lunes, 22 de junio de 2015

Memorias europeas de Francisco Sosa Wagner en El Cultural


Francisco Sosa Wagner. Foto: González
El nombre de Francisco Sosa Wagner (Alhucemas, Marruecos español, 1946) empezó a sonar en el debate político al publicar junto con su hijo Igor en 2006 El Estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España. La comparación de la situación española (en especial el pulso de las autonomías y los nacionalismos periféricos contra Madrid, epítome de todos los males) con la que había sufrido el imperio austrohúngaro en las décadas iniciales del siglo XX -pronto atizada por el propio Sosa Wagner con cáusticos artículos en la prensa, en especial en El Mundo-, avivaron la controversia sobre la deriva centrífuga del Estado español y sin duda alguna contribuyeron a que un pequeño grupo político entonces emergente, Unión, Progreso y Democracia (UPyD) pensara en el incisivo catedrático como número uno de ese partido en las elecciones al Parlamento europeo que se celebrarían en 2009.

Precisamente, el volumen que nos ocupa comienza en el verano de 2008 en Santander, cuando Rosa Díez, líder de UPyD, le propone personalmente a Sosa Wagner encabezar dicha lista. Empieza así, como reconoce el propio autor, una nueva fase de su vida, por un lado apasionante desde el punto de vista profesional y humano pero, por otro, tremendamente desazonadora y hasta frustrante. ¿Por qué estos aspectos negativos, que terminan tiñendo el libro de la melancolía del esfuerzo inútil? Pues en parte por los laberintos burocráticos de la construcción europea, la complejidad de la maquinaria administrativa supranacional o los intereses enfrentados y muchas veces poco confesables que rigen el día a día de Bruselas, Estrasburgo y el resto de capitales comunitarias. Pero lo peor es la política mezquina, cortoplacista y oportunista de tantos políticos ineptos o venales -sin contar los lobbys- que usan sus palancas de poder para medrar o para conseguir beneficios particulares. Y, por supuesto, no hablamos solo de los rivales sino, sobre todo, de los compañeros de partido, que se revelan como los auténticos adversarios, por no decir enemigos.

Hay que tener en cuenta, llegados a este punto, que Sosa Wagner no es un político al uso. Ni siquiera una rara avis política. Es un experto y un intelectual metido durante un cierto tiempo en el circo político. No es extraño que entre él, un hombre culto, reflexivo e independiente, y los habituales arribistas de pasillos y burócratas obtusos salten chispas. El autor las atempera con dosis considerables de ironía o de abierta burla distanciada, sin que por ello se resienta una bonhomía que salta a la vista. Pero la ingenuidad de Sosa limita por otro lado con su vocación de bon vivant. He aquí, en todo su esplendor, un intelectual epicúreo que sabe aprovechar los huecos que le dejan sus múltiples ocupaciones para disfrutar de óperas, exposiciones pictóricas y visitas turísticas en general, pero también para dar cuenta de los buenos quesos, foie gras, vinos y otras exquisiteces gastronómicas de los lugares que visita.


LEER MÁS

Presentación de "Santa Teresa is different"

La Editorial Funambulista y la madrileña librería-café
La Fugitiva (calle Santa Isabel, 7) se complacen en invitarle este jueves 25 de junio a las 8 de la tarde
a la presentación del libro:

Santa Teresa is different

Andanzas por tierra abulenses de un excéntrico inglés
de Percy Hopewell

A cargo de:

Carlos Aganzo, director de El Norte de Castilla

John
Hopewell, periodista y viajero

Mónica Luengo, historiadora y paisajista

Tomás García Yebra, periodista y escritor


Al término de la presentación se ofrecerá 
una copa de cava, berenjenas rebozadas, chicharrones y vino con coupage siglo XVI

viernes, 19 de junio de 2015

"La dulce", de Dostoievski, en La Cueva del erizo

Dicen que Dostoievski es el mayor conocedor del alma humana. Desde luego, anda muy cerca de él. Abrumada con esa empatía que sólo consiguen los clásicos de genios literarios, que por más actual que sea el término, la capacidad de mostrar los sentimientos con la destreza ágil y profunda, el regusto intenso y dramático que nos deja alguien que hace literatura sin apalear dicha palabra, no es más que un don al que a muy pocos les es concedido. Personalmente, a ellos le debo el reforzar mi placer por los libros, dejar que los utilice como arma sofisticada de enriquecimiento interior y de convicción, cada vez más radical, de que todo no es literatura, cada cual que ponga su límite, pero todo lo que se vende como tal no es literatura. Para ello está La dulce hoy conmigo, para hacerme sentir que la buena literatura nos cura y nos salva, no hace seguir creyendo en mentes brillantes capaz de cambiar vidas importándonos algo menos que la mediocridad tome paso, incluso las riendas, donde no lo merece. Dostoievski es hoy mi particular salvavidas.

