viernes, 31 de mayo de 2013

Hijos y padres, de Félix Teira, El Cultural, 31 mayo 2013


Funambulistas de la vida (Hijos y padres, de Félix Teira, en el blog Deicidas)

(Sobre Hijos y padres, de Félix Teira, presentada en Los Portadores de Sueños junto con Abrir la puerta, de Ramón Acín. Ambos autores dialogan acerca de sus obras)



Nada más leer el título del último libro de Félix Teira, me vinieron a la memoria los de dos clásicos de la literatura universal: la novela Padres e hijos, de Turgueniev y el cuento Padres e hijos, de Hemingway. Teira ha invertido el orden de los anteriores y titula su novela: Hijos y padres. En principio esta inversión parece coherente con el hecho de que sean los hijos quienes narran sus vidas en primera persona y quienes relaten, en tercera persona, las de sus padres.  
Pero el predominio de los jóvenes sobre los adultos en Hijos y padres va mucho más allá del título o del punto de vista: es más bien el pálido reflejo de una realidad que, no por poco conocida, deja de resultar esclarecedora cuando quien la describe sabe, no sólo enunciarla, sino mostrarla, como es el caso de Félix Teira.
Hijos y padres es una novela coral en la que cinco adolescentes zaragozanos del barrio de Las Fuentes narran su vida en el instituto, las relaciones con compañeros y padres. Como adivinará el lector de esta entrada, algunos de los temas de la novela son el despertar sexual, el alcohol, las drogas, la crisis de valores… Pero Félix Teira ha tratado de huir de los estereotipos dotando a casi todos sus personajes de alguna peculiaridad ajena a los temas citados: uno anhela ser fotógrafo, otra desea escribir poesía, otro dedicarse al fútbol…
De lo anterior se sigue que no carga el autor contra la jóvenes como tales, sino contra la crisis de valores que anida en ellos. Hijo, Gem, la Sucia, el Roda y la Vero –los cinco protagonistas antes aludidos– tienen en común un cierto narcisismo, que los hace creerse autosuficientes y desdeñar la autoridad paterna, cuando en realidad son meros funámbulos (o funambulistas, al decir de la editorial) que pisan por vez primera la cuerda floja de la vida. Sus padres también fueron funambulistas, pero en medio de la cuerda cayeron sobre la red y ahora los miran desde abajo, incapaces de aconsejarles.
En efecto, a menudo nos encontramos en la novela con padres en el paro, víctimas de la crisis económica. Pero también con padres adúlteros, con padres que se dan al alcohol, con padres que no respetan a sus propios mayores… ¿Cómo quieren influir positivamente en sus hijos?
 

miércoles, 29 de mayo de 2013

"Correspondencia" en la revista Sonograma


Anton Chejov y Maxim GorkiSi existe una dramaturgia estrictamente emocional, ésta es la que concibió Chejov, creando a lo largo de su vida un espacio para su imaginación, repleta de atmósferas por las que se deslizan los innumerables estados de angustia e insatisfacciones que configuraron su mundo íntimo y sentimental lleno de insalvables murallas de las cuales pudo dar fe su esposa la actriz Olga L. Knipper.
Editorial Funambulista publica ahora por primera vez en castellano la correspondencia entre ambos escritores en una edición muy bien cuidada que pone de manifiesto una referencia literaria y humana de los dos autores, sus obras y su tiempo.
De muchos es conocido el pensamiento de Chejov: «la medicina es mi esposa, la literatura mi amante». Murió en el balneario de Badenwiler, Alemania, y, como cuenta en el postfacio el traductor de esta correspondencia, Rubén Pujante, el cuerpo de Chejov fue llevado a Moscú para ser enterrado en el cementerio de Novodevichi junto a la tumba de su padre y a lado de una viuda cosaca.

