lunes, 30 de julio de 2012

"La piscina" en el blog Un lector indiscreto

La piscina, de Yoko Ogawa





Parece que la literatura japonesa está entrando con fuerza en nuestro país y, una de las escritoras que más renombre está teniendo es Yoko Ogawa, la autora de esta novela de 101 páginas.
Aya es la protagonista que nos va contando su historia en primera persona. Una historia con un tinte intimista, propio de esta escritora, en la que tanto nos relata recuerdos de su pasado como da su opinión sobre el presente, un presente incierto porque está buscando su propia identidad.  Un presente que gira en torno a Jun, un joven del orfanato que va todos los días a la piscina a practicar saltos de trampolín. 

La única obsesión de Aya es fijarse en Jun, quien para ella es todo perfección. Incluso parece como si en ocasiones lo envidiara por su forma de ser, su tranquilidad, el querer ayudar a los demás miembros que viven en el Hogar Hikari. Jun siempre tiene una palabra amable para todos. Él parece que se convierte en el único aliciente de su vida. Es como si fuese el espejo en el que quisiera reflejarse, ser como él. Está prendada de él. Pero se da cuenta de que lo que busca en Jun es un imposible pues la trata como una más del orfanato.
Pero en Aya también encontramos su otra cara: Ve cómo sus padres se desviven por los huérfano del Hogar Hilari. Esta situación hace creer en ella que la tienen abandonada. Es la única que tiene padres de entre los niños que conviven en el orfanato pero piensa que, pese a ser su hija, no le hacen el menor caso. Se siente triste, melancólica, lo que hace que en ella provoque resentimiento, una reacción  perversa, malvada, rencorosa y cruel con los más pequeños. Rie, la más pequeña de todos, es en quien más se ensaña Aya y disfruta haciéndole daño. 

LEER MÁS

"Nos hallamos, pues, ante una gran escritora joven. Y lo aclararé. Digo que es una gran escritora porque domina los resortes de la narración: sabe cómo contar una historia" (Rubén Castillo sobre "El caso del bar Balto")




La escritora se llama Faïza Guène y, en condiciones normales, a usted le sonará poco o nada. Es normal. Se trata de una chica muy joven (nació en 1985), parisina de origen argelino, como su ilustre predecesor Albert Camus, que se dio a conocer en 2004 con una novela titulada Mañana será otro día, muy fresca y muy sugerente, que ha triunfado en medio mundo. Ahora publica en España su texto El caso del bar Balto, que Alicia Huici Montagud traduce para el sello Funambulista. Y en esta nueva obra Faïna Guène confirma todas las expectativas que se habían generado con sus anteriores páginas, porque consigue una novela ágil, directa y de apariencia tan sencilla como cautivadora.
El modo de estructuración de la misma no puede ser más transparente: en primer lugar, nos presenta en media docena de capítulos a los personajes que la habrán de protagonizar; y luego va haciendo que en los sucesivos capítulos desfilen ante un responsable de la policía, para que aporten su versión sobre la muerte de uno de ellos. De esa forma iremos conociendo a Joël Morvier, el antipático racista que regenta el bar Balto, un sesentón calvo que terminará muriendo en medio de una orgía de sangre, atravesado por un buen montón de cuchilladas; a Tanièl, un adolescente armenio que arrastra un pasado de cruda violencia escolar (le pegó con dureza al orientador de su colegio y fue expulsado del mismo); a Magalie, una chica de dieciséis años, novia del anterior y auténtico prototipo de niña engreída, pija y sabedora de su belleza, que se gasta un dineral en móvil todos los meses y tiene más bien quemados a sus padres, que no ven con buenos ojos que ande con “el gitano”, que es como llaman a Tanièl; a Yéva, mujer madura y provocativa que, a pesar de tener dos hijos, un trabajo y un marido que no la hacen feliz, incendia la mirada de cuantos hombres se interponen en su camino; a Jacques, el grueso consorte de Yéva, un hombre desilusionado y en paro que se pasa la vida delante de la pantalla del televisor, viendo concursos absurdos; a Nadia y Alí Chacal, los dos hermanos adolescentes cuya familia (de condición muy humilde) se vino desde la ciudad de Marsella hasta la periferia parisina; a Yeznig, el hermano retrasado de Tanièl, un chico que juega a la Game Boy y tiene como máxima aspiración llegar a la presidencia de la república francesa; y a otros personajes por el estilo, que van trazando un panorama de suburbios, pobreza, mezquindad vital y orfandad de horizontes para el futuro, que la autora retrata con pericia sinóptica, sin grandes alardes verbales pero con una excelente finura psicológica y estilística, que se aquilata todavía más en los capítulos finales, cuando todos tienen que ir desfilando por delante de la gendarmería para dar su versión sobre los detalles que rodearon al asesinato de Joël Morvier (que nos reserva una sorpresa de gran calado para las líneas finales, a la que llegaremos con auténtica intriga).