la-dulceEl cuerpo de su esposa suicida yace sin vida encima de una mesa mientras él, observándolo incrédulo intenta reconstruir en un soliloquio desbaratado lo que ha ocurrido, qué le ha llevado a esa situación. Intenta poner en orden sus ideas de un modo desperdigado, intenso, siguiendo el camino de la emoción y el desconcierto del momento. Poco a poco su relato va tomando forma, dirigiéndose en ocasiones a un público imaginario, incluso solicitando cierto feedback por parte de éste. Es a veces un monólogo delirante, otras, una sucesión temporal de su vida establecida tras un conjunto de convicciones y acciones claras para llegar a un objetivo madurado. Todo se desvanece con el fatal desenlace de la esposa, pero él intenta llegar a la conclusión, al porqué, utilizando este método catártico donde todos somos espectadores de una especie de obra teatral con un monólogo como trama. Una relación de pareja silenciosa, de incomunicación como estrategia para un fin que no se cumple, una respuesta clara dada a sí mismo tras toda la introspección realizada y que hace que “se le caiga la venda”, que aparezca la revelación. Con el remordimiento que acompaña a la culpa, esta novela corta de 1876 tiene muchos ingredientes de otras obras del admirado autor ruso: personaje que roza lo miserable, atormentado y alejado de la sociedad. Utiliza la suerte como factor imprevisible y definitivo de la propia vida. Un sinfín de detalles que se aprecian en poco más de cien páginas, a paso lento, saboreando con la mayor tranquilidad que nos permita una lectura maestra como La dulce.

LEER MÁS

Entrevista a Eduardo Gallarza en Gestiona Radio


Entrevista a Luis Morales en el Marcapáginas de Gestiona Radio sobre "Un amor como éste"


jueves, 18 de junio de 2015

Memorias Europeas. Mi traición a UpyD de Sosa Wagner en Letras en vena



sosawagner_g

El ocaso de UpyD

Por José Luis Sola

Memorias Europeas. Mi traición a UPYD, es el nuevo libro de Sosa Wagner que invita a reflexionar sobre dos temas de importancia, Europa, uno de los temas que ya he tratado en otras reseñas durante estos años y el de la organización interna de los partidos políticos. En la reseña de hoy me voy a extender sobre este segundo punto por su rabiosa actualidad y es que desde hace unos meses asistimos a la posible desaparición de UPYD.
Se decía que UPYD era el partido de la regeneración política, pero un ávido lector se preguntará rápidamente cómo puede un partido político buscar la regeneración política de un país si su presidenta (Rosa Díez) lleva en política desde el año 1979 ejerciendo cargos en diferentes instituciones, primero como representante del PSOE y desde 2007 en UpyD.
Pero el ocaso de UpyD no se debe a el trabajo de su Presidenta, sino al poco atino político, los militantes no entendieron cómo no se buscó con mucho más ahínco el pacto con Ciudadanos, formaciones políticas que podían converger, no sólo por sus postulados contra los nacionalismos periféricos sino por la similitud en sus orígenes y es que tanto Rosa Díez como Ciudadanos estuvieron cercanos en la Plataforma cívica de Ciudadanos de Catalunya.
En segundo lugar, creyeron los miembros de la dirección que UPYD seguiría en constante crecimiento de votos, pero la realidad es muy diferente. En las últimas Elecciones Municipales, ha desaparecido del mapa, consiguiendo sólo 129 concejales de un total de 67611, no ha consiguido ningún diputado en ninguna de las 13 Comunidades Autonónomas a las que se presentaban. En el caso de Valencia, el candidato a la Generalitat Valenciana, Toni Cantó, (elegido en primarias), dejó ese puesto pocos días antes de presentar las listas para que no hubiera tiempo material a elegir otro candidato en condiciones.
El uso poco ético de algunas redes sociales y la falta de rigor han agitado agrias polémicas, pongamos por caso el ya referido Toni Cantó, diputado por Valencia, que afirmó por Twitter que “La mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas. Y los fiscales no las persiguen. Las estadísticas son sesgadas”, tal y como se comprobó posteriormente el número de denuncias falsas por violencia de género es de un 0,005%.
Echar la culpa de todos los males de UPYD a la Ley Electoral también es un error grave porque con esa misma ley, las candidaturas de unidad popular auspiciadas por Podemos han obtenido muy buenos resultados en Madrid y Cádiz, y no digamos en Barcelona donde han sido la fuerza más votada, es la misma Ley electoral que en la Comunitat Valenciana ha dado como resultado un Parlamento plural conformado por 5 fuerzas políticas (PP, PSOE, Compromís, Ciudadanos y Podemos), es la misma ley que en el Parlamento de Andalucía permitió la entrada de Ciudadanos con 9 escaños y Podemos con 15.