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martes, 28 de mayo de 2013

Un impostor y su impostura





Por Alejandro Querejeta Barceló
Las imposturas (y los impostores) de la actualidad, tanto dentro como más allá de las fronteras continentales, podrían llenar las páginas de la más prolija enciclopedia. Sin embargo, hay una que nos da un respiro en medio de esa selva oscura tan deplorable. La primera vez que salió a la luz pública de los libros fue hace medio siglo, en tiempos del llamado boom de la novela latinoamericana. La fraguaron dos de los capitanes de esa rebelión letrada, y ahora la continua un compatriota de la figura central de aquel «engaño con apariencia de verdad», con una novela que exhibe un relativamente amplio repertorio de aciertos: divertida, como sacada de una suerte de picaresca a la medida; erudita, pero sin impertinencia ni pedantería, con personajes en los que la «poda sicológica» dejó ilesos sabrosos guiños, y escrita con fluidez y decoro estético.
Se trata de Las segundas criaturas de Diego Cornejo Menacho (Rayuela Editores, Quito, 2012). Es la continuación de la historia inconclusa del novelista ecuatoriano Marcelo Chiriboga, que en su momento engrosó la galería de personajes de la ficción de Hispanoamérica gracias al ingenio y mordacidad irónica del mexicano Carlos Fuentes (Diana o la cazadora solitaria y Cristóbal Nonato) y Las segundas criaturas. Y el chileno José Donoso (El jardín de al lado y Donde van a morir los elefantes). Una impostura tragicómica (la de Cornejo) en la que se insertan las reflexiones estéticas y vitales de Chiriboga, «célebre» autor de otra impostura: la novela La caja sin secreto, que ninguno de los narradores del país de la línea imaginaria (¿la más genial impostura?) ha podido superar y ni siquiera igualar. Mas, no creo que a partir de estas segundas criaturas, alguien se atreva a pasar por alto, a la hora de hacer la exégesis de la novela ecuatoriana de hoy y de siempre.
Diego Cornejo Menacho, periodista de raza, estupendo acuarelista y autor de otras dos novelas, deja de lado el ir y venir de la realidad a los espejos a través de los cuales hasta ahora se la ha reflejado, para adentrarse en lo que Vargas Llosa denominó «la verdad de las mentiras», pero subvirtiendo el concepto. Cornejo se afinca en un producto de la imaginación, en una «broma literaria» que algunos calificaron luego de mal gusto, para «radiografiar» el ambiente y los mitos que crearon y vivieron personajes de carne y hueso que, además, actuaron con o sin solvencia en el mundo editorial que forjó eso que dio en llamarse el boom. En otras palabras, sobre la base de las mentiras nos ilumina en Las segundas criaturas una realidad esperpéntica a la manera valleinclanesca que sabemos.
Páginas vistas
Las segundas criaturas reconstruye la biografía, desde su origen hasta su ocaso, de Marcelo Chiriboga. Lo hace desde su etapa definitiva (¿parodia de la emblemática novela La muerte de Artemio Cruz, de Fuentes o, quizás, el reflejo de una probable lectura de Nudo de víboras de François Mauriac?), pasando revista a los encuentros y desencuentros epónimos de su existencia y en la medida en que lo hace van apareciendo personajes que, para algún enterado de la vida cultural latinoamericana, ecuatoriana en general y quiteña muy en particular, son identificables en su real encarnación. Una voluntad «parodiante», como la entendían Shklovski o Bajtin, según la cual se hace posible la recreación de una forma desgastada.
Parodia que sirve a Cornejo para pasar una corrosiva factura a una época confusa, que dio los elementos que permitieron a Fuentes y Donoso dar vida a Marcelo Chiriboga, una caricatura lo que veían como una carencia o, en el peor y malvado de los casos, la imposibilidad enfermiza de una literatura de aportar aunque fuera un representante a un movimiento supuestamente renovador de la narrativa: «No obstante, a veces tengo la extraña certidumbre de que en verdad yo no escogí llamarme Marcelo. Me ocurre con frecuencia que siento que Fuentes y Donoso fueron quienes lo eligieron para mí, porque la desazón no los dejaba dormir, porque Benitín y Eneas necesitaban que yo existiera para expresar lo que no podían decir por su propia boca, o qué se yo…». (p.79).
En ese recorrido, el autor, por boca de Chiriboga, hace una severa valoración de las corrientes ideológicas en boga en los años sesenta del siglo pasado, principalmente aquella que sostenía el «compromiso político y social» de la literatura, tan caro a Sartre, Frantz Fanon y Camus, hecho bandera por los ideólogos y «compañeros de viaje» de la Revolución Cubana, mayormente radicados en París. Ridiculiza Cornejo «usos y costumbres» de una manera de conducirse (praxis, en la jerga de entonces) que, con el paso de los años, pasó del afán de concretar una utopía (manchada de sangre ajena) al esperpento de una perversa impostura éticamente impresentable. Todo sazonado con referencias a un amplio espectro cultural, social y político en el que el autor fue participante o espectador crítico.
En efecto, la novela es un repaso crítico del contexto cultural contradictorio de la época en que al ya arquetípico Marcelo Chiriboga le tocó en suerte. Basta con detenerse en el diálogo sostenido por Sergio Pitol, Carlos Fuentes y «una descendiente del último rey de Polonia», en el que afloran Alexander Dubcek y la Primavera de Praga, Mayo del 68, la tragedia del Che en Bolivia, la matanza de Tlatelolco, la guerra de Vietnam. «Me aterra lo que sabemos y lo que ignoramos. Es lo que somos como seres humanos del siglo más asesino de la historia de la humanidad», dice uno de ellos. Y otro: «Mi imagen es menos cruenta, pero, como si hubiese sido hecha por un mago del suspense, en ella un hombre aguarda, sin saberlo, el chorro de sangre que está a punto de embeberlo o de vaciarlo».
Colofón provisional
Las segundas criaturas seduce y forja adeptos. Dos críticos relevantes, Wilfrido Corral y J.J. Armas Marcelo le han dedicado páginas elogiosas. Poco a poco la bibliografía pasiva sobre ella y su autor se va incrementando. Y es que, dentro del marco de la narrativa latinoamericana de hoy y la que abarca a los autores de la generación de Diego Cornejo Menacho, los argumentos de singularidad y eficacia literaria que se nos entrega a los lectores (y a la crítica) son tributarios de un justo encomio. Por lo tanto, vendrán muchas exégesis más. Por lo pronto, pongo a un lado el libro a la espera de que alguien haga resucitar de nuevo a ese Marcelo Chiriboga que se aferra a nuestra imaginación, la provoca y la obliga a nuevas recreaciones. La impostura de Diego Cornejo, sin embargo, permanecerá  incólume.
Quito, mayo de 2013
(Alejandro Querejeta es un crítico y escritor cubano, radicado en Ecuador. Es subdirector de Diario La Hora)






