martes 6 de marzo de 2012

"Las segundas criaturas", de Diego Cornejo Menacho

En este artículo de Eduardo Varas en El País, se hace referencia a Las segundas criaturas, de Diego Cornejo, libro que en breve publicará Funambulista

MATASELLOS DESDE... ECUADOR

La periferia de la periferia

La literatura en Ecuador ha pasado a convertirse en un mecanismo estatal, que hace de poetas y narradores empleados de las instituciones.


Ciudad Mitad del Mundo (Quito), la frontera entre los hemisferios norte y sur.


Cuando visitas Quito no tienes otra alternativa que ir a la Ciudad Mitad del Mundo. Son pocos minutos de viaje en vehículo, pagas tu entrada y recorres las instalaciones. No es Disney World, pero te puedes fotografiar con un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur, por ejemplo. También puedes entrar a un edificio como pirámide alongada, que sostiene sobre sí una representación de la Tierra. Adentro, descubres hechos históricos del Ecuador y te cuentan sobre la Misión Geodésica que hizo la medición y dio un veredicto aproximadamente a mediados del siglo XVIII: esta es la Mitad del Mundo. Entonces alguien se acerca y te dice: “Mire, ¿sí sabía que esta no es la verdadera Mitad del Mundo?”. Y te quedas helado. “¿En serio?”, preguntas. “Sí. La de verdad está en el monte Catequilla, 240 metros al sur. Eso lo sabían nuestros ancestros” y te señalan lo que supones es el sur. Así, dudas de lo que tienes frente a ti, y sospechas que más allá habría algo de sentido. De golpe tienes una imagen que te ayuda a entender cómo la literatura de un país en el cual se habla español sigue siendo tan exótica en otras latitudes, a pesar del denominador común del idioma: quizás se deba dirigir la mirada a otro sitio, a otro punto más al sur, a algo que tal vez sea más real.

[...]

Permanece lo de adentro y en este reino de lo dual, donde hay buenos y malos, monumentos y sitios reales, gente que escribe y gente que adula, todavía permanece el acto de la literatura, tal como lo escribe Diego Cornejo Menacho (también preso de la dicotomía ecuatoriana, entre ser un periodista en el ojo del huracán de estos días y un novelista impresionante) en Las segundas criaturas:…los lectores de El capital no sienten repugnancia por las dictaduras llamadas de izquierda, pero eso jamás ocurre con los lectores de Don Quijote de la Mancha, porque nuestro ingenioso hidalgo, con su triste figura, encarna la mayor libertad posible en el ser humano, la de imaginar”.


LEER TODO EL ARTÍCULO

6ª reseña en Espiral de Letras



formulaLa mejor parte de leer una novela como esta, es sin duda alguna el poder saborear con plenitud la belleza que esconde la unión de la literatura y la ciencia. Poder tener el privilegio de cruzar una puerta y descubrir ahí dentro cuánto se puede disfrutar con un libro como el que hoy les reseño.

Yoko Ogawa nos adentra en la historia de una asistenta con mucha intuición, un pequeño al que llamaremos Root (Raíz Cuadrada en inglés) y un inteligente profesor de matemáticas  con una memoria que solo tiene 80 minutos de vigencia. De ahí, partimos a un camino que nos llevará a conocer las vivencias e incidencias de estos tres personajes.

Contada desde el punto de vista de la asistenta, se nos irá desvelando una historia de conocimientos y sentimientos, en la que los números juegan un papel principal. Narrando la magia de esa ciencia que nos compone la vida a diario, y que sin ella no seríamos nada. Enseñándonos la belleza del aprendizaje y la intuición, cuando de problemas matemáticas se trate.

