escritor" es un "negro literario". Con ese término "políticamente incorrecto" lo describe el protagonista y lo justifica el autor, con un "tono muy próximo al teatro del absurdo".
"Mi intención es plantear que todo escritor siempre tiene 'negros', y que toma casi todo de la realidad que le rodea, de las personas que conoce, de conversaciones que escucha casualmente en un bar. Creo que la autoría total e individual no existe", ha explicado Cañeque.
Y eso debe ser cierto cuando llega un punto en la narración en que nos sumergiremos en "un viaje de metaficción" donde ya no se sabe quién es quién y donde los personajes "piden a su autor que les haga cambios mediante adjetivos" y sobre todo que no los abandone, pues "eso significaría su inmediata defunción".
Así lo cuenta el autor: "Tanto las tres películas que he escrito y dirigido como mis cuatro novelas nos presentan a un autor protagonista que quiere hacer una obra (...), hasta concluir que el proyecto de la obra que estamos leyendo o viendo es también el producto".

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martes, 6 de agosto de 2019

"La excluida" de Pirandello en Devoradora de libros"

Escrita en 1893, aunque no se publicó hasta 1901, La excluida es la primera novela del gran autor italiano Luigi Pirandello (Sicilia, 1867-Roma, 1936), galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1934 y contemporáneo de Gabriele D’Annunzio, Grazia Deledda y Matilde Serao. Pirandello sitúa la historia en un pueblo de su tierra natal a finales del siglo XIX; una sociedad apegada a las raíces, católica y patriarcal, donde una mujer humilde no puede aspirar a nada más (ni nada mejor) que ser esposa, ama de casa y madre. Marta, la protagonista, es una joven que contrajo matrimonio en contra de su voluntad –ella hubiera preferido continuar sus estudios– y poco después sufre el repudio de su marido por unas sospechas de adulterio. El rechazo no solo afecta a Marta, sino que se extiende a toda su familia. Ante esta afrenta, Marta tratará de hacer lo posible para salvarse a sí misma y a sus seres queridos.
En un principio, Marta se ve obligada a regresar a la casa paterna, a pesar de que ella niega haber sido infiel. Es la cruda realidad de la cultura patriarcal, por la que una muchacha, cual moneda de cambio, primero «pertenece» al padre, luego al marido, y si, siempre según el esposo, el matrimonio no marcha, puede «devolverla» al progenitor, con un escándalo público incluido. Ella, una chica inteligente y tenaz, se ve en una situación humillante de desamparo absoluto: debe resignarse a ser juzgada, no por sus acciones, sino por una mera suposición. Además, en una sociedad donde la institución de la familia tiene un peso fundamental, su caída en desgracia arrastra a los suyos: los vecinos les dan la espalda y les hacen escarnio. Su propio padre se suma a la indignación del esposo, mientras que la madre y la hermana menor la apoyan. Esta última, con todo, pierde oportunidades de casarse como consecuencia del oprobio.
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lunes, 5 de agosto de 2019

TORMENTOSA EXISTENCIA DE UN GENIO: LOCURA E INFIERNO DE AUGUST STRINDBERG

strindberg

Sin lugar a dudas la figura y la obra del gran escritor, dramaturgo y pensador sueco August Strindberg (1849-1912) es de una significación trascendental no solo para la literatura sino también para la cultura y el pensamiento occidental a caballo entre los siglos XIX y XX. Strindberg, en efecto, individuo genial, atrabiliario, visionario, hipersensible, misógino, acechado por la locura y sus demonios gran parte de su turbulenta vida, en constante pugna y lucha contra todo lo establecido y contra todo el mundo literario sueco-con tal de hacer que sus dramas teatrales vieran la luz , ya fuesen publicados o representados – realizó notables aportaciones a la literatura y al pensamiento modernos. Para ello se valió tanto de la voz de otros sólidos filósofos contemporáneos (el gran Friederich Nietzche,  y un largo etcétera) como de un famoso visionario sueco del siglo XVIII, Swedenborg, piedra angular de la tradición esotérica europea junto con Blake (Strindberg incluso se interesó por la química y la alquimia en una fase final de su vida y creyó quizá haber encontrado algunas “esenciales o mágicas” formulaciones alquímicas).