Reseña de "La dulce" en Mis lecturas y demás escritos


LA DULCE









Sinopsis.-

"Imaginen un marido cuya mujer, una suicida que se ha arrojado por la ventana hace sólo unas horas, yace ante él sobre una mesa. El está conmocionado y no ha tenido tiempo de ordenar sus ideas. Camina de habitación en habitación e intenta dar un sentido a lo que acaba de ocurrir... De ahí que se cuente a si mismo la historia, intente aclarársela".

Así explica Dostoievski su obra en la "Nota del autor", que precede a La dulce, a la que llama relato fantástico.

La dulce se basa probablemente en hechos verídicos en que el autor ruso se inspiró para escribir una de sus inquietantes novelas cortas. Como si de un viaje al pasado se tratara, Dostoievski, a travé de las contradicciones, remordimientos y justificaciones, en el soliloquio del protagonista " ante un auditorio invisible o una especie de juez" investiga en los recuerdos a la búsqueda de la verdad que se esconde en el alma humana.

" Soy un experto en hablar en silencio, toda mi vida he hablado en silencio. He vivido en silencio verdaderas tragedias. !Y es que yo también he sido un desgraciado!
!Todo el mundo me ha rechazado y olvidado, y eso nadie lo sabe!...

Mi opinión personal.-

Nos encontramos con una novela de pequeño formato, pero grande de contenido.
El narrador es un hombre desconcertado por la muerte de su esposa, que se acaba de suicidar tirándose por la ventana.
Delante de su cadáver, que está expuesto sobre un par de mesas, en su habitación, este hombre, nervioso comienza un largo monólogo para intentar comprender la causa de su muerte.
Primero nos introduce en las circunstancias donde ambos se conocen, las impresiones que ella le produce al conocerla.
De inmediato se entera de la situación de la joven, tiene sólo dieciséis años y él, cuarenta y uno. Se entera de las precarias condiciones en las que vive “La dulce”, y pide su mano.
En los capítulos sucesivos nos enteraremos de la vida anterior de él, es un oficial expulsado del ejército.
Nos hará participe de sus fracasos y sus sueños, pero sobre todo de la gran incomprensión que rodea a la pareja. Y el descubrimiento de la verdadera personalidad de “La dulce”, que bajo su aparente dulzura, en su semblante se puede vislumbrar, una sonrisa irónica, orgullo y una inteligencia que le sorprenderá.
Aunque a veces las cosas pueden cambiar; lo que empieza mal puede terminar bien, este es el anhelo del narrador que cuenta la historia. Un pobre hombre despreciado por algunos de los que le rodean.