LEER MÁS

lunes, 15 de junio de 2015

Reseña en la Nueva España sobre Memorias europeas


Muy pronto en Funambulista...

Pensador original, emprendedor académico, divulgador científico, erudito, europeísta... José Antonio Jáuregui, fallecido hace ahora 10 años, fue todo un personaje, cuya obra sigue tan vigente y estimulante como en su momento, y al que sus amigos siguen añorando. Lo primero lo prueba la reedición, a finales de este año o comienzos del próximo, de dos de sus obras fundamentales por la editorial Funambulista: 'Las Reglas del Juego' y 'Cerebro y Emociones. El Ordenador Emocional'.
De lo segundo dan testimonio algunos amigos como Jaime Lamo de Espinosa o Ramón Tamames. El homenaje que le va a rendir la Real Academia de Doctores este miércoles, en el que intervendrán, entre otros, su presidente, Jesús Álvarez Fernández-Represa, el citado Jaime Lamo de Espinosa o el Secretario de Estado para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, tendrá algo de ambas cosas, de reconocimiento al intelectual y de recuerdo al amigo.
PUBLICIDAD

DIVULGACIÓN

Una característica de José Antonio Jáuregui fue aunar la erudición con la capacidad de divulgación, así como un currículum académico impresionante con un carácter personal más bien poco académico. "Era poco académico en cuanto a la supuesta seriedad académica o a hacer comentarios prudentes; era de una espontaneidad enorme, lo que le hacía muy atractivo", recuerda Jaime Lamo, que también destaca su condición de "humanista excepcional que dominaba varios idiomas; hablaba latín y griego con gran soltura y tomaba taquigrafía en esas lenguas; de sus estudios eclesiásticos le había quedado la facilidad para el latín y la lucía". La lucía, por ejemplo, en intercambios epistolares (por fax) con Ramón Tamames, tal como señala éste. "Era un hombre singular, una persona que cuando te ofrecía algo lo cumplía todo y por sus pasos, algo infrecuente en este país", afirma Tamames. "Una vez, sorprendido de que yo no fuera catedrático Jean Monnet; me dijo que me haría y lo cumplió al cabo de unos meses".

EUROPA Y LA ACADEMIA

Jáuregui tenía esa cátedra Jean Monnet de la Unión Europea en la asignatura Cultura Europea desde 1990, cátedra que ejerció sucesivamente en la Universidad Pública de Navarra, en la Complutense y en la Camilo José Cela. Antes, estuvo entre los fundadores de la citada universidad de su Navarra natal. Su doble vocación académica y europeísta se plasmó en la creación de la Academia Europea de Yuste, en la que confluyen la ambición multidisciplinar de la Academia de Platón y el espíritu europeísta de Carlos V. Además de su maestro, el antropólogo Edward Evan Evans-Pritchard, Jáuregui conoció en Oxford al español Salvador de Madariaga, otro convencido europeísta con el que tuvo amistad y por el que sintió admiración. "Cuando hablaba con él me apostaba conmigo mismo a ver cuánto tiempo tardaba en citar a Salvador de Madariaga y cuántas veces lo hacía", dice Ramón Tamames.

CARISMA DE SINATRA

Tamames recuerda otras anécdotas significativas de los contactos y el talante de Jáuregui. "Me invitó a una presentación del libro 'El gen egoísta' de Richard Dawkins, y Dawkins estaba con él como si fueran primos. Otra vez, en un viaje a México con la Universidad Iberoamericana, Jáuregui se movía por el estrado micrófono en mano con una soltura digna de Frank Sinatra". "Era entrañable", resume Tamames.