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martes, 23 de julio de 2019

El final de la cuerda en el blog Devaneos

www.devaneos.com
Escrita en 1902 la editorial Funambulista saca ahora una segunda edición (la primera es de 2009) de esta obra no muy conocida de Joseph Conrad que lleva por título El final de la cuerda, con traducción y postfacio de Isabel Lacruz Bassols.
Tengo fresca la lectura de los estupendos ensayos de Conrad agrupados bajo el título El espejo del mar. Allí Conrad constaba cómo la navegación que él había conocido, desde que se enroló (tras un intento de suicidio) en 1878, había cambiado mucho con la aparición de los vapores, tal que el viento, que era la razón de ser de los veleros (uno de los mejores ensayos es el dedicado a los vientos) y de la navegación ya pasaba a ser una antigualla.
En El final de la cuerda el principal protagonista es Whalley, un capitán de barco que frisa los sesenta, de apariencia rocosa y vitalista, que es también emblema de ese mundo que desaparece literalmente ante sus ojos: una modernidad que arrambla los veleros en beneficio de los vapores, más rápidos, más rentables…

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"Entre hienas", de Loreto Urraca, en la Revista Aradna RC

Entre hienas

Pedro Urraca, policía español destinado en Francia, donde organizó la persecución a los refugiados españoles que culminó con la deportación y fusilamiento de Companys (su pieza más valiosa, pero no la única cobrada), y agente de la Gestapo entregado al exterminio de la infamia judía (y, de paso, de algunos judíos que le estorbaban en sus negocios personales), quiso que su nieta le ayudase en la redacción de sus memorias, a lo que ella se negó. Mucho tiempo después, ya muerto el ínclito y casi olvidado, la casualidad hizo que aquella licenciada en filología que no quiso ejercer de amanuense descubriera el monstruoso currículo de su abuelo.
Y escribió este libro.
Más allá del valor que supone afrontar la consanguinidad y la convivencia con un asesino de tal calibre, la elucidación de uno de tantos pasajes en tinieblas que todavía gastamos por estos lares, o el desafío de aceptar un apellido manchado (cuántos cambios de filiación en nombre de la vergüenza), creo que Loreto Urraca se merece nuestro agradecimiento por lo que demuestra:
Que la literatura es capaz de alcanzar una altura ética que la historia (por nuestra culpa) nunca conocerá.

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martes, 9 de julio de 2019

"La lección de música" en Lecturas de Undine

El 26 de junio del presente año asistí a un concierto en el Auditorio Nacional de Madrid. El concierto anunciado lo daban La Orquesta sinfónica, Coro y Escolanía JMJ, bajo la dirección de Borja Quintas; en el repertorio: La Novena Sinfonía en re menor, Op. 125,  de Beethoven.

Fuente: Undine von Reinecke
Quiso la casualidad, o quizá fuera Euterpe, musa protectora de la música, que mi lectura del momento fuera La Lección de música de Pascal Quignard y que el ejemplar del libro  estuviera en mi bolso, cuestión que pertenece más a la costumbre que a la diosa fortuna.

El caso es que me pareció una bonita coincidencia que mis dos mundos favoritos se unieran en una misma experiencia humana e intelectual, teniendo además la gran ventura de disfrutar del momento junto a uno de los pianistas míticos de nuestro país, el grandísimo Joaquín Soriano, leyenda viva del piano, con quien tuve el placer de intercambiar impresiones. 

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jueves, 4 de julio de 2019

El callejero maldito en DIDÁCTICAS ESPECÍFICAS COLEGIOS

La colección LITERADURA de la editorial El Funambulista presenta muchos títulos de gran valor educativo y didáctico, ya se comentó en esta sección la obra de Loreto Urraca sobre la colaboración del franquismo con el nazismo en Francia. Ahora se presenta una curiosa y original obra que nos presenta a una serie de personajes que se encontraban en el callejero de Madrid, y que tuvieron gran importancia durante la Guerra Civil Española y la posterior dictadura franquista. El autor de esta guía callejera ofrece al lector la opor-tunidad de hacer un recorrido urbano en el que conocerá, de viva voz, alguna de las infa-mias que cometieron durante el convulso período de la Historia de España que supuso la contienda. El método que se utiliza es una supuesta entrevista con ellos en el momento actual.

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"Novela ácida universitaria" en la Revista de Libros



