jueves, 16 de mayo de 2019

Territorio en El zoco del escriba

La principal ventaja de tener un libro firmado por su autor es que identifica exactamente el día del encuentro porque habitualmente escribe la fecha bajo una nota que busca cercanía incluso con los desconocidos. En el caso al que me estoy refiriendo: Para Alberto, con un fuerte abrazo. Un garabato y después la fecha. Por eso sé que hablé con Miguel Sáenz el once de junio del año pasado. En la caseta de la editorial me respondieron con hábiles malabares al torpe ofrecimiento de mi manuscrito. Me colaron con destreza la recomendación de la primera novela de este hombre nacido en la Larache del Protectorado Español que también ha vivido en el sur de Marruecos. Escribe sobre esos días de infancia en Sidi Ifni. Durante nuestra breve charla descubrí que además ha traducido varios libros de Faulkner (mi primer Dios) y que es miembro de la Real Academia de la Lengua. Ya le admiraba sin haber leído ni una palabra suya, reconozco que tiendo a hacerlo. (Desconfía de la primera persona.)
EL VIAJE
Comencé a leer “Territorio” hace meses, pero apenas avancé un par de capítulos. Lo suficiente para comprender que podría gustarme y que el tono me era familiar, que me recordaba a mi abuelo Serafín contando sus batallitas juveniles. Por un motivo que solo a mí convence, pospuse la lectura hasta que pudiera acercarme al espacio de esas páginas. Ya que no podía dar marcha atrás setenta años para comprobar con mis ojos lo que contaba la novela, me pareció que debía contrastarlo con la actualidad. Intenté explicárselo a Said, que se unió a la aventura en cuanto le hablé de mi propósito, pero dudo que lo comprendiera. Hoy lunes salimos temprano de Kenitra y tardaremos varios días hasta alcanzar Sidi Ifni, por culpa de los mil quilómetros que nos restan y porque hemos decidido hacer un viaje relajado (por carreteras nacionales, marroquíes) para descubrir nuevos rincones (¡Ualidia!), revivir mis propios recuerdos (Essauira) y leerme el libro durante el trayecto.

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Sangre en la hierba en la revista Panenka


martes, 7 de mayo de 2019

La nueva Magdalena en Sonograma Magazine



Siempre tan necios andáis 
que, con desigual nivel, 
a una culpáis por cruel 
y a otra por fácil culpáis.
Sor Juana Inés de la Cruz
Volver a Wilkie Collins siempre es un placer. Considerado uno de los padres de la narrativa policiaca, tuvo una carrera literaria prolífica, que fue de la novela hasta las historias cortas. “La dama de blanco”, una novela de misterio y “La piedra lunar”, de corte policiaco y quizás dos de las más conocidas aquí, están consideradas como dos piezas cumbres en su género.
“La nueva magdalena”, una pieza corta e intensa narra la historia de una Magdalena moderna, en los tiempos de la guerra franco prusiana.
Una idea antes utilizada, la suplantación de identidad por razones espurias e interesadas, aquí se convierte en una historia de redención personal al tiempo que es manifiestamente crítica con la situación de las mujeres de esa época, y de las “caídas” en especial.
No pasaría esta historia de ser un “culebrón al uso” si Wilkie Collins no usara sus buenos oficios para mostrarnos el carácter y las motivaciones de cada una de las protagonistas y de todo su entorno. No hay margen de duda, Mercy Merrick es una mujer desclasada y llena de remordimientos frente a su benefactora y se atreve a substituir a la verdadera Grace Roseberry para salir de su mundo mísero y oscuro. Pero necesita decir la verdad, y aunque forzada a ello por las circunstancias, ese contar la absuelve y la salva de la derrota y la expulsión.

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miércoles, 24 de abril de 2019

Reseña sobre "El sencillo arte de desvanecerse"

A veces puede pasar mucho tiempo sin leer libros de relatos y de golpe como ha ocurrido en esta ocasión, se encadenan varios libros de relatos, y al poder compararlos, se ve la gran diferencia que puede darse en unos textos cortos que en muchas ocasiones cuentan mucho más que novelas inmensamente más voluminosos.