LEER MÁS

Artículo de Rosa Montero sobre "Alehop", novela de José Antonio Fortuny, en El País

Hablando del dolor

El ser humano lo ha intentado todo contra el Mal y el sufrimiento. Las novelas —entre ellas, las últimas de José Antonio Fortuny y de Adolfo García Ortega— no los vencen (son invencibles), pero consuelan el espanto



Hablemos hoy del dolor, porque, en definitiva, es lo que está en la base de toda obra literaria. Más aún: de todo arte. Más aún: de toda actividad humana. El dolor incomprensible de morir, el dolor literal de sufrir físicamente, el dolor enloquecedor de constatar que el Mal existe y no puede ser entendido, explicado, justificado. El ser humano lo ha intentado todo contra el Mal y el dolor: ha creado religiones y dioses, ha organizado guerras, ha descubierto la teoría de la relatividad, ha escrito el Quijote. Quedémonos con Cervantes: el arte en general, y la literatura en particular, son armas poderosas contra estos viejos enemigos. Las novelas no los vencen (son invencibles), pero consuelan el espanto: nos proporcionan chispazos de belleza y nos comunican con el resto de los humanos. La literatura nos hace formar parte del todo y, en el todo, el dolor individual parece que duele un poco menos.
He aquí dos maneras de luchar contra el sufrimiento por parte de dos escritores muy distintos. El primero es José Antonio Fortuny, un menorquín de 40 años que ya lleva demasiados postrado en una silla de ruedas porque padece una atrofia muscular espinal, una de esas crueles enfermedades degenerativas que te van paralizando poco a poco hasta perderlo todo. Es decir, hasta perder todo tu cuerpo, todos tus movimientos. Sin embargo, por debajo de esta prisión carnal José Antonio sigue entero, intacto, irredento. Hace ocho años escribió un libro sobrecogedor, Diálogos con Áxel, publicado primero en Ediciones de la Tempestad y después en Círculo de Lectores, en el que contaba su propia historia con una prosa admirable, sin eufemismos y sin autocompasión. Un potente relato sobre su largo viaje a las más remotas regiones de la vida. Desde entonces hasta hoy su condición física ha empeorado, pero como persona ha seguido creciendo. La prueba es el libro que acaba de publicar, Alehop, su primera novela, una increíble farsa burlesca sobre la ferocidad con que esta sociedad tritura a la gente más desamparada. El fondo de la historia es aterrador y habla de un sufrimiento que sin duda José Antonio conoce muy bien; pero la forma es desternillante, aunque las carcajadas te dejen en la boca un escozor de herida, como si te hubieran abierto la sonrisa con el filo de una cuchilla. Esta comedia negrísima me recuerda al mejor Almodóvar; tiene esa grotesca hondura que tenía la genial ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Y lo que más me admira de Fortuny es su sabiduría como narrador: cómo ha conseguido alejarse tanto del dolor propio para así ser capaz de hablar del dolor de todos desde tan cerca.

LEER MÁS

"La canción del siciliano" en la revista Encuentros


jueves, 26 de julio de 2012

‘Bajas esferas altos fondos’ de Jesús Pardo


24725 1 thumb Bajas esferas altos fondos de Jesús Pardo
Recientemente se ha publicado la novela Bajas esferas altos fondos, del escritor Jesús Pardo. La novela la ha editado la editorial Funambulista. En ella, se nos ofrece un retrato de la alta esfera española, de la época franquista. Otra perspectiva sin duda, de una época que dejó huella en la memoria de nuestro país.
Esta novela es como una tapicería de un tiempo que casi nos parece prehistórico: la vida alto franquista española y su prolongación londinense, evocadas por un autor que vivió de cerca aquel tiempo. La idea  le vino a Jesús Pardo releyendo La colmena, de Cela, cuyo tema es la vida «plebeya» en España durante esos mismos años. Aportando el reflejo de sus alturas sociales, el novelista pensó que ayudaría considerablemente a completar la evocación de tan compleja y tergiversada época. Su acción es como un rompecabezas cuyas piezas, de estricta realidad, compusieran escenas ficticias, o como un espejo deformante de la más severa exactitud. Ambos giran en torno a dos ejes —el cabaret de lujo «Don Juan» y la embajada española—, y dan sabroso gato por liebre a condición de mantener la seriedad en un tragicómico sainete de falsos honores y frágiles placeres. Sus principales personajes son, respectivamente, Lady Idonea Hockover, heredera de una de las más opulentas y nobles familias escocesas, que pasa el tiempo haciendo de prostituta por un dinero que no necesita, y el linajudo conde de Sietevillas, cuya misión consiste en limpiar, fijar y dar esplendor a una farsa entre valleinclanesca y galdobarojiana a cambio de honores que le sobran. Ambos se encuentran, se reconocen y vuelven a una realidad cuya paz se paga con la vida.

