jueves, 27 de marzo de 2014

Loza publica otro libro en España (El País Uruguay)

Acaba de editarse en Madrid el libro del escritor uruguayo Ruben Loza Aguerrebere, titulado Conversaciones con las Catedrales (Encuentros con Vargas Llosa y Borges), en una hermosa edición como acostumbra la renombrada editorial Funambulista.

El mismo sello había editado la novela Muerte en el Café Gijón del mismo autor, que fuera elegida como una de las cinco mejores del año por el diario La Vanguardia de Barcelona.
Esta vez, apelando a un título que juega con uno de Vargas Llosa, Loza Aguerrebere reúne diez entrevistas a cada uno de los dos famosos escritores de nuestra lengua, uno de ellos ganador del Nobel y el otro un finalista de siempre. Como final del libro, se edita el cuento titulado El hombre que robó a Borges, que el escritor compatriota leyó a Borges, quien lo hizo editar en Buenos Aires y se jactaba de ello en los diarios (El País, entre otros) y agradecía que lo hubieran transformado en personaje de ficción. Este cuento incluso se publicó en Nueva York en inglés, en la revista Ellery Queen`s Magazine. Y en un libro en España.
El escritor uruguayo dice en el prólogo del libro: "Borges y Vargas Llosa han estimulado generosamente mis intereses literarios, además de enriquecerme con sus libros, siempre. Comencé a admirarlos, sin imaginar que algún día les iba a conocer personalmente, cuando era un adolescente y soñaba con los ojos abiertos allá en mi pequeña ciudad natal, Minas…", quien es periodista desde hace más de tres décadas en El País, conoció a Borges muy joven (lo muestra una de las fotos de la tapa), y lo entrevistó muchas veces. Dialoga con él sobre sus cuentos, cómo se lo ocurrían, cuantas veces los dictaba desde que quedó ciego, cómo los ideaba. Borges recuerda sus relaciones con Uruguay, donde pasaba en Paso Molino, en una casona de su pariente Pancho Haedo, sus vacaciones, y asimismo a otros autores uruguayos como Emilio Oribe y Pereda Valdés. Con éste, recuerda una visita que hicieron junto con Petit de Murat, a un café de compadritos donde vieron un letrero, recuerda Borges, que decía: "Prohibido escupir en el techo".
Respecto a sus diez encuentros con Vargas Llosa, Loza Aguerrebere pasea por los temas más diversos, esencialmente su obra literaria, pero también los vinculados con la libertad de nuestro tiempo.

Un combate de pesos pesados (Artículo de Toni Montesinos sobre 'Conversación con las catedrales' en La Razón)

Toni MONTESINOS, 
A nadie se le escapa que decir Jorge Luis Borges (1899-1986) y Mario Vargas Llosa (1936) es hablar con letras mayúsculas de la historia de la literatura en español durante los últimos noventa años: el tiempo que va desde que el argentino debutó con los versos de «Fervor de Buenos Aires» y el hispano-peruano publicó su última novela, «El héroe discreto». Haber charlado con esos dos gigantes literarios y compartido momentos íntimos es privilegio de unos pocos; entre ellos, el uruguayo Rubén Loza Aguerrebere. Éste conoció a Borges en 1978, y cuatro años después a Vargas Llosa. Con el primero coincidió en diversas ocasiones en Montevideo y Buenos Aires; con el segundo, en distintos lugares de América Latina y España.
Intimidad
Borges facilitaría la publicación en «La Prensa» de la capital argentina el cuento de Loza «El hombre que robó a Borges», que se incluye como epílogo en este libro, y el propio Loza convertiría en personaje a Vargas Llosa en su novela «Muerte en el café Gijón» (Funambulista, 2012). Todo ello da buena cuenta de la presencia continua de aquellos a los que Loza escuchó hablar «de la literatura, de cómo escriben sus cuentos y sus poemas, del goce de la lectura, del germen de muchos de sus libros, del mundo en que vivimos, de la política, de la libertad y la democracia, así como la falta de ambas». En efecto, de todo eso se habla en «Conversación con las catedrales» –guiño al título de 1969 de Vargas Llosa «Conversación en la catedral»–, pero sobre todo se respira, a través de pequeños diálogos, la vocación artística de ambos escritores, su necesidad de basar su vida en la labor creativa.
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El lector curioso conocerá el grado de disciplina de Vargas Llosa, su relación con la escritura periodística o los libros de viaje, su experiencia como político en Perú y cómo se sintió al recoger el premio Nobel gracias a una charla de Loza que añade con su amigo Fernando Iwasaki.