ANTROPOLOGÍA POR TELEVISIÓN

De simpatía arrolladora, con habilidades singulares (como músico de órgano, por ejemplo) y leal con los amigos, hasta extremos extraordinarios, le recuerda Jaime Lamo de Espinosa, que le propuso en su día para la Real Academia de Doctores e hizo su 'laudatio'. Su próximo editor, Max Lacruz, considera "una satisfacción inmensa" el poder rescatar a quien ve como "uno de los grandes pensadores del siglo XX en lengua española". "No se supo ver en su día, quizá por haber vivido él muchos años fuera y/o porque rompía moldes y no venía del serrallo, la importancia de su pensamiento". Pero con sus programas de televisión, añade Lacruz, "abrió los ojos de los españoles a un tipo de reflexión que no existía en televisión, ni, de hecho, ha vuelto a existir; descubrió al gran público lo que era la antropología de una manera lúdica y accesible; era un gran comunicador; y entiendo que su labor docente debió despertar muchas vocaciones".

LEER MÁS

"Eva Losada Casanova no escribe, evoca. El lector no lee, siente." En el lado sombrío del jardín en elcotidiano.es

          la foto (2)

“IR AL OTRO LADO”
Todos tenemos trazada una línea roja en nuestra mente y sólo unos pocos se atreven a cruzarla, la mayoría por error. Ese viaje “al otro lado” puede también hacerse por voluntad propia, aunque no es lo habitual, incluso conociendo el riesgo que supone la posibilidad de “no retorno”.
‘O Caneiro’, la quinta familiar en Sintra donde transcurre la trama de esta novela, supone esa frontera entre lo real y lo que dicen que es la realidad. A ella llega una mujer, Ana Santos, a quien imagino dejar la maleta sobre la grava de la entrada mientras con expresión ausente gira la llave de la puerta dispuesta a sanear todo el aire viciado que la casa esconde, y cruzar ese umbral que da paso a lo funesto, lo oscuro, donde los fantasmas del pasado claman por salir a la luz.

Toda historia que se precie tiene un misterio. “En el lado sombrío del jardín” lo tiene, un misterio lejano en el tiempo y enquistado en la memoria, con metástasis que se va expandiendo e invadiendo a cada uno de los personajes, todos ellos enfermos por ocultar secretos y mentiras.
Ana es una mujer carcomida por los miedos; miedo a la noche, a la soledad, al orden, a ser abrazada…., y todos y cada uno de esos miedos le hacen frágil, vulnerable y predestinada al sufrimiento. Llega para saber qué pasó de verdad con sus padres, muertos al caer su coche al mar desde una curva de la carretera de la costa. Sólo averiguándolo cree que podrá volver atrás y cruzar de nuevo su línea roja, esta vez en sentido inverso, de camino a la cordura.
No está loca, pero sale de un psiquiátrico. Es curioso, pero el tono de la novela no me hace verlo como un hospital para enfermos mentales, sino como un manicomio, que es lo mismo pero con connotaciones diferentes. Esta locura, envolvente y obsesiva, el lector la va a percibir durante todo el texto, escrito en un presente agónico a veces, asfixiante casi siempre. Uno tiene la impresión de que Ana va a peor, y eso  me afecta como lector al empatizar con ella como si fuera yo mismo.

LEER MÁS

jueves, 11 de junio de 2015

El León Blanco en Infocatólica

Hotel King David

El atentado al Hotel Rey David, sede de la Comandancia Militar del Mandato Británico de Palestina, ocurrió el 22 de julio de 1946 en Jerusalén y fue perpetrado por el grupo terrorista judío Irgún causando 92 muertos, fue el mayor atentado, pero sólo uno más de los varios que supusieron a la postre el abandono de los británicos del Mandato Palestino.
Con este atentado como punto final, el autor (el español Ángel Ceña) ha escrito una interesantísima novela, donde se muestra cómo era la sociedad judía y británica en aquel tiempo y lugar. Como siempre ocurre al tratar este tema habrá quien lo encuentre muy sesgado, unos proisraelí, otros antisemita. Yo lo encuentro bastante acercado a lo que ocurrió en realidad.
El mandato británico fue un avispero del que debió salir la corona mucho antes y bastante mejor. Fue una derrota sin paliativos causada por unos árabes que los soportaban a la vez que los despreciaban y de unos judíos que tras el Holocausto habían decidido crear un Estado en Palestina como fuera y contra quien fuera y estuvieron dispuestos a TODO para ello. Los problemas crecientes en Egipto y en la India convencieron a los británicos que la pérdida constante de hombres sin rédito alguno no tenía sentido y optaron por abandonar aquello a su suerte. El resultado les sorprendió.