Jesús Pardo nació en Santander, en mayo de 1927. Se formó en colegios e institutos de su ciudad natal y de Madrid. Ha trabajado como corresponsal en Londres, Ginebra y Madrid, delegado en Escandinavia, redactor y colaborador de las secciones culturales para varios periódicos (Pueblo, Madrid, Agencia EFE, Cambio 16). Estos trabajos le han llevado además a viajar por Europa, Oriente Medio, Unión Soviética, Norte de África, América. Empezó su carrera literaria en 1980, con la publicación de la novela Ahora es preciso morir.

martes, 24 de julio de 2012

Una lectura fresca, con un toque de humor e ironía, con un lenguaje directo y sin florituras (Atención al cliente en Paperblog)

Atención al cliente. Benoit Duteurtre

Publicado el 23 julio 2012 por Carmina
Atención al cliente. Benoit DuteurtreDe vuelta y con una reseña de un libro que recomiendo muy vivamente, por cuanto la situación que plantea no nos es a nadie ajena y el tono de sátira e ironía en el que está escrito nos puede hacer pasar un buen rato.Nuestra sociedad gira inevitablemente alrededor de aparatos tecnológicos, el móvil, el ipad, el e-reader, el portátil… y podríamos seguir y la lista sería infinita. Pero sobretodo hay un aparato del que dependemos casi en exclusiva porque concentra muchas modernidades en una, el móvil, en el que tenemos todos nuestros contactos, nuestras alertas, navegamos por internet… ¿Qué pasaría si un día nos dejamos el móvil olvidado en un taxi? ¿Qué pasaría si allí dentro tuviéramos todo nuestro medio de vida? Pues esta y no otra es la hipótesis que plantea Benoit Duteurtre en Atención al cliente.


El autor
He de reconocer que este autor me resultaba desconocido, tampoco soy muy dada a leer libros que provengan de allende los Pirineos, a pesar de dominar bastante bien la lengua y poderlos leer en versión original, supongo que se debe más a la vagancia que a otra cosa, pero mis lecturas son más bien anglosajonas, y habrá que remediarlo porque de vez en cuando del país vecino llega alguna joyita que hay que tener en cuenta.
Atención al cliente. Benoit DuteurtreBenoit Duteurtre nació en Sainte Adresse , Francia, en 1960, es novelista, ensayista, y crítico musical, escribió su primer texto en 1982 en la revista Minuit, y desde entonces ha publicado dieciséis novelas entre las que destacan:
Sommeil perdu (1985)Tout doit diparaitre (1989)Les malenentendus (1999)Ballets roses (2009)Viaje a Francia (2001), obra por la que recibió el premio Medicis.
Su escritura clara sin preciosismos y su visión irónica de la sociedad contemporánea han despertado tanta polémica como admiración. La niña y el cigarrillo que aparece por primera vez publicada en castellano  ha sido traducida a más de una docena de lenguas.
Argumento
El narrador_cuarentón y periodista free-lance_ olvida den el taxi el teléfono móvil de última generación que le acaban de regalar sus padres, junto con un abono de “cliente privilegiado”. Este percance hace que pierda todos sus contactos personales y profesionales y empiece para él un sinfín de episodios relacionados con su conexión a internet y su tarjeta de crédito, una autentica odisea que le llevará a tener que pasar por diferentes servicios de atención al cliente.
Con esta inteligente sátira, Benoit Duteurtre hace un retrato en el que reconocerán sus propias desventuras como consumidores numerosos abonados y clientes.
Por una vez he preferido copiar la sinopsis de la editorial, por miedo a desvelar alguna cosa que pueda romper el encanto de la lectura a quien movido por la curiosidad decida adentrarse en las páginas de este libro.
Impresiones personales
Cuando vi el titulo de este libro no pude menos que esbozar una sonrisa, porque como usuaria de distintos servicios me las he tenido que ver con los ordenadores previos a la señorita o caballero que tienen pocas respuestas para las preguntas y cuestiones que les planteas. Con los que después de lidiar con  maquinas y no pocas respuestas maquinales tiendes a pagar tu descontento, siendo en la mayoría de los casos descortés, aunque sepas que en el fondo no son más que cabezas de turco de las multinacionales  que minimizan los costes con un capital humano más bien escaso.
Sí, sin duda me he visto reflejada en el protagonista, porque yo también he entrado en la década de los 40, porque soy periodista aunque no ejerza y venza mi mono de escritura de otra forma, porque tampoco me llevo muy bien con la tecnología y cualquier avance me das más miedo que otra cosa, porque también soy cabezona y cuando me propongo solucionar algún desaguisado llego hasta el final caiga quien caiga.
Pero reconozco que lo que encontramos aquí es un cumulo de situaciones que es difícil que se le den a una persona en un corto espacio de tiempo, y que por lo tanto el hecho de reunirlas no es más que un sátira de este tiempo moderno en el que funcionamos a golpe de contraseñas, pin y amén de otras claves que no hacen más que complicarnos un poco más la vida, y sin las que no sabríamos vivir.
El autor hace un alegato a tiempos pasados donde la tecnología no tenía tanta importancia en nuestra vida, en los que perder un simple móvil no desencadenaba ninguna catástrofe, y sin embargo en este alegato a tiempos pasados introduce un personaje que aúna antigüedad por llamarlo de algún modo y modernidad. Y este personaje no es más que un cura con sotana, que parece haber salido de la edad media y que sin embargo entre sus faldones esconde los últimos artefactos de la modernidad, como un llavero electrónico para el coche, un teléfono de última generación, y habla de informática con la misma naturalidad que de su oficio sagrado.
Del personaje principal no sabemos más que lo que él nos cuenta, que es cuarentón, que trabaja de free- lance, que se gana bien la vida y no tiene problemas económicos y que es muy poco manitas con la tecnología que termina poniéndolo de los nervios, e intuimos por su forma de actuar muchas otras, como que es cabezón, que intenta salirse siempre con la suya y que  muchas veces no reflexiona y actúa al tun. Pero lo que nunca llegamos a saber de este desventurado es el nombre, y creo que con ello el autor busca que cualquier lector pueda identificarse con él.
Y es que quien no ha tenido que lidiar en su vida con un servicio de atención al cliente, quien no ha tenido que hablar con maquinas hasta llegar a un operador descontento que no tiene respuestas y se convierte en el blanco de las iras de un cliente que harto de no encontrar soluciones la toma con él. ¿Y qué nos encontramos detrás de estos servicios?, gente mal pagada, que no puede solucionar nada porque no tiene poder de decisión, gente preparada para otros trabajos que ha recalado como último recurso en un servicio que no le llena ni le satisface.