No me gusta desvelar más de lo obligado, y en este caso como no son muchas páginas, corro el riesgo. Por ello, me limito a aclarar que en su mayoría, La fórmula preferida del profesor, no es más que un libro de segundos descubrimientos, de nostalgia, melancolía y afecto del bueno. Soy estudiante de ingeniería, y este libro me gustó bastante porque conjuga dos áreas que siempre intentan mantenerse alejadas pero que una a la otra pueden llegar a complementarse con total éxito, logrando un acabado admirable.
Me preguntaba yo gracias a qué truco de magia algunas palabras ordinarias adquieren una resonancia romántica en cuanto son utilizadas en matemáticas. En el número amigo, y también en el número primo gemelo, se percibe precisión y a la vez una especie de timidez, como si se hubieran escapado de un poema. La imagen aparece entonces de forma vívida, y en ella los números se abrazan, o están de pie cogidos de la mano, vestidos de la misma forma.
Ahora entiendo perfectamente el éxito que ha tenido esta autora, pues alcanzar tal producto no tuvo que ser del todo fácil. Entre páginas, se puede palpar perfectamente el don que muchos profesores de matemática no tienen y que mucha falta ha hecho a lo largo de los años. Estoy seguro que si existieran más copias de este Profesor como libros de ficción en el mundo, muchos más sucumbirían al encanto de los números. 
 

lunes 5 de marzo de 2012

5ª reseña en el blog Contra los límites

Esta novela es una historia interesante y algo triste sobre un profesor que tras un accidene de tráfico su memoria queda paralizada en 1975, tras lo cual su memoria actual dura tan solo 80 minutos. Por lo que diecisiete años después vive inmerso en las matemáticas, su gran pasión y en cierta forma su forma de vivir, respaldado por su cuñada, que contrata a una asistenta para que mantenga la casa limpia y le haga de comer.

Una simple asistenta y su hijo de 10 años, se harán personajes importantes en su vida, aunque no pueda recordarlos, se convertirán en sus amigos. Esta historia se palpa un cariño especial, la admiración, la pena, el querer ofrecerle algo más a alguien que a mi parecer su vida terminó hace mucho.

Qué puedo decir de este libro, en su transfondo, la historia en sí me ha resultado muy interesante, tristemente estoy segura de que algo parecido puede pasar en la vida real, y parar a pensar que a uno le pueda pasar algo así, pone la piel de gallina.

En general la historia se lee rápido, a pesar de que no me gustan mucho las matemáticas me ha resultado amena. Los únicos trozos que se me hacían algo pesados era cuando hablaban de beisbol. Sinceramente, yo aunque el beisbol en sí es una parte importante de la vida del profesor, hubiera preferido que se hablara menos del deporte y más sobre su vida, sobre su historia, y sobre su cuñada.
 

viernes 2 de marzo de 2012

4ª reseña sobre La fórmula preferida del profesor en libros que hay que leer: "Una novela que nos reconcilia con el placer de leer por mero placer, por gusto, por disfrutar de una bella prosa que narra una bonita y sencilla historia. Es un libro muy especial, tierno, entrañable, dulce, bonito".




El mes pasado leí mi primer libro de esta aclamada escritora japonesa (“La residencia de estudiantes”). Si recordáis, comenté que me había gustado mucho su estilo narrativo –aunque el libro en sí no me había acabado de convencer ya que había cosas que no había acabado de entender del todo, especialmente el final – y que tenía la intención de leer algo más suyo para ver si, definitivamente, apuntaba a Yoko Ogawa como alguien a seguir. Pues dicho y hecho, a los pocos días a Isi se le ocurrió convocar una lectura conjunta sobre la novela más aclamada de Ogawa, “La fórmula preferida del profesor”, por lo que no dudé en apuntarme y a los pocos días ya tenía leído el libro.

A continuación, podréis leer mis impresiones aunque ya os adelanto que me ha gustado mucho, más que “La residencia de estudiantes”


Argumento

La protagonista es una mujer de la limpieza. En el año 1992 la envían a trabajar a casa de “el profesor”, un cliente complicado pues en la ficha de cliente que sobre el mismo se llevaba en la agencia para la que trabaja nuestra amiga, tenía ya nueve estrellas azules, lo que significaba que, a solicitud suya, la agencia había tenido que enviar a nueve asistentas diferentes.

Su  misión es atender al profesor: limpiar la casa, prepararle la comida, ocuparse de las compras y prepararle la cena antes de marcharse a las 7 de la tarde.