Las novelas y sus autores
Estas dos novelas corresponden al género denominado novela de campus, bastante extendido en Estados Unidos desde hace muchos años. Uno recuerda cómo, tiempo ha, la editorial Lumen tuvo la estupenda idea de traducir una buena novela (Una nueva vida, 1966) de un buen escritor, Bernard Malamud, que, más que novela de campus, es una que se desarrolla en un campus. Y Alianza publicó, en muy buena traducción de Juan Benet, Este lado del paraíso (1971), de F. Scott Fitzgerald. En España, sin ser exhaustivos, podemos recordar que, antes del gran éxito de Soldados de Salamina, Javier Cercas publicó dos novelas de este tipo, El inquilino (1989), que se desarrolla en Estados Unidos, y El vientre de la ballena (1997). También, a propósito, Todas las almas (1989), de Javier Marías, esta de ambiente inglés, y Un momento de descanso (2011), de Antonio Orejudo. Y, ya que en una de las nuestras hay un muerto, La muerte del decano (1992), libro no muy conocido de Gonzalo Torrente Ballester. Y acaba de publicarse la versión castellana de Las hijas de otros hombres (2019), de Richard Stern.
Las aquí reseñadas tienen bastante en común: las dos transcurren en facultades de Derecho, lo que no sorprende demasiado si se ve quienes las han escrito: Francisco Sosa Wagner, catedrático de Derecho Administrativo, y Alfonso García Figueroa, profesor titular de Filosofía del Derecho. En las dos son importantes los rectores y se critica con dureza eso que ha dado en llamarse «Bolonia» a modo de concentrado de toda una serie de cambios en la enseñanza y su filosofía, que dirían los patrocinadores. En la primera es un diálogo artificial entre tres profesores; en la segunda, un largo monólogo del protagonista atacando, sobre todo, el sistema de acreditación para cátedras.

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jueves, 27 de junio de 2019

El señor de los pájaros, de Yoko Ogawa, en Letras en Vena

Yoko Ogawa lleva a sus espaldas una larga trayectoria como novelista, tratando, a lo largo de sus publicaciones, de alejarse de los escritores de best sellers que a menudo, gracias a una gran campaña de marketing, logran posicionar sus novelas entre los primeros puestos de ventas. No obstante, conviene distinguir cantidad de calidad. Los best sellers constituyen el fast food de la literatura. De fácil lectura, lenguaje sencillo y accesible al gran público, con una trama entretenida que engancha al lector, logran embaucar a miles de lectores que lo recomiendan en cualquier tertulia. Pero como el fast food, más que nutrir matan el hambre. En el caso de Yoko Ogawa asistimos a un fenómeno curioso, pues lejos de ser novelas diseñadas para convertirse en un best seller y lograr un rápido incremento de los beneficios de editorial y escritor, sus novelas muestran una escritura muy personal, dulce y poética, haciendo que disfrutemos con cada una de las palabras que leemos y que nos emocionemos con los personajes que construye, logrando que sus libros lleguen a un amplio público. Y, sin embargo, estas novelas logran convertirse en un fenómeno de ventas, demostrando que la literatura de autor, entendida como una literatura personal, intimista, alejada del marketing editorial, puede convertirse en un fenómeno literario.
Sus novelas, según confiesa ella misma, se inspiran en clásicos de la literatura de una enorme emotividad, como El diario de Ana Frank o en las personalísimas e inclasificables novelas de Kenzarburo Oé, quien es capaz de mostrar una delicadeza y ternura propia de un poeta junto a una prosa cruel y cruda en la que describe sin tapujos los peores instintos del ser humano. Yoko Ogawa combina los elementos más sutiles del carácter humano con una prosa sutil y penetrante. La novela que reseño en esta ocasión, El señor de los pájaros, es una muestra de este estilo. Ogawa, como hace Hayao Miyazaki en sus películas, consigue mezclar en un mismo relato la poesía, la compasión, la ternura y la fábula, siendo capaz de incluir matices de realismo, con algunos puntos macabros y desasosegantes que sacuden al lector.

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jueves, 13 de junio de 2019

"El Kulterer" en El Parnaso de las Letras


el kulturer thomas bernhard
La editorial Funambulista nos ofrece en su colección breve “Literadura” un relato de Thomas Bernhard (1931-1989), el genial y controvertido escritor austriaco, verdadero “enfant terrible” de la biempensante sociedad burguesa europea del pasado siglo, que con su estilo acerado, aristado, duro, seco, pero siempre lleno de interés en la temática y de gran impulso narrativo , nos ofreció  impagables relatos y novelas, como “El malogrado” y tantas otras.En el caso que nos ocupa, un relato breve, “El kulterer”, Bernhard nos ofrece la metáfora del miedo a la libertad, personificado en el “Kulterer” (término acuñado “ex profeso” y sin traducción exacta al español) es decir,  un recluso en una cárcel que teme quedar puesto en libertad y volver a la vida cotidiana, a la desesperada y desoladora existencia mundana, mientras que los muros de la cárcel se han convertido para él en un  cómodo refugio y reducto de su pasión, un inaudito afán literario.