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"Las cartas de Berlín", de Rafael Sierra

Un pequeño video con algún momento de los ensayos de "Las cartas de Berlín".
Marta Urcelay, dirigida por Luisje Moyano, en una excelente interpretación de la adaptación teatral de la novela de Rafael Sierra que en breve publicaremos.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Alehop en el blog Libros y excursiones

Alehop de José Antonio Fortuny

ALEHOP
JOSÉ ANTONIO FORTUNY
EDITORIAL FUNAMBULISTA
350 PÁGINAS
 
 
SINOPSIS
 
Un misterioso circo llega a un pueblo remoto. Mientras la población se queda hipnotizada por el espectáculo tan vanguardista que se despliega ante ella, una pareja de ancianos trata de solucionar lo que es, a todas luces, un insignificante problema doméstico. Sin pretenderlo, se verán involucrados en una aventura trepidante, en una compleja trama -en la que el circo y su sibilino mánager tendrán su papel- que les llevará hasta límites insospechados.
 
Fue leer una reseña sobre este libro y decidirme a leerlo. La portada es muy bonita y llamativa, pero lo que realmente me llamó la atención fue el título. La palabra "Alehop" me llevó de viaje años atrás, a mi infancia, en la que más de una vez me decían eso para que diera un salto. No sé lo que significa exactamente la palabra, ya la tenía olvidada y me provocó mucha nostalgia el recordar esos momentos tan entrañables.
 
A un pueblo, del que solo conocemos que está enclavado en un valle y que se llega a través de una carretera estrecha y serpenteante, llega un circo que cambiará la vida de los habitantes. El espectáculo vanguardista que normalmente se representa en grandes ciudades hará las delicias de los residentes, todo gracias al gran desembolso realizado por el ayuntamiento al ponerse de acuerdo el alcalde y la oposición para contratar sus servicios.
 
Mientras el mundo se para y solo existe el circo nos encontramos en que una pareja de ancianos vive encerrada en su casa a causa de un gran problema de movilidad. La mujer está enferma y no puede levantarse de la cama. Su marido ya no puede ayudarla al resentirse la espalda, por lo que no le quedará más remedio que acudir al ayuntamiento a solicitar asistencia. Consigue que una persona les ayude tres días a la semana, ¿Sé quedará, la pobre mujer, el resto de días en la cama?
 
Los personajes no tienen nombre al igual que el pueblo, pero eso es lo de menos, cada uno puede darles la imagen y el nombre que crea oportuno. Puede ser vuestro pueblo o el mío, y todos conocemos a personas que encajen en el papel de los ancianos, del alcalde, del mánager del circo. Lo importante es la historia que se cuenta que a ratos puede provocarnos risa pero que es más real que la vida misma. Unas situaciones y vivencias que nos hacen reflexionar sobre el mundo en el que vivimos y en como vivimos.
 

martes, 21 de mayo de 2013

"Muerte de un papa", de Piers Paul Read, en Análisis Digital



Muerte de un Papa, de Piers Paul Read 


En plena efervescencia de la elección del Papa Francisco apareció el libro que hoy recomendamos. Quizás entonces fue comprado por la novedad y quienes lo hicieran no repararon en la gran novela que se había adquirido.
Así, Muerte de un Papa, de Piers Paul Read –Editorial Funambulista- va mucho más allá de lo que pueda suponer una obra coyuntural escrita para sacar tajada. Supone, lo primero, una trama sobre la iglesia católica mucho mejor escrita y ambientada que la célebre El código da Vinci, de Dan Brown que tanto éxito tuvo, a nuestro entender, de manera injusta. Esta que hoy proponemos la supera claramente.
Por si fuera poco, como acertadamente señala Sergio Cuesta Francisco en esos epílogos de Funambulista que yo prefiero leer al principio, esta obra tiene más relación con El jardinero fiel, de John Le Carré, llevada al cine en una versión exquisita. En ambas se trata el problema africano con la capacidad de mover conciencias y de estremecer a quien tenga un mínimo de sensibilidad y de amor al prójimo.
Por lo tanto, frente al París que proponía Brown, aquí los centros de acción serán nada menos que Londres, Roma y varios países y ciudades de África. Sin duda, una buena oportunidad de ir haciendo planes cara al verano que se aproxima. En este caso, una de las propuestas sería la de formar parte de alguna de las organizaciones humanitarias. En la novela tendrán la ocasión de leer muchas cosas relativas a la vida del cooperante. Buenas y malas, como es natural.
Y no podría faltar en una novela de estas características una historia de amor. En este caso se repite la relación entre el hombre maduro y la chica joven. Desde luego, los lectores descubrirán, poco a poco, que detrás de esa relación hay mucha miga que no se va a desvelar pero que les anticipo que va a estar interesante.
El tratamiento de la religión en general, y de la católica en particular, puede molestar a algún lector, pero no está demasiado alejado de lo que opina buena parte de la feligresía. Aspectos relativos a las parejas divorciadas, la ordenación de las mujeres, al sida en África y otros asuntos, pueden molestar, pero si se lee detenidamente, descubrirán las razones de unos y otros. De hecho, un religioso que leyera esta novela tendría unos cuantos temas claves que seguro llamarían la atención de los más jóvenes de la parroquia, que posiblemente asistan a las eucaristías bastante desmotivados.