LEER MÁS

lunes, 8 de junio de 2015

Jueves 11 de junio, presentación de la novela "Santa Teresa is different", de Percy Hopewell

La Editorial Funambulista y el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS) se complacen en invitarle
el jueves 11 de junio a las 20 horas
a la presentación del libro:

Santa Teresa is different

de Percy Hopewell
A cargo de:

Francisco Javier Sancho, director del CITeS

Adolfo Yáñez, historiador, poeta y filósofo

Tomás García Yebra, periodista y escritor


Al término de la presentación se ofrecerán los afamados chicharrones de Miguel Pascual (Las Navas del Marqués) y una copa de Ribera del Duero.

El CITeS se encuentra en la calle del Arroyo Vacas,
 a un costado del monasterio de la Encarnación (Ávila)

viernes, 5 de junio de 2015

"Los acontecimientos demuestran que la alianza no era descabellada" (Sosa Wagner en lasemana.es)

Sosa Wagner es más que el europarlamentario de UPyD que abrió el melón de las disputas en la dirección del partido. Es un enamorado de la profesión de la que ahora disfruta más que nunca: impartir clases como catedrático de Derecho Público. Desde la Universidad de León ve las cosas con perspectiva. Reflexiones que le han llevado a escribir el libro Memorias Europeas, donde refleja su paso por el Parlamento Europeo con la formación a la que, pese a todo, ve aún futuro. El tiempo le ha dado la razón: una alianza con Ciudadanos no hubiera estado mal. De momento, y por si acaso, avisa: no volverá a ejercer ningún cargo político.

 
¿Por qué renunció a su escaño en 2014 y a la vida política en general?
Renuncié a mi escaño tras una serie de enfrentamientos con el partido por el cual salí elegido diputado, en concreto por la dirección del partido no con el partido en sí. Enfrentamientos que al final desembocaron en algo ya un poco más grave, la dirección del partido me relevó de mi condición de jefe de la delegación de UPyD allí en el parlamento europeo. Aunque la dirección no podía hacerlo, sencillamente porque la dirección del partido no me había nombrado, designó a los demás de la lista pero yo fui elegido por los afiliados de UPyD. Sin embargo,  me encuentro con que soy apartado del puesto y este enfrentamiento parece que ni podía ni debía soportarlo. En primer lugar porque la dirección no tenía competencias para ello, en segundo lugar, yo soy un señor que tengo mi oficio, soy catedrático universitario y no tengo por qué estar aguantando este tipo de situaciones. No solamente tengo mi oficio, sino que además me encanta.

¿Qué le llevó a plantear en su partido una alianza con ciudadanos?
Los cinco años que he estado allí con UPyD, no he tenido ningún problema con la dirección del partido. Fue en mi segunda legislatura cuando los problemas se han presentado. Este planteamiento es el detonante un poco de los enfrentamientos con la dirección del partido. Se me ocurrió decir en el periódico El Mundo, en el año 2014, que a la dirección de UPyD a la que yo no pertenecía, debería intentar ponerse en contacto con la dirección de Ciudadanos para poder llegar algún acuerdo, precisamente para afrontar las elecciones de este año 2015. Aquello desencadenó una tormenta de insultos en mi contra, se contestó a una oferta o a una idea política de una manera personal y bastante incómoda. Esto fue lo que desencadenó el asunto, yo creo que la evolución de los acontecimientos del pasado mes de agosto  demuestran que por lo menos mi propuesta no era descabellada.

¿Qué le parece la decisión de no intentar si quiera esta alianza?
Intentarla sí la intentaron, se adoptó un acuerdo de empezar unas negociaciones, lo que pasa que UPyD fue a esas negociaciones con un documento de 42 folios poniéndolos a caldo a los otros y no solamente con ese documento, sino que ese documento antes de la reunión lo repartieron a sus compañeros, es decir, a los periodistas y a Ciudadanos no les gustó nada el asunto. En fin, aquello tenía la peor pinta de poder llegar a un acuerdo sensato, y naufragó.

¿Qué le llevó a escribir libros sobre su vida como político y europarlamentario?
Este libro es un diario, más bien un semanario, que he ido escribiendo semana a semana cuando volvía a España en mi época de parlamentario europeo. Aquí reflejo todas las vivencias en mi vida de diputado europeo, desde Estrasburgo a Bruselas, pasando por los muchos viajes que un parlamentario europeo está obligado a hacer. Hablo sobre la gente que conocí, los asuntos en los que tuve que intervenir, es decir, he ido tomando nota de todo eso. Pero además lo he completado con una visión cultural de Europa, gracias a mi afición a la lectura y a la música.