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"Una visita a Portugal" en El Parnaso de las Letras


Una visita a Portugal
Hay libros que se leen por el puro placer de leer, este, bien traducido por primera vez en español por Jorge Simón Izquierdo, es uno de ellos. Con un estilo elegante, poético y fluido, pero nunca recargado ni ostentoso, el gran escritor danés narra el viaje que hizo a Portugal en 1866, para visitar a una acomodada familia de comerciantes y diplomáticos con la que se había relacionado en su país. El breve paso por España, que ya conocía, no le deja buenas impresiones, pues se viven momentos de tensiones políticas y sociales palpables en el ambiente, en los estertores del reinado de Isabel II.
En Portugal, la situación es distinta, hay más sosiego que en el país vecino y Andersen recibe muchas atenciones de sus amigos y de las personas que estos le presentan (políticos, artistas, escritores…). Sus dotes de observación se manifiestan en las excelentes descripciones de lugares, de edificios, de ambientes, de costumbres que nos ofrece. Además, añade algunas referencias históricas, culturales y folclóricas que enriquecen el texto y lo humanizan, así como breves reflexiones al hilo de lo que está viviendo.

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lunes, 27 de mayo de 2019

Wilkie Collins en Las Inquilinas de Netherfield

Visitando mi librería de cabecera hace poquito me encontré con que la editorial Funambulista ha reeditado recientemente dos novelas de Wilkie Collins. Una es Corazón y ciencia, que va por su segunda edición, y la otra es la que hoy os traigo, La reina de corazones, que va ya por su sexta edición. Al ver esta última recordé que tenía la edición anterior todavía sin leer en la estantería desde hace un tiempo, así que aprovechando la ocasión y el recordatorio, me puse a leerla de inmediato, que además ya sabéis (o deberíais, porque soy muuuyyyy pesada) de mi adoración por este autor.

La reina de corazones comienza presentándonos a tres ancianos hermanos que viven en The Glen Tower, una especie de mansión muy antigua en el sur de Gales. Owen, amable y sensible, fue en su día pastor anglicano; Morgan, cascarrabias y huraño, es un médico jubilado; y Griffith, el único que llegó a casarse, es un abogado retirado y viudo con un hijo militar. También es Griffith el único que mantiene lazos con el exterior y amistades de su antigua vida, y por medio de una de esas amistades, que fallece, se convierte en tutor de una niña llamada Jessie Yelverton. Las condiciones de su tutoría (que tienen como fin último que la señorita Yelverton pueda heredar a los 21 años), hacen que realmente no tenga que hacer gran cosa hasta que Jessie está próxima a cumplir la mayoría de edad y necesita pasar obligatoriamente seis semanas consecutivas con él en The Glen Tower si no quiere renunciar a esa herencia.

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La nueva Magdalena en El Aventurero de Papel




La nueva Magdalena nos traslada a pleno conflicto franco-prusiano, en medio de la batalla, un pequeño grupo buscará refugio de las bombas. Entre sus miembros nos toparemos con Grace Roseberry, una joven huérfana que viaja a Inglaterra para irse a vivir con su acaudalada tía Lady Janet Roy, a la que no conoce, y también conoceremos a Mercy Merrick, que se halla allí en calidad de enfermera. Mercy compartirá con Grace su turbio pasado y sus numerosos intentos fallidos por reformarse y llevar una vida mejor. Un obús alemán matará a Grace y Mercy, aunque siendo presa de muchos remordimientos, decidirá suplantar la identidad de la joven y aprovechar la oportunidad que le han negado siempre las circunstancias de llevar una vida digna. Mercy será muy bien aceptada por su nueva "familia" y cuando todo parece irle bien por fin cierto sobrino de mi Lady pondrá en peligro su actual existencia.

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"Entre hienas" en la revista Leer


jueves, 16 de mayo de 2019

Territorio en El zoco del escriba

La principal ventaja de tener un libro firmado por su autor es que identifica exactamente el día del encuentro porque habitualmente escribe la fecha bajo una nota que busca cercanía incluso con los desconocidos. En el caso al que me estoy refiriendo: Para Alberto, con un fuerte abrazo. Un garabato y después la fecha. Por eso sé que hablé con Miguel Sáenz el once de junio del año pasado. En la caseta de la editorial me respondieron con hábiles malabares al torpe ofrecimiento de mi manuscrito. Me colaron con destreza la recomendación de la primera novela de este hombre nacido en la Larache del Protectorado Español que también ha vivido en el sur de Marruecos. Escribe sobre esos días de infancia en Sidi Ifni. Durante nuestra breve charla descubrí que además ha traducido varios libros de Faulkner (mi primer Dios) y que es miembro de la Real Academia de la Lengua. Ya le admiraba sin haber leído ni una palabra suya, reconozco que tiendo a hacerlo. (Desconfía de la primera persona.)
EL VIAJE
Comencé a leer “Territorio” hace meses, pero apenas avancé un par de capítulos. Lo suficiente para comprender que podría gustarme y que el tono me era familiar, que me recordaba a mi abuelo Serafín contando sus batallitas juveniles. Por un motivo que solo a mí convence, pospuse la lectura hasta que pudiera acercarme al espacio de esas páginas. Ya que no podía dar marcha atrás setenta años para comprobar con mis ojos lo que contaba la novela, me pareció que debía contrastarlo con la actualidad. Intenté explicárselo a Said, que se unió a la aventura en cuanto le hablé de mi propósito, pero dudo que lo comprendiera. Hoy lunes salimos temprano de Kenitra y tardaremos varios días hasta alcanzar Sidi Ifni, por culpa de los mil quilómetros que nos restan y porque hemos decidido hacer un viaje relajado (por carreteras nacionales, marroquíes) para descubrir nuevos rincones (¡Ualidia!), revivir mis propios recuerdos (Essauira) y leerme el libro durante el trayecto.