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lunes, 20 de mayo de 2013

"Hijos y padres", la nueva novela de Félix Teira, en Libros y Literatura


No es la primera vez que leo a este autor que, por lo general, nos suele acercar al mundo de los jóvenes, concretamente al de los estudiantes, a quienes tan bien conoce por su condición de profesor de secundaria. Aunque para todos ustedes reseñé, precisamente, su novela menos juvenil, Laciega.com.
Pero claro, en su día, hablándoles de ese  libro, ya divagaba yo sobre la eterna juventud que algunos padecen en estos tiempos. Pues bien, de aquellos padres que crecieron lo justo, créanme, igual que pasa con los famosísimos Simpson, nacieron críos que han tenido que ir adaptándose a esos padres y a sus circunstancias… y a pesar de todo son buenos chavales con grandes corazones…
Félix Teira conoce y comprende bien ese ambiente en el que se mueven los jóvenes de 15 a 18 años, y de eso nos hablará en “Hijos y padres”. La crisis se va haciendo presente en sus vidas urbanitas, golpeando de forma violenta su discurrir monótono y acomodado.
En esta obra, narrada de forma coral por varios de sus protagonistas, nos van contando cada uno de ellos como les va calando esa crisis, dándonos un enfoque de lo que ellos perciben en su entorno más próximo, la familia,  los amigos, las clases… Y en todas partes verán escasez económica pero sobre todo escasez de valores y formación moral.

Estos días pensaba que es fácil hablar de la crisis de valores cuando uno lo hace desde una posición acomodada. Sí, escucho hablar de que la verdadera crisis que estamos sufriendo es la de valores, y es cierto, yo también lo creo, pero cuando uno no tiene un sueldo que llevara su casa creo que hay cosas que pesan más. El libro refleja bien algunas cuestiones de esta situación que estamos viviendo.
Uno de los chavales, apodado Gemelo, ve como un abuelo que vivía olvidado en el pueblo, y que debería haber terminado sus días en una residencia, acaba en su casa por amor a esos 1400 eurillos que cobra cada mes.  O el caso de Aguirre, que no hablaré de lo que siente al descubrir las infidelidades de su padre, sino de cómo se comportan tanto él como su familia con su hermano, un chaval con síndrome de Dawm e importantes deficiencias físicas, de lo importante que es la Ley de dependencia para que las familias no se quemen, para que todo el mundo pueda disponer de ratos de convivencia de calidad, y que la liberación de la mujer sea absolutamente real… Y el libro también nos hablará de madres que mueren, y chicas que crecerán necesitadas de todo el amor del mundo …
Y revoloteando por todas las crisis del mundo están las suyas propias, porque son adolescentes, esos que están en edad de querer estar tirados en un sofá mirando lo peor de la tele, esos a los que en el peor de los momentos les pedimos el máximo de los esfuerzos… y concentración… Pero ellos y ellas son una amalgama de hormonas que también sufren.

viernes, 17 de mayo de 2013

"La resurrección de Marcelo Chiriboga" (artículo sobre "Las segundas criaturas", de Diego Cornejo Menacho, en El Cultural de El Mundo)

Recuerdo que la segunda vez que escuché hablar de Marcelo Chiriboga fue en Santiago de Chile. Incluso algún bromista, muy serio, llegó a presentármelo: un tipo barbudo y con cara de no haber dormido; un tipo que parecía tomarse el mundo de la literatura como si de verdad fuera el único mundo que había que vivir; un tipo que, en el fondo, no hablaba sino de él, de su literatura, de sus aventuras por el mundo con mujeres maravillosas. No me lo creí, sobre todo porque yo sabía que Marcelo Chiriboga era un invento literario que había salido de las cabezas de Carlos Fuentes y de José Donoso en momentos de efuroria literaria.