LEER MÁS

Entrevista a Francisco Sosa Wagner sobre "Memorias europeas: Mi traición a UPyD" en la COPE

Escucha la entrevista

martes, 2 de junio de 2015

Algo different sobre Santa Teresa

El Centenariazo está dando para mucho. Santa Teresa de Jesús se nos ha aparecido en estos meses en el teatro, en distintas exposiciones, en una tarta de yema, nata y limón… incluso en una línea de productos olfativos. De muchas y muy diversas formas se ha alabado el carácter emprendedor, andariego, feminista, literario, fundador y supinador de nuestra Doctora de la Iglesia.
Se pueden imaginar que no han sido unos meses fáciles. Agarraré un dron con las manos si escucho una vez más la historia sobre cómo la niña Teresa intentó escaparse, junto con su hermano Rodrigo, para convertirse en mártir en tierra de moros. En muchos casos ha faltado originalidad y algunas de las actividades y manifestaciones artísticas que hemos visto este 2015 se han limitado a repetir los lugares comunes “teresianos”.
Y a estas alturas del Centenariazo, perdida ya toda esperanza, cae en mis manos un libro que se ha convertido en una agradable sorpresa. Si hacen caso a la portada, ‘Santa Teresa is different’ está escrito por Percy Hopewell, nada menos que el inventor de los botes de niebla. Pero el excéntrico inglés que hace las veces de narrador no es un más que un personaje inventado por el periodista y escritor Tomás García Yebra en los años 90, en el dominical El Semanal.
El inglés, un trotamundos a lomos de un ‘Dos Caballos’, vuelve a los ruedos y lo hace aterrizando en Ávila. A través de sus ojos, llenos de ironía, vamos descubriendo tanto las peculiaridades de la ciudad como la compleja personalidad de la protagonista de la novela, “una mujer que iba a su bola”. Si al humor se le suma un escritura sencilla –con difícil que es hacerlo fácil-, tenemos un libro que más que leerse, se devora.

El Santo, de Antonio Fogazzaro, en el Diari de Tarragona


lunes, 1 de junio de 2015

Sosa Wagner: "Todas las mañana entro a la Catedral a dar gracias por no tener que ver con UPyD" (iLeón.com)

El exeurodiputado ha publicado un libro donde purga los pecados de su etapa en el Parlamento Europeo y la polémica interna en UPyD. Asegura ante el nuevo ciclo electoral en España que "debemos tomar nota de la cultura de pactos de la Unión Europea".