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Sangre en la hierba en la revista Panenka


martes, 7 de mayo de 2019

La nueva Magdalena en Sonograma Magazine



Siempre tan necios andáis 
que, con desigual nivel, 
a una culpáis por cruel 
y a otra por fácil culpáis.
Sor Juana Inés de la Cruz
Volver a Wilkie Collins siempre es un placer. Considerado uno de los padres de la narrativa policiaca, tuvo una carrera literaria prolífica, que fue de la novela hasta las historias cortas. “La dama de blanco”, una novela de misterio y “La piedra lunar”, de corte policiaco y quizás dos de las más conocidas aquí, están consideradas como dos piezas cumbres en su género.
“La nueva magdalena”, una pieza corta e intensa narra la historia de una Magdalena moderna, en los tiempos de la guerra franco prusiana.
Una idea antes utilizada, la suplantación de identidad por razones espurias e interesadas, aquí se convierte en una historia de redención personal al tiempo que es manifiestamente crítica con la situación de las mujeres de esa época, y de las “caídas” en especial.
No pasaría esta historia de ser un “culebrón al uso” si Wilkie Collins no usara sus buenos oficios para mostrarnos el carácter y las motivaciones de cada una de las protagonistas y de todo su entorno. No hay margen de duda, Mercy Merrick es una mujer desclasada y llena de remordimientos frente a su benefactora y se atreve a substituir a la verdadera Grace Roseberry para salir de su mundo mísero y oscuro. Pero necesita decir la verdad, y aunque forzada a ello por las circunstancias, ese contar la absuelve y la salva de la derrota y la expulsión.

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miércoles, 24 de abril de 2019

Reseña sobre "El sencillo arte de desvanecerse"

A veces puede pasar mucho tiempo sin leer libros de relatos y de golpe como ha ocurrido en esta ocasión, se encadenan varios libros de relatos, y al poder compararlos, se ve la gran diferencia que puede darse en unos textos cortos que en muchas ocasiones cuentan mucho más que novelas inmensamente más voluminosos.


En este caso nos adentramos en una serie de relatos de descubrimientos, de búsqueda de lo que se oculta en muchas ocasiones a la simple vista. A través de seis historias que se pueden leer de forma independiente, e incluso se puede leer en el orden que desee el lector vamos descubriendo diversos momentos de la vida, en su conjunto vamos descubriendo distintos momentos y sensaciones a través de sus protagonistas.

Hay diversas historias que casi todas son relativamente cortas, sobre todo en comparación con una de ellas, que para mí, por lo menos, es la que más me ha llenado, es la más larga de estas historias pero casi la podemos comparar a una novela, mezcla como tiene el resto de historias de descubrimiento, de búsqueda dentro de ti mismo y de la ciudad, lo conjunta con misterio.

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Novela ácida universitaria en "LA NOVELA ANTIHISTÓRICA"

¿Es posible interpretar la Historia de un país a través de la observación, casi microscópica, de una sola de sus costumbres o instituciones?

La Antropología cultural dice que sí. Nombres tan renombrados (valga la redundancia) como el de Clifford Geertz, demostraron, años ha, que, por ejemplo, una pelea de gallos podía explicar a los occidentales la compleja sociedad balinesa.
Algo parecido sucede con “Novela ácida universitaria”, recién publicada por Editorial Funambulista. Su autor, como Clifford Geertz en Bali, parece un interprete privilegiado de aquello que quiere describir con la perfección y la precisión de un orfebre.
Se trata del muy fogueado -en muchos campos- profesor Francisco Sosa Wagner. Docente universitario durante décadas -aparte de representante político de España en la UE- parece la persona más indicada para dar fe de lo que sucede en el seno de la Universidad Pública española a fecha de hoy.
Una cuestión que debería interesar a todos. Tanto licenciados y doctores, como alumnos. Por supuesto también a profesores. Y, sobre todo, a los contribuyentes que tal vez jamás pisarán un aula universitaria o mandarán a sus hijos a ellas, pero que, desde luego, sostienen con sus impuestos ese edificio cultural. Enfermo hasta los cimientos, como el profesor Sosa Wagner tiene la valentía de admitir.
Recapitulemos algo sobre esta cuestión capital: en la misma semana en la que esta nueva edición de “La novela antihistórica” se va a publicar, corrió la noticia de que España, junto con Italia, estaba a la cabeza de Europa en la llamada “fuga de cerebros”.