En El jardín de al lado, José Donoso habla de un novelista ecuatoriano (inexistente en la realidad, es decir, fuera de la ficción) que pertenece como él al boom de la novela latinoamericana de los años sesenta del pasado siglo. Es ecuatoriano, por llenar el vacío (en la realidad, Ecuador no tiene escritor en el boom), y un gran aventurero. En la novela de Donoso aparece una agente literaria que se llama Nuria Monclús, que en realidad es el trasunto literario de quien en realidad es La Mamá Grande, ya saben ustedes de quien hablo. Ahora, gracias a Will Corral, precisamente ecuatoriano, he leído Las segundas criaturas (Editorial Funambulista, 2012), la novela de Diego Cornejo Menacho, ecuatoriano como Chiriboga, donde Cornejo resucita al personaje creado por Donoso y Fuentes y lo pone a caminar por las páginas de un papel cuya escritura, además, satiriza amablemente la de los autores citados, gentes del boom de la que todavía hablamos y a veces seguimos leyendo.

Debo decir que Las segundas criaturas tiene una escritura limpia; que, a veces, la novela lo es en clave y que, por tanto, hay que saber bastante de esas gentes de las que hablo para entender bien el contexto en el que este Chiriboga se mueve como pez en su pecera, página a página y párrafo a párrafo. No había leído nada de este novelista ecuatoriano hasta que cayó en mis manos Las segundas criaturas. Y por esa novela veo que estamos ante un escritor que tiene el desparpajo de tratar de tú a cualquiera de los llamados grandes, y tal vez lo sean de verdad, ya veremos cuando pasé el tiempo de verdad, como en la canción, ya saben. 


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jueves, 16 de mayo de 2013

De la librería Los portadores de sueños



Los portadores de sueños, tu librería en Zaragoza

Queridos amigos,

Esta semana visitarán Los portadores de sueños dos escritores que tienen obras muy recientes: RAMÓN ACÍN, que acaba de publicar ABRIR LA PUERTA (Eds. Traspiés) y FÉLIX TEIRA, con HIJOS Y PADRES (Ed. Funambulista) recién llegada a las mesas de novedades. Los dos escritores conversarán el jueves 16 de mayo a las 20h. Al terminar, tomaremos un vino juntos y brindaremos por los dos autores y por el éxito de sus obras.
HIJOS Y PADRES, de Félix Teira

En esta nueva obra, Félix Teira vuelve, con su pluma estilizada, al territorio de una juventud en búsqueda de su lugar al sol, pero ahora en el contexto de una crisis que no sólo es económica y social, sino también (o sobre todo) de valores. Una crisis que rompe la vida confortable en que viven instalados los jóvenes próximos a la mayoría de edad y que observan, con mirada corrosiva, los equilibrios de sus padres para adaptarse a la nueva situación de precariedad, escasez y desconcierto ante el futuro. Así, el adolescente apodado Gemelo comprueba cómo un abuelo olvidado es apreciado de repente por la pensión que cobra. Otro muchacho, Roda, se aproxima al abismo de la delincuencia para mantener a la familia, mientras Vero, encerrada en una burbuja egoísta de fantasías y amores, se da de bruces con la realidad al descubrir los manejos de su hermana; inmerso en el atractivo de la primera sexualidad, el joven Arregui deja de soñar cuando se desvela la infidelidad de su padre…

Todos estos pedazos palpitantes de vida, narrados en un tono que bascula entre la crudeza y la ternura, constituyen una novela coral que es, a su vez, una radiografía certera de la nueva realidad social que está alumbrando la crisis.


Os esperamos el jueves 16 de mayo a las 20h en Los portadores de sueños (C/Blancas, 4 • ZGZ). 
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martes, 14 de mayo de 2013

"La dulce" en Melibro

La Dulce, obra de Fiódor Dostoievski

“La Dulce” de Fiódor Dostoievski:

A todo lector le ha rondado alguna vez por la cabeza la sin respuesta pregunta de “¿qué país ha producido mejor literatura?”. Es difícil no ya sólo responderla sino dar al menos una aproximación, pues sería imposible reducir la elección del mejor país a una selección inferior a una decena de ellos. Desde la literatura clásica griega al actual imperialismo anglosajón en todo lo que reporta un beneficio económico, pasando por los juglarescos anónimos rapsodas medievales de occidente, otros resurgieres literarios posteriores como las distintas edades de oro y plata de las potencias europeas (Italia, España, Francia y Rusia) y las ricas generaciones hispanoamericanas del último siglo, podemos encontrar multitud de clásicos; y los clásicos, clásicos son. “La dulce” de Fiódor Dostoievski (Moscú 1821- San Petesburgo 1881), también conocida como “La mansa” o “La tímida”, es una de esas obras singulares que la literatura en el trascurso de sus ya milenios de existencia nos ha dejado.
Esta novela corta, editada en un volumen por separado, la incluyó el autor en su publicación “Diario de un escritor” (1877) en el que reunió críticas literarias, artículos periodísticos y relatos de reducida extensión como este. Ya en su momento el recopilatorio tuvo gran aceptación, y “La dulce” fue una de las obras cumbres comprendidas en él y de las más destacadas narraciones cortas de Dostoievski.
 “La dulce”, pese a distanciamientos con el realismo (género al que pertenece por completo la obra de su autor), es fiel al estilo de Fiódor Dostoievski que realiza una vez más una intensa exploración en la psicología de su protagonista; un hombre acomplejado que tras una insatisfecha vida matrimonial repleta de infidelidades cae asumido en un profundo pozo colmado de sinsabores debido a su inesperada viudedad. Estas peculiaridades demostradas nuevamente a la hora de dar vida a los personajes, contrastan de lleno con la de otros escritores también clásicos de la literatura universal contemporáneos al ruso, como, por citar uno, es el caso de Julio Verne; cuyos personajes se caracterizan por su unidimensional forma de pensar, encumbrando, al menos en el aspecto psicológico, a la tan gloriosa etapa literaria rusa de aquel momento.