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lunes, 24 de marzo de 2014

"Alehop" en mientraslees.com

¿Son horas para subir una reseña? Sí, claro que sí. Vamos a descubrir a un autor español y a una novela muy gamberra este sábado por la tarde. ¿Estáis preparados? Are you READY!?



“Alehop es una novela increíble que sobrepasa mucho la calidad general de las novelas que salen hoy en día al mercado. Por eso me veo en la obligación de insistiros en que le deis una oportunidad”
El libro que os vengo a recomendar hoy se trata de una novela de comedia negra llamada Alehop y escrita por el autor español José Antonio Fortuny. Agradezco desde aquí al autor por hacerme llegar un ejemplar de su libro, y es que aunque no sabía qué esperarme de él, me ha sorprendido muchísimo y para bien, que es lo mejor.

Alehop trata sobre la vida de dos viejitos de un pueblo remoto de la península. Esta pareja de viejitos, han estado toda la vida juntos, pero no tienen hijos ni tampoco familiares cercanos. Eso puede parecer una tontería, nada importante para seguir viviendo, pero cuando su mujer deja de poder levantarse de la cama, el viejo desarrolla una hernia en la espalda que le impide ayudarla a reincorporarse. Es así como se dan cuenta de que necesitan ayuda del ayuntamiento, donde le ofrecen la mísera visita de un asistente 3 veces por semana. Pronto nos daremos cuenta de que nuestros protagonistas están a punto de vivir una disparatada avalancha de problemas que, aunque nos partamos de risa mientras leemos, lamentablemente, son cosas que suceden día sí y día también en nuestra sociedad.

Con una pluma irreverente y muy gamberra, José Antonio Fortuny es capaz de desdibujar la realidad y recomponerla para que el lector se dé cuenta de que, mientras uno está tranquilamente en su casa, en cualquier otro lugar del mundo, está sucediendo algo muy injusto. Algo que no ocurriría si los seres humanos fuéramos más cívicos y ayudáramos al prójimo. En Alehop vemos reflejado al gran enemigo del hombre: don dinero. Sobre todo en el personaje del alcalde, a quien sólo le importa el qué dirán y no tener que comerse demasiado la cabeza con los problemas de sus votantes.

La llegada de ese circo misterioso que utiliza artes escénicas originales y que tiene a todo el mundo hipnotizado, es el escenario que pone otra nota más de absurdez a una sátira tan bien escrita y descrita como es esta novela publicada por Editorial Funambulista. Mientras leía, a la vez de reírme y sorprenderme por las gamberradas que el autor hace que les ocurra a esa pareja de ancianos, me di cuenta de que la narración nos transmite la sensación de estar “en una realidad desconocida”. Todo es tan tremendamente absurdo, rayando lo inverosímil y llegando a lo bizarro, que a veces parecía que estaba leyendo un guión de la mítica serie “Más allá del límite”. Y esto es lo que hace tan genial a esta novela.