En este caso nos adentramos en una serie de relatos de descubrimientos, de búsqueda de lo que se oculta en muchas ocasiones a la simple vista. A través de seis historias que se pueden leer de forma independiente, e incluso se puede leer en el orden que desee el lector vamos descubriendo diversos momentos de la vida, en su conjunto vamos descubriendo distintos momentos y sensaciones a través de sus protagonistas.

Hay diversas historias que casi todas son relativamente cortas, sobre todo en comparación con una de ellas, que para mí, por lo menos, es la que más me ha llenado, es la más larga de estas historias pero casi la podemos comparar a una novela, mezcla como tiene el resto de historias de descubrimiento, de búsqueda dentro de ti mismo y de la ciudad, lo conjunta con misterio.

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Novela ácida universitaria en "LA NOVELA ANTIHISTÓRICA"

¿Es posible interpretar la Historia de un país a través de la observación, casi microscópica, de una sola de sus costumbres o instituciones?

La Antropología cultural dice que sí. Nombres tan renombrados (valga la redundancia) como el de Clifford Geertz, demostraron, años ha, que, por ejemplo, una pelea de gallos podía explicar a los occidentales la compleja sociedad balinesa.
Algo parecido sucede con “Novela ácida universitaria”, recién publicada por Editorial Funambulista. Su autor, como Clifford Geertz en Bali, parece un interprete privilegiado de aquello que quiere describir con la perfección y la precisión de un orfebre.
Se trata del muy fogueado -en muchos campos- profesor Francisco Sosa Wagner. Docente universitario durante décadas -aparte de representante político de España en la UE- parece la persona más indicada para dar fe de lo que sucede en el seno de la Universidad Pública española a fecha de hoy.
Una cuestión que debería interesar a todos. Tanto licenciados y doctores, como alumnos. Por supuesto también a profesores. Y, sobre todo, a los contribuyentes que tal vez jamás pisarán un aula universitaria o mandarán a sus hijos a ellas, pero que, desde luego, sostienen con sus impuestos ese edificio cultural. Enfermo hasta los cimientos, como el profesor Sosa Wagner tiene la valentía de admitir.
Recapitulemos algo sobre esta cuestión capital: en la misma semana en la que esta nueva edición de “La novela antihistórica” se va a publicar, corrió la noticia de que España, junto con Italia, estaba a la cabeza de Europa en la llamada “fuga de cerebros”.

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lunes, 18 de marzo de 2019

"Un cuento de enfermera" de Louisa May Alcott en El Aventurero de Papel

Un cuento de enfermera es un libro que me fascinó, narrado en primera persona por Kate, su protagonista nos sumerge en la extraña dinámica familiar  de los Carruth, constantemente vigilados por Steel, y nos hace partícipes de los pulsos intelectuales que echa con éste, con el fin de evitar que lleve a cabo sus malévolos planes. Estas partes de la trama, las compartidas por Kate y Steel, fueron mis preferidas. Si tuviera que sacarla una pega a la novela, sería su final, no porque fuera un mal final, sino porque no era el final que yo quería.

Aunque Steel hace el papel de villano, poco a poco, es un personaje al que se le coge cierto cariño y se humaniza a ojos del lector, incluso la propia Kate termina teniéndole mucho aprecio. En realidad, una vez que aparece Steel en escena, los Carruth pasan a un segundo plano, y son Kate y él quienes se convierten en los auténticos protagonistas.

Alcott nos sumerge en una historia de intrigas familiares, secretos, locura, amor y traiciones, donde Kate, su protagonista jugará un papel clave. Kate es una mujer joven, sencilla, fuerte, de buen corazón y muy inteligente que encontrará en los Carruth un hogar donde desempeñar su vocación como enfermera de la pobre Elinor. Kate no es la típica damisela en apuros de las novelas de su tiempo, es una mujer valiente que sabe ganarse el pan y que demuestra tener un gran intelecto.

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