El escritor, catedrático y exeurodiputado Francisco Sosa Wagner acaba de publicar 'Memorias europeas. Mi traición a UPyD' (Editorial Funambulista) , un libro en el que narra sus más de cinco años en el Parlamento Europeo y su abrupto encontronazo con la líder de la formación magenta, Rosa Díez, que desembocó en su dimisión en octubre de 2014. Explica los detalles de su singladura en esa formación y en su escaño europeo, y su visión del panorama político actual español con la irrupción de Podemos y Ciudadanos, formación de la que se declara simpatizante. Sosa Wagner, siempre irónico, aboga por la cultura de pactos en torno a programas concretos no en torno a etiquetas ideológicas porque, dice, "ser de derechas o de izquierdas las 24 horas es muy aburrido".
¿Qué puede esperar el lector cuando compre este libro?
Tengo que advertir que es un libro que no sólo habla de Rosa Díez y de UPyD. Es más complejo que eso. Es el resultado de un diario, en realidad un semanario, que escribí durante los más de cinco años que estuve en el Parlamento Europeo. Tomaba notas y contaba todo lo relevante que había hecho durante la semana.
¿Qué le motivó a escribirlo?
Las personas que tenemos afición a escribir, en mi caso más que afición, y que hemos ocupado puestos relevantes en lugares donde se deciden cosas importantes, casi diría que tenemos la obligación de hacer estas cosas porque la historia se construye así, sobre la base de diarios, de memorias, de epistolarios.
Es decir, ¿es un libro con vocación de supervivencia en el tiempo?
Sí, porque ahora este libro lo podrán leer 500 o 1.000 personas, ojalá lo lean 50.000, pero estoy seguro que dentro de unos años seguirá teniendo valor, porque cualquier persona que se acerque al mundo europeo lo va a valorar.
¿Y qué cuenta?
El libro tiene muchos ingredientes de la política europea, también de la nacional; tiene ingredientes literarios, musicales -porque soy muy aficionado a la ópera-, tiene los viajes y ciudades que describo. Es decir, tiene mucha literatura, porque soy muy aficionado a la literatura.
Muchas veces las memorias cuentan cosas que nunca le hubiera contado a un periodista en el momento en que se producían, ¿éstas son así también?
Pues sí, sin duda. Yo me sinceraba cuando me ponía a darle a las teclas y ahora, cuando lo he releído, lo he dejado prácticamente intacto. Alguna cosa he quitado, pero más que nada porque veía repeticiones de temas que ya había tratado.
¿Qué refleja en las memorias que ahora puede contar y entonces no?
Por ejemplo, cuando estaba haciendo un informe para el Parlamento Europeo de las interconexiones energéticas en Europa, que afectaba mucho a España y Portugal. Si me hubieran preguntado en medio del fragor, en plena redacción del informe, pues evidentemente no lo hubiera contado porque estaba pendiente de que el Parlamento lo sancionara y aprobara.
¿Las instituciones europeas están alejadas del ciudadano o el ciudadano las percibe como algo lejano?
No, el ciudadano las percibe lejanas porque no se quiere enterar y no quiere informarse. Si entra en la web del Parlamento Europeo y mira lo que se está decidiendo ahora mismo, se va a enterar de lo alejado que está. Por ejemplo, esta semana se está celebrando un pleno en Bruselas. Cualquiera de los 500 millones de ciudadanos de la UE puede ver lo que se está hablando y decidiendo. El Parlamento y las demás instituciones europeas son extraordinariamente transparentes. Para que se haga una idea. Allí muchos votos, cosa que no ocurre en el Parlamento nacional, son votos nominales, aparecen con las huellas dactilares del diputado que lo emite. Según los datos de un instituto británico universitario que se dedica a controlar la actividad de los parlamentarios, yo he votado más de 22.000 veces en el Parlamento Europeo en cinco años, solamente en el pleno. Y he producido 6.333 votos nominales. Si alguien tiene la paciencia de meterse en la web puede ver la vida y milagros del diputado Francisco Sosa Wagner, lo que ha votado sobre las cosas más variadas del mundo.

"Un amor como éste" entre los 20 imprescindibles de 20 Minutos y los 15 favoritos de la Feria del Libro de El Confidencial

Un amor como éste', de Luis Morales (Funambulista)"Este libro cuenta la historia de Ofélia Queiroz, la novia de Fernando Pessoa, a través de una reconstrucción muy fiel y documentada de aquel amor, el único conocido del poeta", afirma Conchi Cuesta, editora de Funambulista. También destaca que esta novela, que a la par traza la biografía del escritor portugués, "supone un gran descubrimiento para los amantes de Pessoa".
Feria del libro: Los 15 libros favoritos de la Feria. Fotogalerías de Cultura  http://www.elconfidencial.com/multimedia/album/cultura/2015-05-30/los-15-libros-favoritos-de-la-feria_863533/#lpu6NjPJuDKnCMgI 

Un amor como éste (Funambulista). El escritor Luis Morales descubre en esta novela alguien más que a la novia del poeta Fernando Pessoa: a una mujer llamada Ofélia Queiroz (1900-1991), con la dimensión vital de una Emma Bovary, una Anna Karénina o alguna de las heroínas de Guy de Maupassant, y que abrazó en su larga existencia casi todo el siglo XX.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2476579/0/feria-libro/novedades-favoritos/ficcion-poesia/#xtor=AD-15&xts=467263
 http://www.20minutos.es/noticia/2476579/0/feria-libro/novedades-favoritos/ficcion-poesia/



Entrevista a Max Lacruz, editor de Funambulista en la La tarde en 24 horas de RTVE



Sosa Wagner: “En España debemos tomar nota de la cultura de pactos de la Unión Europea”



Sosa Wagner: “En España debemos tomar nota de la cultura de pactos de la Unión Europea”

Benjamín López - El exeurodiputado afirma que todos los días acude “a la Catedral de León a dar gracias por no tener nada que ver ya con UPyD”