LEER MÁS

viernes, 20 de julio de 2012

"La piscina", de Yoko Ogawa en Libros que hay que leer


Dicen que no hay dos sin tres, ¿verdad? Pues aquí tenéis la tercera reseña que publico este año de un libro de Yoko Ogawa. Una autora japonesa que descubrí en los blogs y me llamó la atención. Mi primera experiencia con ella, “La residencia de estudiantes” fue un tanto agridulce porque me gustó muchísimo el estilo de la autora pero no me convenció cómo terminaba la historia. Mi segunda experiencia fue con  “La fórmula preferida del profesor” que, ésa sí, me encantó pues, además del mismo estilo literario, la historia me llegó más. Así que cuando vi que se había publicado nueva novela suya, no dudé en hacerme con ella. Os adelanto que me ha gustado más que la primera y menos que la segunda…


Argumento

Aya es la única niña con padres en un hogar de niños huérfanos. Y es que es la hija de los directores del Hogar Hikari, una residencia para niños sin padres. Aya es una adolescente que, como la mayoría a su edad, se siente incomprendida, sola y triste.

Su único placer, más bien diría obsesión, es acudir todas las tardes, después de las clases, a la piscina a ver cómo entrena Jun, un chico del orfanato.

Impresiones

“La piscina” es una novelita corta –o un relato largo- pues tiene 101 páginas. Con una letra más bien grande, es una novela para leer de tirón (como así he hecho). Además de sus pocas páginas, la bonita prosa de Yoko Ogawa invita a hacerlo así.

Lo mejor de la novela, es sin duda, el estilo de la escritora. Como ya os comentaba en las dos reseñas anteriores, la prosa de esta escritora nipona es sencilla, intimista, un tanto poética. Escribe bien, con una prosa bella y pausada, descriptiva e intimista pero, al mismo tiempo, de lectura asombrosamente fácil. Una se sumerge en sus páginas y no puede parar de leer hasta terminar la novela. Me ha parecido una novela elegante, delicada, escrita con una prosa bonita y amena, sutil, cercana y lejana al mismo tiempo. Leerla es realmente un placer y, por ello, creo que todos los que amamos la lectura deberíamos darle una oportunidad. Ahora bien, me pregunto cuál de sus novelas es mejor para un primer acercamiento. Sin duda “La fórmula preferida del profesor” es la más apta para los gustos occidentales; la más “normal”: con un principio, un desarrollo y un final cerrado. Muy fácil de entender, sin dobles sentidos, sin metáforas raras, sin que te quedes con la sensación de haberte perdido algo o no haber entendido nada. Pero quizás no sea la más representativa de su obra. Quizás “La piscina” o “La residencia de estudiantes” sean más Yoko Ogawa…, tengo mis dudas la verdad. Leídas tres de sus obras y unas cuantas reseñas sobre otras (por ejemplo, jamás se me ocurriría leer “El embarazo de mi hermana” porque ya sé que su visión del embarazo no coincide en nada con la mía y, muy probablemente, acabaría odiándola como persona y eso afectaría a mi relación con ella como lectora/escritora…) me parece que sus novelas suelen tender a tener ese final un tanto abierto, raro, diferente, que nos hace pensar y quedarnos con la boca abierta, pero no de la sorpresa sino de la estupefacción porque todo se resuelva de una manera tan poco resuelta… Así que, quizás, os recomendaría que empezarais con “La fórmula preferida del profesor”, en la seguridad de que os gustaría, pero con “La piscina” si realmente queréis saber qué y cómo escribe la autora japonesa más vendida. Además, como os digo, éste es un librito muy corto así que no perderíais más que un par de horas si finalmente no os convence.