La dulce, de Dostoievski, en el Diari de Tarragona


‘HIJOS Y PADRES’, de FÉLIX TEIRA, en Melibro

 Hijos y padresEl paro entre los jóvenes alcanza una cifra desalentadora. Casi el 57% de los jóvenes menores de 25 años se encuentra en esta situación. Este dato brutal convierte a España en un país sin futuro. En este contexto de crisis a todos los niveles está emplazada la novela de Félix Teira, Hijos y padres. Se trata de una novela de personajes, donde se nos narran diversas historias que tienen un nexo en común: el desencanto y el rechazo a un sistema precario.
Alfonso Arregui es un chaval que está en el instituto. Su hermano, al que llama el Gordo, es deficiente mental, padece del corazón y vive con sus padres Carmen y El Java (mote con el que así lo conoce). Cuando su padre es despedido de su trabajo de informático, decide probar suerte por su cuenta y monta un bar. Las cosas comienzan a irle bien y abre una franquicia de pubs. Carmen ha estado toda su vida supeditada al hogar. Antes de quedarse embarazada era analista de riesgos, sin embargo lo tuvo que dejar para cuidar a Adrián y Alfonso. No obstante, su vida y la de sus hijos, cambia cuando descubre que su marido mantiene una relación con una de las camareras del bar.
Gem, es un mal estudiante al que se le da bien el fútbol. Sueña con jugar en Primera División. Un día el abuelo que vagaba por las calles del pueblo y con el que apenas mantenían contacto se va vivir con ellos. Sus padres siempre habían despreciado al anciano. Aun así, con la crisis y la mala situación económica por la que atraviesan deciden que los 800 euros de pensión, más los 900 que percibe el yayo por la ayuda a la dependencia, pueden venirle muy bien. El anciano padece demencia senil con extraños momentos de lucidez a los que hay que sumar el Parkinson. Pronto entre nieto y abuelo se establece una relación peculiar.
Roda es un pequeño delincuente que trapichea con droga para poder sobrevivir y sacar adelante a su familia. Su padre es un borracho y su madre busca tíos a todas horas. En ese entorno de incomprensión y soledad se cría Roda. En cambio Isabel Stampa parece tenerlo todo. Pertenece a una familia con recursos, le gustan los ordenadores y es una experta hacker. Mantiene una relación con Haoumar, un joven de color, pero se siente infeliz. Vero en cambio está loquita por Arregui.

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jueves, 9 de mayo de 2013

"La leyenda de una casa solariega", de Selma Lagerlöf, en el blog Cómo hablarte



LA LEYENDA DE UNA CASA SOLARIGA

SELMA LAGERLÖF

Editorial: FUNAMBULISTA




SINOPSIS:

 En La leyenda de una casa solariega, la Premio Nobel sueca Selma Lagerlöf cuenta la historia del estudiante Gunnar Hede, quien, hechizado por la música de su violín y a punto de perder su mansión campestre en Dalecarlia, cae en la locura. La joven Ingrid Berg, rescatada por él de la tumba, aceptará la difícil tarea de curar a Gunnar con su amor inquebrantable y sacrificado. La novela —a la manera de cuento de hadas psicológico— plantea con extraordinaria intensidad el tema de la lucha entre el bien y el mal, sin dejar de ser un estudio de las relaciones personales y de la aceptación de la alteridad y de la diferencia, al tiempo que es una variante de «la Bella y Bestia», en la que la atmósfera de fábula se fusiona perfectamente con elementos terrenales y con el retrato humano de los personajes. Selma Lagerlöf, mundialmente famosa por su El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia, muestra un gran conocimiento de la psicología humana en esta novela en la que tanta importancia revisten los temas de la música y el amor, junto con notables pinturas del paisaje y motivos sobrenaturales que el genio de Lagerlöf consigue integrar orgánicamente en la narración. Esta historia es una de las obras más redondas, dramáticas y de mayor calidad estética de la más grande autora sueca de todos los tiempo.