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lunes, 17 de marzo de 2014

Conversación con las Catedrales en el periódico digital Espectador.com

Este lunes sale a la venta en Madrid el nuevo libro del escritor uruguayo Ruben Loza Aguerrebere, titulado “Conversación con las Catedrales: Encuentros con Vargas Llosa y Borges", publicado por Ediciones Funambulista.
Este libro recoge las conversaciones del escritor uruguayo con dos “catedrales” literarias: Jorge Luis Borges y Mario Vargas Llosa. Se recorren los temas más variados: cómo imaginaron los temas de sus cuentos y novelas, las técnicas utilizadas por uno y otro, sus lecturas habituales, la vida cotidiana de un escritor exitoso, y no faltan momento desopilantes, con humor y confesiones íntimas.

A modo de epílogo se incluye el cuento de Ruben Loza Aguerrebere titulado “El hombre que robó a Borges”, que Loza leyó al escritor argentino, quien lo hizo publicar en el diario “La Prensa” de Buenos Aires, y que luego dio título a un libro de cuentos que tuvo ediciones en nuestro país, en Argentina y España.

Traducido al inglés, el cuento de Loza Aguerrebere fue publicado por la revista “Ellery Queen’s Magazine” en Nueva York en una edición (la de noviembre de 1988) en homenaje a Borges por sus 40 años de colaboración con tan famosa revista.

En cuanto a Vargas Llosa, quien ha escrito que “Loza Aguerrebere  da vida con su pluma”, ambos tienen una larga y estrecha amistad,  de 28 años. Loza Aguerrebere integra además la Fundación Libertad, que preside Vargas Llosa  y anualmente se encuentran en las más diversas ciudades de Latinoamérica así como en España.  El libro de Loza recoge nueve entrevistas a Vargas Llosa, una luego de haber alcanzado el Premio Nobel, sobre sus recientes libros, así como el aporte sobre la ceremonia en Estocolmo realizado por el escritor hispano/peruano Fernando Iwasaki.

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Cegador, de Mircea Cartarescu, el Acantilados de Papel



Mircea Cărtărescu
Cegador
Editorial Funambulista, 2010
‘Tal vez no hay, en el corazón de este libro, nada más que un aullido amarillo, cegador, apocalíptico.’ Esta frase autorreferencial es solo una de las tantas que pueden ser usadas como claves para desentrañar los misterios de este volumen genial que a Mircea Cărtărescu (Bucarest, 1956) que hoy reseño.
Cărtărescu es un autor que no deja indiferente. Desde que lo conocí con la excepcional Nostalgia no he podido dejar de leerlo. Es adictivo, enferma la literatura como un virus y te acompaña a todas partes. Es genial.
Ahora me enfrento a la desigual tarea de reseñar una obra que sobrepasa con creces las expectativas de cualquier lector. Estas son las notas que tomé en las primeras cincuenta páginas: <
La novela está concebida como una trilogía en forma de mariposa, siendo este volumen el primero, el ala izquierda. Está a su vez dividido en tres partes.
En la primera parte, la infancia del narrador, el niño Mircea, es contada de un modo aleatorio, girando en torno a eventos plausibles de la realidad y oníricas rememoraciones de oscuros simbolismos. Lo curioso en la prosa de Cărtărescu es que la línea que delimita la ensoñación con la realidad ha sido eliminada por completo. Un paseo por la ciudad de Bucarest puede convertirse en un trayecto de carácter mitológico, fantasmal, en el que las estatuas cobran vida y los recuerdos de familia cobran el estatus de leyendas oscuras de monstruos viscosos y estremecedores.
En Cegador se realiza un ejercicio peculiar y original de estirpe memorística pero que se adhiere igualmente a la crónica mental, a la epopeya mitopoética, a la ensoñación filosófica y espiritual. Una fuerza proteica se apodera de la pluma del narrador rumano y nos envuelve, nos zarandea y nos vomita en mitad de desoladores estancias, subterráneos que comunican con la psique y con el inframundo,  con calles grises de una Bucarest espectral que sospechosamente se asemeja a nuestras pesadillas. La ciudad, los edificios se transmutan, la piedra y la materia sólida que componen el mundo tangible se metamorfosean en tejidos orgánicos, hueso, músculo, gelatina, cartílago, membranas y fluidos. Todo el cosmos es la materia de la que se vale la literatura de Cărtărescu para diseñar su propia biografía, su trayecto por los recovecos del pasado, de la angustia, de lo indecible.
El recuerdo del abuelo es una historia de lucha entre demonios y ángeles, un peregrinaje en el que acaban alimentándose de una extraña mariposa. De hecho, la mariposa, como símbolo de la transformación, aparece a lo largo de la obra en repetidas ocasiones: como mancha en el cuerpo, como anillo, como monstruo que posee a uno de los protagonistas en una de las aventuras oníricas que se cuentan. Las mariposas son seres extraños que Cărtărescu adopta como fetiches en su poética personal. 
En la segunda parte del libro se nos cuentan las andanzas de Măría, la madre del protagonista-narrador. Episodios históricos de la guerra y de otros personajes secundarios que pueblan los recuerdos del autor. Como fotografías en sepia de una memoria fragmentaria y derruida, de Bucarest, del propio infierno, de la niñez convertida en espacio sagrado, místico, fabuloso, extraño.
 