LEER MÁS

Entrevista a Jose Antonio Fortuny, autor de Alehop en Booktrailer

“Mirar hacia otro lado creo que es algo bastante típico y comprensible en el ser humano ante aquello que nos da miedo o nos hace pensar”

Jose Antonio Fortuny, autor de Alehop
Jose Antonio Fortuny, autor de Alehop
Jose Antonio Fortuny (Mahón,1972) ha publicado recientemente su segunda novela, Alehop, una estupenda comedia negra protagonizada por dos ancianos que se ven envueltos en una aventura surrealista que tiene como personajes destacados, entre muchos otros, al mánager de un tenebroso circo, al alcalde del pueblo y a un encantador chihuahua.
Hace unas semanas tuve el placer de leer el libro y escribir su reseña y hoy os traigo la entrevista que tan amablemente me ha concedido Jose Antonio. Espero que la disfrutéis.
1.- Una de las cosas que llama la atención al leer Alehop es que no dices el nombre de los ancianos ni del pueblo en el que viven…
Cuando pones el nombre a alguien parece que lo delimitas, que circunscribes el problema a esa persona en concreto. Yo quería romper esto, que la gente entienda que los problemas de los ancianos es algo universal, que a todos tarde o temprano nos va a suceder. Y lo hice también porque quería mostrar las distintas terminologías que usamos para referirnos a algo según nuestros esquemas mentales; así, por ejemplo, los demás se dirigen a la pareja protagonista con adjetivos como viejos, carcamales, etc.
 2.- ¿Es difícil usar el humor, aunque sea tan negro como el que se disfruta en Alehop, para hablar sobre las injusticias que nos rodean?
Es un equilibrio delicado, pero por otro lado, si te sale más o menos bien, creo que es la mejor manera de poder contar cosas que de otro modo a la gente le costaría enfrentarse.
3.- El anciano protagonista de tu libro no se siente en ningún momento como una víctima de las circunstancias, a cada obstáculo que aparece se hace más grande, más osado. ¿Cuánto hay de Jose Antonio Fortuny en él?
Más que víctima, yo creo que el anciano se siente muy confundido por todo lo que va ocurriendo a su alrededor, y las fuerzas que saca son el simple resultado de querer ayudar a su mujer. Yo soy más guerrillero que el anciano, no tan ingenuo, porque conozco mejor cuál es el enemigo. Tengo más experiencia que él.
 4.- Miryam Servet, en su libro “Un Faro sin Mar” nos dice, por boca de uno de sus personajes que “vivimos en un circo de dos pistas: en una se agazapan las bestias y en la otra crecen los enanos” ¿En cual de ellas podríamos situar a los personajes de tu libro? 
Bonita reflexión, no la conocía. Quizá en mi libro estos personajes están mezclados, aquel que va de cordero resulta ser un lobo, y viceversa.
 5.- En tu blog Asistente Personal Menorca denuncias la falta de asistentes personales para ayudar a personas dependientes. Esto es justamente lo que quiere el anciano protagonista de tu novela, alguien que asista a su esposa. ¿Se ha conseguido poner en marcha esta iniciativa?
Esto sí que daría para varios libros. Soy miembro del FORO DE VIDA INDEPENDIENTE Y DIVERTAD, un colectivo de hombres y mujeres a nivel nacional que luchan para defender los derechos de las personas que necesitamos apoyos para las tareas básicas de la vida diaria. Entre otras cosas, reivindicamos la figura del asistente personal, aquella persona que te ayuda a poder hacer todo aquello que uno no puede por sí mismo, desde vestirte hasta acompañarte a pasear. No queremos que nos encierren en residencias, como ocurre actualmente, queremos vivir en comunidad como todo el mundo. Desgraciadamente estamos muy lejos de conseguir algo mínimamente digno, como ya tienen en otros países. Las ayudas de la ley de dependencia para este efecto son irrisorias.