Opinión personal:

"Hay libros maravillosos inundando las estanterías y que no conocemos". Esta frase lo engloba todo así que no voy a decir mucho más.  Eso me dijo ayer la bibliotecaria cuando fui ayer a darle las gracias por haberme recomendado este libro. Y es que para mí ha sido todo un hallazgo descubrir a esta autora para mí desconocida hasta ahora aun habiendo sido la la primera mujer que recibió el Premio Nobel de Literatura. En este libro descubrimos nuevamente cómo el amor lo puede curar todo. La música de un violín y el amor de Inigrid que con sus ensoñaciones dan a la novela un aire de fantasía,  serán el medio de rescatar a Gunnar de su locura en esta  preciosa historia. Tenéis que leer el libro.
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viernes, 3 de mayo de 2013

Eduardo Gallarza presenta la reedición de su obra "El Soviet de los vagos" (todoliteratura.es)







Eduardo Gallarza escoge un marco inigualable para reunirse con sus familiares, amigos y medios de comunicación para festejar la reedición de su novela El Soviet de los vagos, un libro que vio la luz hace 14 años. El acto se desarrolló en The International Institute, que se dedica al intercambio cultural entre España y Estados Unidos. La novela ha vuelto a ser publicada por la Editorial Funambulista.

Pilar Piñón, amiga de Eduardo desde la facultad y directora ejecutiva de la casa, dio la bienvenida al autor y no dejó de tener un emotivo recuerdo y bellas palabras para José Luís Sampedro, economista y escritor al que Gallardo considera un maestro, dada la coincidencia de la fecha 9 de Abril, con el fallecimiento esa misma mañana del que fuera miembro de la junta directiva en las últimas décadas del Instituto, casa que por otro lado celebra este año el 120 aniversario de su fundación y los 100 años de ocupación de esta sede de la calle Miguel Ángel en Madrid.
La Editorial Funambulista, creada por Max Lacruz Bassols y representada por Conchi Cuesta, nos dice que, aunque la faceta menos conocida de este economista de profesión que es Eduardo Gallarza, sea la de poeta francófono y como tal haya escrito su primera obra, aceptan desde el primer momento el reto de reeditar El Soviet de los vagos, puesto que cada vez que se lee, se le encuentran matices tan diferentes que siempre emerge como una primera edición.
Javier Azpeitia, escritor y filólogo, dedicado en la actualidad también al mundo editorial, comenta que "El autor domina la técnica novelística con diálogos acertados, sobrios, técnicos y no de un exceso de acción". Descubrimos que el autor ha añadido comentarios que no estaban en la primera edición y para Azpeitia la novela es como un laberinto de 500 páginas, y no porque nos vayamos a perder, sino por la capacidad que tiene el escritor de jugar al despiste y de saber distanciarnos de lo que es el centro escondido de la novela. Dice: "este grupo de amigos que forman el núcleo protagonista y que con el tiempo se dispersan, trae a nuestro recuerdo alguna historia que, en cualquier momento, hemos podido vivir cada uno de nosotros."
"No es una novela negra, sino una novela iniciática, aunque tenga el aspecto de negra", puntualiza el escritor. Se "legaliza" durante el coloquio la calificación última y final que se le puede dar a la obra: La elipsis. Se refiere toda la presentación al nuevo descubrimiento que se ha hecho sobre Eduardo Gallarza y que él mismo certifica: "es un mago de la elipsis; las virtudes de su texto están en lo que no cuenta; la importancia de las cosas sobre las que no se habla..."
Se permite Eduardo Gallarza jugar con maestría en el primer capítulo del libro, donde aparece un personaje torpe, como él dice: "de esos que se llevan de inmediato el corazón del lector" al cual no volvemos a ver hasta 300 páginas después. Esta argucia literaria, aquí es virtud, y coger este hilo es pillar la trama de la novela.
"La elipsis de la novela es la ausencia de pruebas, que confluyen al final en el protagonista", matiza. Y con este dicho de "vales más por lo que callas", se desenvuelven dos de los protagonistas; uno es un periodista chantajista, el otro esa mujer que le dice "tú vives de las cartas que no escribes, de los artículos que no envías"

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