lunes, 10 de marzo de 2014

"Un cuento de enfermera", de Louisa May Alcott, en Cartagena Actualidad

ENFERMERA192El pasado día 6 de marzo se cumplieron 126 años de la muerte de L. M. Alcott. Gran luchadora de las causas sociales. Y que mejor que recordarla hoy, 8 de marzo.

Louisa May Alcott; autora de Mujercitas, conocida, sobre todo, como novelista de textos moralizantes para adolescentes que han atrapado durante años a multitud de generaciones de jóvenes; nos demuestra en Un cuento de enfermera (inédita, hasta ahora, en español) que no se limitó su trabajo a un único género, sino que fue capaz de desarrollar una obra con suficientes elementos escabrosos y llenos de suspense que atrapa al lector de tal manera que hay que leer y leer para conocer el misterio que atesora la familia Carruth.

Y es que la historia es apasionante, cuesta trabajo separar los ojos del libro, y su desarrollo va presentando, sorpresa tras sorpresa, un argumento muy efectivo hasta llegar a un brillante desenlace, de una fuerza brutal. Un melodrama redondo, recordando a historias de institutrices, líos familiares, secretos varios con la sal de los enamoramientos.

Estilo clásico, elegante y depurado. Nivel alto intentando, en todo momento, transmitir una visión positiva de la vida, aunque lo narrado contenga las desgracias más temibles. Todo esto en un libro que se lee de un tirón. Buena lectura para estas tardes preprimaverales. Nada que envidiar a los mejores textos del siglo XIX y lectura recomendable para todo tipo de lectores.

Kate Show, narradora de esta novela, es una enfermera (como lo fue la propia autora durante la Guerra Civil Americana; de esta experiencia nació “Apuntes del hospital”) contratada para ocuparse de Elinor, la hija pequeña de la familia Carruth, aquejada de una extraña enfermedad mental. Kate intentará desde el primer día entender por qué el joven Robert Steele, supuesto amigo de la familia, mantiene un control absoluto sobre todo lo que ocurre en la casa de los Carruth. Auténtico laberinto de engaños, misterios y pasiones, con un sorprendente final, esta novela de intriga cuasi policial sobre la maldición de una estirpe recuerda algunas de las mejores páginas de Wilkie Collins, las hermanas Brontë o Jane Austen…

A Alcott le interesaban los dramas familiares donde triunfa la fortaleza femenina y en los que puede transferir a sus personajes las ansias de independencia y justicia que siempre la acompañaron como abolicionista y sufragista convencida. A fin de cuentas el hogar de los Carruth está dominado porla figura masculina y opresiva de Steele frente a la que se alza su intrépida heroína que acabará por encontrar en su poder de seducción su mejor arma.

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