LEER TODA LA ENTREVISTA

"Rehenes", en la Biblioteca Imaginaria

Rehenes, escrito por Stefan Heym (1913-2001) y editado por la editorial Funambulista, es una novela que fue best-seller en Estados Unidos; antes de que acabara el primer mes de su publicación, se lanzó una segunda edición, y los derechos para hacer una película se firmaron, incluso, antes de que saliera el libro.
Stefan Heym, alemán, tuvo que exiliarse a los Estados Unidos a causa de las declaraciones en contra que hizo del nazismo. En América adquirió su fama de escritor con este libro. Se alistó, estuvo en el desembarco de Normandía. Más tarde, con la caza de brujas, hubo de regresar a la República Democrática Alemana, donde luchó a favor de las libertades hasta su muerte. Fue el primer escritor alemán en recibir el Premio Jerusalén de Literatura (1993).
Esta novela es ciertamente un thriller, nos mantiene en vilo desde el primer momento, con varios personajes a los que vamos conociendo, profundizando en sus motivaciones y acciones y a los que mueve el capricho de un oficial nazi. Tiene todos los ingredientes de un best-seller, menos uno: es profundo, sus personajes no son gratuitos. 

miércoles, 18 de julio de 2012

Los científicos recomiendan libros: 'La fórmula preferida del profesor', matemáticas que emocionan



Manuel de León (Requejo-Zamora, 1953) se declara fan de la escritora japonesa Yoko Ogawa. "Tengo y he leído todos sus libros publicados en español". De entre ellos, el matemático escoge La fórmula preferida del profesor, la historia de una asistenta y su hijo en casa de un viejo profesor que, por un accidente, ha perdido la autonomía de su memoria excepto para su disciplina: las matemáticas. El libro ha sido un fenómeno social en Japón, con millones de ejemplares vendidos, una película y un cómic.
Comenzaré confesando que desde mi niñez soy un lector empedernido, lo que me obliga a compartir la literatura con mi otra pasión, las matemáticas. Cuando en una de mis frecuentes incursiones en las librerías cayó en mis manos La fórmula preferida del profesor, pude compaginar mis dos aficiones de una manera que en muy pocas ocasiones he podido disfrutar. No parece que haya sido el único, porque el libro, éxito editorial en Japón, lleva una excelente trayectoria en España, con ya trece ediciones.
La novela narra la historia de un profesor de matemáticas que, tras un accidente, ha perdido la autonomía de su memoria excepto en lo que se refiere a las matemáticas que cultivaba en su vida profesional. Como un moderno Sísifo, debe colocarse en su americana notas para recordar lo que va continuamente olvidando. Su vida se cruza con dos nuevos personajes: su asistenta y el hijo de esta, al que el profesor llama Root “porque su coronilla era tan plana como el signo de la raíz cuadrada.
Root, tras el colegio, va a casa del profesor donde espera que su madre termine el trabajo diario. El profesor comienza a ayudar a Root en la elaboración de sus deberes escolares y, mezclando el béisbol con las matemáticas, va consiguiendo trasmitirles tanto al niño como a su madre el amor por las matemáticas, planteando cuestiones que la asistenta se afana en intentar resolver, para lo que acude incluso a las bibliotecas.
Sirva este párrafo para apreciar algunas de las enseñanzas del profesor:
Mira qué maravillosa sucesión de números. La suma de los divisores del 220 es igual a 284. Y la de los divisores de 284, igual a 220. Son números amigos. Son una combinación muy infrecuente, sabes. Fermat o Descartes solo lograron descubrir un par, cada uno de ellos. ¿No te parece hermoso? ¡Que la fecha de tu cumpleaños y el número grabado en mi reloj de pulsera estén unidos por un lazo tan maravilloso…!
La fórmula preferida del profesor lo es también de muchos matemáticos, y es la llamada identidad de Euler, considerada una cima de belleza matemática al integrar los números más interesantes en la disciplina, como el número e, base del crecimiento; el número π, que relaciona la longitud de una circunferencia con su radio; y la unidad imaginaria i, que da lugar a los números complejos, todos ellos reunidos en la fantástica relación e^(iπ) + 1 = 0. Esa relación entre las matemáticas y la belleza, tan apreciada por los matemáticos, es una constante a lo largo de la novela.
No son muchas las novelas que tengan como personajes a matemáticos, y menos las que tienen a la propia ciencia matemática como protagonista. Esta es una de ellas y les aseguro que no deben dejar pasar la ocasión de leerla. Descubrirán que es una parte fundamental de nuestra vida.
 LEER MÁS

lunes, 16 de julio de 2012

El disparatado calvario de una pareja de ancianos (Alehop en el Diario de Menorca)