El escritor, catedrático y exeurodiputado Francisco Sosa Wagner acaba de publicar ''''Memorias europeas. Mi traición a UPyD'''' (Editorial Funambulista) , un libro en el que narra sus más de cinco años en el Parlamento Europeo y su abrupto encontronazo con la líder de la formación magenta, Rosa Díez, que desembocó en su dimisión en octubre de 2014. Explica los detalles de su singladura en esa formación y en su escaño europeo, y su visión del panorama político actual español con la irrupción de Podemos y Ciudadanos, formación de la que se declara simpatizante. Sosa Wagner, siempre irónico, aboga por la cultura de pactos en torno a programas concretos no en torno a etiquetas ideológicas porque, dice, "ser de derechas o de izquierdas las 24 horas es muy aburrido". Pero, le insisto ¿Por qué eso no es posible aquí? En mi opinión el asunto está en que aquí creemos todavía mucho en esto de ser de derechas o de izquierdas.

LEER MÁS

Entrevista a Max Lacruz en Negritas y cursivas

Vigencia de un infatigable de la edición española (Entrevista a Max Lacruz)

Mario Lacruz (1929-200).

Han transcurrido ya  quince años desde la muerte del editor y novelista barcelonés Mario Lacruz (Barcelona 1929-2000), y hace más de una década que su hijo Max Lacruz creaba en Madrid la Editorial Funambulista, que se ha caracterizado por equilibrar la recuperación de grandes autores olvidados (con algunas colecciones específicas) con la apuesta por nuevos valores. Por las mismas fechas en que se llevó a cabo esta entrevista, cumplían años editoriales como Páginas de Espuma (16), Minúscula (15) Periférica (9), Nórdica (9) o Impedimenta (8), entre otras, que protagonizaron una eclosión –hasta cierto punto inesperada– de nuevas editoriales que han conseguido a lo largo de ese tiempo construir catálogos culturalmente coherentes e interesantes. Actualmente, sin abandonar su residencia habitual en Luxemburgo, Max Lacruz sigue al frente de Funambulista, un catálogo que en este momento ronda ya los doscientos títulos.
Es inevitable empezar evocando la figura de tu padre, Mario Lacruz, a quien en general quienes lo conocieron como editor y siguen en activo describen como uno de los últimos editores que consideraban la suya una profesión de caballeros. Me refiero a su talante británico, a su exquisitez en las formas en la relación con otros editores y con autores, que tal vez contrastaba con el estilo más informal o desenfadado de Carlos Barral o de los jóvenes editores que empezaron a surgir a finales de los años sesenta. ¿Tienes esa misma percepción de que con él acaba una etapa en el ambiente editorial barcelonés?

Sí, con él acaba una época, porque además ya era él un poco de otra época en muchas cosas, si bien fue rabiosamente moderno también, y así lo demostró siendo el editor que más marketing novedoso hizo en su época, con anuncios en la radio, la tele y en banderolas tiradas por avionetas (¡!) (Esta noche la Libertad, de Lapierre y Collins), discos de acompañamiento (Papillon, de Charrière, con canciones de Los Tres Sudamericanos;  por cierto escribió  todas las letras de las canciones y las firmó M.L., la discográfica quería fichar a ese letrista…), muebles ad hoc para los libros (Colección Pulga), campañas como Las 4 Estaciones en Argos-Vergara, etc.
Pero es cierto que era un editor a la antigua en su trato con otros editores y con los autores y agentes; su condición de novelista no era ajena a esto. Sabía muy bien lo que era la materia prima de los libros. Siempre se consideró un escritor metido a editor: no tenía vocación de editor, y al final el editor se comió al autor…
En cuanto al ambiente barcelonés, lo frecuentó, claro, inevitablemente, pero con su distanciamiento habitual; no era persona de grupos y la vida social y cultural del momento no le interesaba especialmente, si bien había estado muy metido en el mundo del teatro (fue director del grupo de teatro Teatro Club con Marsillach, Soldevila, Senillosa, donde montaron a O’Neill, Ionesco…), del cine ( guionista de varias películas aparte de las dos suyas, El inocente y Gaudí), de las tertulias en los años cincuenta (Turia, o las que compartía  en las casas  de Amèrica Cazes de Coma o Esther de Andreis, ¡previo permiso de la policía!, con Gironella, los Carandell, Matute, Borràs etc), pero a partir ya de mediados de los sesenta se fue desentendiendo y se centró más en su trabajo de editor, por mor de sus cinco hijos, toda una familia numerosa a la que sacar adelante. Y porque seguía escribiendo, a ratos… pues publicó su último libro, El ayudante del verdugo, en 1971.

LEER MÁS