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lunes, 18 de marzo de 2019

"Un cuento de enfermera" de Louisa May Alcott en El Aventurero de Papel

Un cuento de enfermera es un libro que me fascinó, narrado en primera persona por Kate, su protagonista nos sumerge en la extraña dinámica familiar  de los Carruth, constantemente vigilados por Steel, y nos hace partícipes de los pulsos intelectuales que echa con éste, con el fin de evitar que lleve a cabo sus malévolos planes. Estas partes de la trama, las compartidas por Kate y Steel, fueron mis preferidas. Si tuviera que sacarla una pega a la novela, sería su final, no porque fuera un mal final, sino porque no era el final que yo quería.

Aunque Steel hace el papel de villano, poco a poco, es un personaje al que se le coge cierto cariño y se humaniza a ojos del lector, incluso la propia Kate termina teniéndole mucho aprecio. En realidad, una vez que aparece Steel en escena, los Carruth pasan a un segundo plano, y son Kate y él quienes se convierten en los auténticos protagonistas.

Alcott nos sumerge en una historia de intrigas familiares, secretos, locura, amor y traiciones, donde Kate, su protagonista jugará un papel clave. Kate es una mujer joven, sencilla, fuerte, de buen corazón y muy inteligente que encontrará en los Carruth un hogar donde desempeñar su vocación como enfermera de la pobre Elinor. Kate no es la típica damisela en apuros de las novelas de su tiempo, es una mujer valiente que sabe ganarse el pan y que demuestra tener un gran intelecto.

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martes, 5 de marzo de 2019

Entrevistas a Francisco Sosa Wagner en El Mundo y en COPE

COPE
Como él mismo ha señalado, Wagner es un “profesor universitario jubilado” que puede permitirse ser “un poco rebelde y poner el dedo en la llaga”. Por eso, ha hecho una crítica del sistema universitario español porque, a su juicio, “la universidad cada vez se cierra en sí misma”.
Wagner ha señalado que “estamos todo el día oyendo palabrería vacua” como “innovación” en boca de consejeros de Educación o ministros cuando los profesores no pueden trasladarse de una universidad a otra.

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EL MUNDO

jueves, 28 de febrero de 2019

Crímenes y crímenes y El padre, de Strindberg, en un artículo de Sonograma Magazine


Johan August Strindberg, nacido en Estocolmo en 1849, conoció los autores clásicos griegos, y especialmente los romanos, a los siete años de edad. No olvidemos que ya en 1871 escribió la tragedia Hermione, relacionada con la mitología griega. Esto nos lleva a creer que esta formación y el gran instinto creador, como pintor, fotógrafo, escultor i pianista, fueron los sólidos conocimientos que consagraron a Strindberg como el escritor más importante de la moderna literatura sueca. Durante sus años de frenético trabajo, escribió cerca de sesenta dramas, diez novelas y diez cuentos. Sin embargo, su frágil salud psicológica y una penosa situación financiera le llevaron al abismo, afectado por una psicosis. A pesar de todo, no sucumbió y dio alas a su creación, que subyace en el alma inquieta atormentada de Strindberg, surgió con fuerza y se situó, también, como una de las figuras más importantes de la dramaturgia contemporánea.
En este volumen que acaba de publicar la editorial Funambulista, recoge dos obras dramatúrgicas: Crímenes y crímenes y El padre. Se trata de dos obras escritas en momentos diferentes pero que mantienen un hilo fino, casi transparente, que las une en un solo mensaje, la fidelidad matrimonial y la paternidad.
Crímenes y crímenes es una obra de August Strindberg escrita en 1899. La pieza se estrenó en enero del 1900.