Entrevista a José Antonio Fortuny en lamenteesmaravillosa.com


José Antonio Fortuny, un luchador

De pequeña me llamaron mucho la atención los héroes cotidianos. Más tarde aprendí que en la psicología este tipos de personas tenían un nombre, resilientes. Para los que no entienden la palabra, dejo la descripción hecha por E. Chávez y E. Yturralde:
La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.
Así es José Antonio Fortuny, este joven menorquín ha encontrado en la escritura su principal motivación para aferrarse a la vida, pese a estar ya completamente paralizado debido a una enfermedad degenerativa. Escribe mediante un programa de voz. Lucha a contrarreloj contra el paso del tiempo.
José Antonio acaba de publicar, tras cinco años de trabajo, Alehop (Editorial Funambulista), su segundo libro, una comedia negra que gira en torno al abuso de poder y el desamparo de los más vulnerables. Dicen que es una acertada sátira de la sociedad actual. Calidad literaria y denuncia social.
"La mente es mi segundo órgano favorito", ironiza José Antonio. Pese a estar prisionero de su cuerpo, el humor no le falta: "el humor es lo que nos hace humanos", ha declarado.
Aquí os dejamos con una pequeña entrevista que le hicimos para acercarle más al lector:
- ¿La mente, es maravillosa?
Lo es, es uno de los mayores misterios del universo. Me impresiona que aún sepamos tan poco de ella.
-¿Qué te llevo a escribir Alehop?
Yo escribo básicamente para tratar de mantenerme mentalmente en forma. Es un ejercicio que llevo a cabo cada día para no deprimirme, para agarrarme a la vida. Escribo además para comunicarme con los demás. Los motivos concretos que me llevaron a escribir Alehop fueron, por una parte, tratar de entretener al lector con una historia que fuera divertida pero profunda al mismo tiempo, y, por otra, denunciar la indefensión de los más débiles de esta sociedad. Escribir es el arma que yo tengo a mi alcance.
-¿Qué impacto te gustaría crear con este libro?
Me gustaría poder aportar una visión de la realidad al lector que probablemente pudiera ignorar, enriquecerlo un poco en ese sentido, y además me encantaría que se lo pasara bien leyendo mi libro. Como digo en la solapa del libro, mi lema es: "a mí el lector me aporta una motivación para vivir y yo en cambio procuro hacerle pasar un buen rato. Me parece un trato justo"
-¿Si fueras presidente cuales serian las primeras 3 cosas que harías?
Gobernar tiene que ser mucho más complicado de lo que a veces nos creemos. Invertiría en investigación y desarrollo, en España tenemos muy buenos investigadores de todo tipo de enfermedades cuyo talento se está desaprovechando. El derecho a la salud debería ser la prioridad de cualquier gobierno. También repartiría mucho mejor los recursos económicos, nada de derrochar, pero no porque estemos ahora en crisis, sino siempre. Por último, pondría en la pizarra de todas las escuelas un recuerdo permanente: que el ser humano es lo primero, que ninguna ideología puede estar por encima de eso, puede separarnos. La vida no es tan complicada como nos han hecho creer.
LEER MÁS

Los mil y un libros: Alehop

Los mil y un libros: Alehop: Escritor: José Antonio Fortuny En un pueblo pequeño cualquiera: una vecindad variada a la que gusta “invocar a los tópicos” ; un A...

La Biblioteca Imaginaria: LA PISCINA. Yoko Ogawa

Ha de ser duro vivir en un orfanato, más aún cuando se llega a cierta edad. A la ausencia de padres y la falta de intimidad viviendo dentro de una gran familia artificial hay que sumarle la incertidumbre que produce el no saber si alguna vez alguien te adoptará o al menos te acogerá temporalmente. Pero, ¿cómo te sentirías si vivieras en un orfanato porque son tus padres los que lo dirigen? Una posible y más que buena respuesta la encontrarás en “La piscina”, la novela de Yoko Ogawa de la que hoy os hablaré.
Aya es una chica japonesa adolescente que vive en el Hogar Hikari, un orfanato para niños de distintas edades. Aunque es la única “no huérfana” del lugar (sus padres dirigen el centro, de ahí que la chica viva allí), Aya no deja de sentirse sola, desarraigada, perdida en un mundo que no deja de cambiar a su alrededor. Lo único que la reconforta es ver secretamente como Jun, un chico del Hogar Hikari, entrena cada día en una piscina municipal. También, curiosamente, el ser cruel con una de las niñas pequeñas del Hogar Hikari hace que Aya se sienta bien. ¿Llegará Jun a saber que Aya está enamorada de él? ¿Tendrán consecuencias las acciones de Aya en el orfanato? Y, lo que es más importante, ¿encontrará la joven su lugar en el mundo?
La adolescencia es una etapa confusa para todos, más aún cuando no te sientes realmente unido a nadie de tu familia. Esto es lo que le sucede a Aya, una chica obligada a vivir en un orfanato porque sus padres son los directores. Aya, por tanto, tiene padres, pero estos no le hacen mucho más caso que a los niños que viven en el Hogar Hikari. Por otra parte, Aya no tiene muchos amigos, y le cuesta exteriorizar lo que realmente siente, especialmente por Jun, un muchacho que sueña con ser un gran saltador de trampolín.
Aya nos cuenta en este libro la fascinación que siente por Jun, por la perfección de su cuerpo cuando este salta; pero también la crueldad que vive en ella y que manifiesta abiertamente hacia Rie, una niña demasiado pequeña como para delatarla ante los demás, llegado el caso.


LEER MÁS

miércoles, 4 de julio de 2012

El Diari de Tarragona recomienda Rehenes, de Stefan Heym


"Rehenes", de Stafan Heym en Melibro


En plena “moda Heydrichfunambulista edita, por primera vez en España, esta novela de 1942, ambientada en la Checoslovaquia ocupada por la barbarie Nazi y que guarda bastantes similitudes tanto con el famoso atentado real como con las obras, ya sean de historia o de ficción, que generó, aunque con una notable venataja: que “Rehenes” llegó antes que todas ellas.
El propio Heydrich es un personaje secundario y entre todas las obras que se le parecen, se puede mencionar desde la película “Los verdugos también mueren” de Fritz Lang, con historia de Bertolt Brecht, realizada poco después, hasta ese actual bestseller que ha sido un éxito de ventas, “HHhH“, que no se puede comparar, ni por asomo, con la poderosa obra que creó Heym.
En el ilustrativo epílogo, Cristina García-Tornel nos habla del escritor judío nacido en Alemania: Heym fue perseguido por las principales dictaduras del siglo XX. Huyó de su país natal debido a la ascensión de los nazis, combatió a éstos tanto con sus obras como con uniforme en Normandía. Fue perseguido, debido a su socialismo, por el infame senador McCarthy, algo de una crueldad inusitada si se tiene en cuenta lo que hizo por la causa aliada. Y ya vuelto a exiliarse en la RDA, fue uno de los escritores más perseguidos y censurados de ese país, ya que Heym, comprometido con la libertad y con el socialismo de verdad, criticó al régimen totalitario en que se convirtió esa nación, que traicionó todos los ideales y esperanzas que en él estaban puestos.
Y esta defensa de la libertad e suno de los pilares básicos de “Rehenes“, una obra que pone en evidencia la miseria moral de los nazis, lo retorcido y enfermo de sus ideas y que resulta de lo más pertinente hoy día dado el auge que está volviendo a tener la ultraderecha en algunos paises europeos.
En plena guerra, con los alemanes apuntándose una victoria tras otra, Heym fue lo suficientemente lucido para saber profetizar que los nazis, y aqui los Nazis no eran sólo SS o la Gestapo, sino tambiénla cómplice Wehrmacht y todos esos colaboradores autóctonos que tuvieron, sobre todo hombres de negocios de clase alta, iban a perderla víctimas de su propia brutalidad, estupidez, de sus incoherencia infantiles y de su política de terror que acabó generando, muy previsiblemente, el efecto contrario al que buscaba.
En “Rehenes” también aparece el socialimo del autor y hay una cristalina crítica al capitalismo, tan inherente a los nazis, que resulta igualmente de lo más actual.

LEER MÁS

lunes, 2 de julio de 2012

"La piscina" de Yoko Ogawa en el blog Piano de azúcar






Es difícil para mi hacer esta reseña... os puedo decir que me ha gustado mucho la manera de escribir de la autora, con respecto a la historia puedo decir que es es de esas que parece que no pasa nada pero no puedes dejar de leer, y que te deja con ganas de más.

La protagonista del libro, Aya, es una adolescente que tiene que vivir en un orfanato, del que sus padres son dueños. Es una situación que se la hace poco llevadera y para abstraerse de ella vuelca sus pensamientos y tiempo en Jun, un chico que también vive con ellos.

A través de las páginas vemos como Aya tiene comportamientos despiadados y como esos comportamientos parecen aliviar su desazón por vivir en un lugar que no le gusta.

Esta es la primera obra que leo de Yoko Ogawa y puedo decir que me ha dejado con una sensación agridulce. Agria porque me hubiera gustado que la historia siguiera y saber más sobre como avanzaban estos personajes en sus relaciones personales y su vida en general. Y dulce porque me ha gustado mucho como escribe la autora, de la que espero leer pronto La residencia de estudiantes o La fórmula preferida del profesor, de las que he leído muy buenas críticas.
También este ha sido mi primer libro de la Editorial Funambulista y he de decir que me ha encantado lo cuidada que está la edición.

LEER MÁS