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Novela ácida universitaria en iLeón

La editorial 'El Funambulista' ha publicado recientemente la última novela del catedrático universitario y escritor Francisco Sosa Wagner, que se titula 'Novela ácida universitaria' y ofrece el significativo subtítulo de 'Aventuras, donaires y pendencias en los claustros', que desde la propia editorial explican que constituye "un retrato ácido de la Universidad española, alejado de la palabrería rectoral, pintado con colores tersos por el pincel irónico e implaca­blemente plástico del profesor Sosa Wagner. El resultado es una hiperrealista naturaleza, aún no muerta, pero sí claramente moribunda".
La historia narra las aventuras de un "hombre sin atributos y joven profesor universitario de provincias" llamado Adalberto, que ejerce de protagonista en esta moderna y políticamente incorrecta novela picaresca, y realiza un repaso por situaciones como "la opaca selección del profesorado, la arcana elección del rector, la obsesiva obtención de cargos y prebendas, las consuetudinarias zancadillas de los vicerrectores y de los vices de los vices, el imparable despliegue del personal de administración y servicios, las eternas reuniones de juntas, comités, comisiones y observatorios, la misteriosa concesión de doctorados honoris causa, las peleas tribales por los proyectos de investigación, la peregrina lectura de algunas tesis doctorales, el lucrativo negocio de los másteres, los eternos intereses gremiales de la conferencia de rectores, la tan cacareada autonomía universitaria, el insondable papel de los sindicatos... todo ello rebosa en la ejecutoria de Adalberto".

Una organización burocratizada en la que se reparten prebendas

En declaraciones efectuadas por el autor, ha explicado que las situaciones que aparecen en el texto son episodios de la vida diaria universitaria. "Soy muy crítico con la situación actual, -afirma Sosa Wagner-, sobre todo, con el gobierno de la Universidad, que está diseñado con los pies. Esto de que los rectores sean elegidos por un colectivo que queda perfectamente controlado por quienes ostentan el poder... Echo en falta, por ejemplo, que exista un cuerpo de funcionarios técnicos que se encargue de su dirección, puesto que la Universidad es una empresa muy compleja".

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miércoles, 27 de febrero de 2019

Reseña sobre "Giovanni Episcopo"

El monologo es un estilo narrativo e interpretativo que puede considerarse de los más complicados para conseguir tanto el interés del público, como el poder crear una obra que a nivel narrativo sea completa.


El autor en esta novela es capaz de entablar una conversación a una sola voz entre el protagonista y cronista de su propia vida con el lector, al que va no solo a contar las vicisitudes que le han llevado a ese momento de la vida, sino que, en este caso va a ser capaz de adelantarse a las propias preguntas que podría hacerle el receptor de la historia. Con esto genera poco más o menos un estilo de conversación bidireccional sin llegar a escuchar en ningún momento al otro interlocutor. La lectura se hace de esta manera casi interactiva con lo que, junto con el tamaño del libro, hace que se devore el libro.

La historia es sencilla y sin ningún argumento más, pero debajo de una lectura simple de lo que se está narrando el autor deja por debajo su propia desilusión hacia la sociedad de la Italia de su época, de lo que él puede considerar la pérdida de valores y de una sociedad en la que no se reconoce. Intenta llevar hasta lo que podríamos considerar para su mentalidad lo más bajo que se puede haber llegado, simulando la sociedad italiana con lo que es capaz de aguantar el protagonista de la historia, dándole como algo natural su intento de liberación llegando a rebelarse, aunque fuera de una manera no premeditada.

La novela nos recuerda al estilo de novelistas rusos de finales del siglo XIX, después de leer la historia de Episcopo la podemos situar en cualquier ciudad rusa, con nombre ruso y como autor cualquier escritor ruso y no desentonaría en su formato a cualquiera de las novelas que nos puedan venir a la cabeza. La decadencia que los autores de finales de ese siglo asumen interiormente lo vierten en sus historias generando un relato lleno de fatalidades y con personajes oscuros y casi sin interés por si mismos, en este caso llega al extremo de ser casi una marioneta no solo en manos de las personas que se pueda ir encontrando, sino de la propia sociedad con la que convive.

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Sosa Wagner ofrece una visión crítica de la universidad en su última novela

León, 25 feb (EFE).- El catedrático y político Francisco Sosa Wagner ofrece una visión crítica de la universidad española en su última novela, 'Novela ácida universitaria', subtitulada 'Aventuras, donaires y pendencias en los claustros', que ha sido publicada por la editorial El Funambulista.
Fuentes de la editorial explican que constituye "un retrato ácido de la universidad española alejado de la palabrería rectoral, pintado con colores tersos por el pincel irónico e implacablemente plástico del profesor Sosa Wagner".
"El resultado es una hiperrealista naturaleza, aún no muerta, pero sí claramente moribunda", añaden.
La historia narra las aventuras de un "hombre sin atributos y joven profesor universitario de provincias" llamado Adalberto, que ejerce de protagonista en esta "moderna y políticamente incorrecta novela picaresca", y realiza un repaso por situaciones como "la opaca selección del profesorado, la arcana elección del rector o la obsesiva obtención de cargos y prebendas".
También denuncia "las consuetudinarias zancadillas de los vicerrectores y de los vices de los vices, el imparable despliegue del personal de administración y servicios o las eternas reuniones de juntas, comités, comisiones y observatorios".
Igualmente recrea "la misteriosa concesión de doctorados honoris causa, las peleas tribales por los proyectos de investigación, la peregrina lectura de algunas tesis doctorales, el lucrativo negocio de los másteres o los eternos intereses gremiales de la conferencia de rectores o el insondable papel de los sindicatos".

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lunes, 11 de febrero de 2019

Novela ácida universitaria: Sosa Wagner nos asombra de nuevo (De la Justicia)

El juez O.W.Holmes del Tribunal Supremo de los EE.UU. afirmó en su revolucionaria obra The Common Law, que el derecho debía someterse al “ácido cínico” para descubrir la realidad de sus intereses, para descubrir que “La vida del derecho no ha sido la lógica: ha sido experiencia. Las sentidas necesidades de la época, la moral predominante y las teorías políticas, las intuiciones de política pública, manifiestas o inconscientes, incluso los prejuicios que los jueces comparten con sus camaradas, tiene mucho mas que ver que el silogismo en la determinación de las reglas mediante las cuales deben ser gobernados los hombres”.
Pues bien, hemos de recibir con alborozo la recién publicada novela de Francisco Sosa Wagner titulada “Novela ácida universitaria” (Ed.funambulista, 2019), subtitulada Aventuras, donaires y pendencias en los claustros, que nos presenta la Universidad actual desnuda, liberada del velo de las formas,  de las palabras solemnes que adornan lo universitario y que nos muestra la realidad de la experiencia universitaria siguiendo las peripecias de un joven licenciado en derecho, mas oportunista que vocacional, y que se integra en la Universidad donde paso a paso va descubriendo la vida de la colmena.
Pasen y vean…
La novela pinta la vida del protagonista, de nombre Adalberto ( no sabemos si inspirado en un culebrón venezolano o en un personaje de la abadía de El nombre de la Rosa, pues ambas referencias son un buen anuncio de lo que espera), en su andadura universitaria. El autor nos lo sitúa sobre el blanco lienzo de la Universidad de la ciencia, con predominio del color gris de sus avatares profesionales, algunas pinceladas verdes sobre sus impulsos eróticos y el amarillo de un humor inteligente que a veces se apoya en el juego de palabras, otras en decir verdades a gritos y otras mediante divertidas viñetas de situación.

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lunes, 21 de enero de 2019

El callejero maldido, de Javier Ruiz, en el blog de Librario íntimo



Demasiado numerosas son en España las localidades que siguen ostentando en sus calles los nombres de inveterados asesinos, cuyas placas parecen vigilarnos o advertirnos desde la altura. Los apellidos Queipo de Llano, Moscadó, Franco o Mola continúan, oxidados pero inamovibles (o brillantes pero inamovibles, lo cual resulta casi más inquietante), en sus atalayas anacrónicas, sin que resulten demasiado operativas las intenciones de desalojarlos de ese inmerecido lugar de privilegio, que debería reservarse para nombres más dignos o provechosos. Javier Ruiz Martín (Madrid, 1964) se ha adentrado en ese incómodo lodazal para construir su libro “El callejero maldito”, en el que plantea un recorrido por varias rutas del Madrid actual, donde Varela, Eduardo Aunós o el general Cabanillas presiden la vida capitalina de forma tan férrea como aparentemente invisible. Y el modo en que lo hace consiste en mantener entrevistas con estos personajes, que salen de sus tumbas para responder a las preguntas del escritor. Hasta ahí, perfecto.
El desajuste “interno” del volumen viene, a mi entender, más tarde; porque el autor arranca su recorrido diciendo que está en su ánimo otorgar a los entrevistados “la posibilidad de justificar su barbarie” (p.32). Y resulta fácil constatar no lo hace. Cuando alguno lo intenta, de inmediato se modula su intervención con una apostilla del estilo “No voy a dejar que me convenza”, lo que desbarata el presunto equilibrio de la conversación o el intercambio de versiones. Entiéndaseme. Estoy de acuerdo con Javier Ruiz Martín en que todos los forajidos que asoman en estas hojas fueron unos engendros sangrientos, unos energúmenos fanáticos y unos criminales. Pero si asegura que el juego consistía en darles alguna opción para explicarse, quebrantado queda el propósito en cada página, porque los maneja como muñecos de guiñol a quienes apenas deja balbucir explicaciones o justificaciones entrecortadas.

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