Nuestra amiga se va a encontrar con un hombre entrado en años, afable, educado… y con una rara enfermedad: tiene un curioso trastorno de la memoria. Tras un accidente de tráfico ocurrido hace diecisiete años,  no puede acumular recuerdos. Recuerda perfectamente lo ocurrido hasta entonces; entre ellos, miles de teoremas y fórmulas matemáticas (pues fue profesor de esta especialidad), pero no puede acumular recuerdos nuevos pues su memoria dura, exactamente ochenta minutos. Así que, cada ochenta minutos, es como si la cinta que tiene en la cabeza rebobinase y volviese a grabar sobre lo grabado con anterioridad. Para intentar recordar algo, lleva prendidos mediantes alfileres por todo su traje, papelitos con notas.

Curiosamente, entre el profesor, la mujer y el hijo de ésta, Root, se va a formar una extraña y preciosa relación de amistad.


Impresiones

Esta segunda aproximación a la prosa de Yoko Ogawa me ha gustado muchísimo más que la primera. Y es que conserva todo lo que de positivo encontré en La residencia de estudiantes y nada de lo negativo.
Decía en aquella ocasión que: “Me ha gustado el estilo de la autora: sencillo, intimista, un tanto poético. Escribe bien, con una prosa bella y pausada, descriptiva e intimista pero, al mismo tiempo, de lectura asombrosamente fácil. Una se sumerge en sus páginas y no puede parar de leer hasta terminar la novela. Me ha parecido una novela elegante, delicada, escrita con una prosa bonita y amena, sutil, cercana y lejana al mismo tiempo.” Pues me ratifico en lo dicho: el estilo narrativo de Yoko Ogawa es realmente bello, te envuelve con sus palabras y sus frases y hace que la lectura de una de sus obras sea un placer para los sentidos.

Si recordáis, de la otra novela no me había gustado el final, muy abierto, y el hecho de que me dejó la sensación de no haber entendido algo, que había cosas que se me escapaban. Lo achacaba a la diferencia de mentalidad oriental / occidental. Pues bien, estos aspectos negativos brillan por su ausencia en La fórmula preferida del profesor. El final es completamente cerrado, no deja nada a la imaginación del lector sino que lo deja todo resuelto y bien resuelto. Incluso, como a mí me gusta tanto, con unas frases finales en las que te cuenta qué ha sido de los personajes principales unos años después de finalizada la acción. Y, por otro lado, no he encontrado nada medianamente confuso, filosófico, medio apuntado, sugerido… ; todo se entiende a la perfección, sin interpretaciones posibles. Es, en mi opinión, una novela japonesa “occidentalizada”, muy del gusto lector que nos gastamos por aquí.

LEER MÁS

Mark Twain íntimo

A los que nos apasiona la literatura, no sólo nos satisface leer una buena novela, o un buen libro de poesía. Una de las cosas que más nos agradan son los libros de memorias en los que conocemos las vicisitudes del día a día del oficio de escritor.  
El libro que hoy presentamos, Cartas de amor, de Mark Twain –Editorial Funambulista- , no sólo aporta el aspecto de unas cartas que nos pueden dar muchas ideas a la hora de coger papel y pluma, o un teclado, y escribir al ser amado, sino que se convierten en una especie de diario en el que Mark Twain -o Samuel L. Clemens, su nombre real, y con el que, evidentemente, firma sus cartas- va relatando su periplo por Estados Unidos dictando conferencias.
Para los lectores más jóvenes, supondrá toda una revelación descubrir los usos amorosos del final del siglo XIX en un país como Estados Unidos, que estaba a la vanguardia del liberalismo mundial. Ellos deberían darse cuenta de que, si esa era la vanguardia, un país como España, por muy liberales que fueran los isabelinos, debería tener unas tradiciones absolutamente impensables hoy en día.
Frente a otros epistolarios repasados en esta sección, el que hoy proponemos destaca por su frescura, naturalidad e intimidad. Recuerdo, por ejemplo, el que vimos recientemente entre Máximo Gorki y Antón Chejov, en el que se hablaban de usted. En este sentido, creo que las Cartas de amor, de Mark Twain son las que más se podrían aproximar a la redacción de hoy en día. Las que más útiles serían a nuestros lectores a la hora de tomar prestada una idea o recuperar un giro que nos llame la atención por su belleza.
Esta propuesta no es tan descabellada. En la biblioteca de mis abuelos aparecieron libros relativos a la correcta redacción de cartas. Desde una adecuada elección del papel, los espacios, los encabezamientos, las abreviaturas, hasta los contenidos, suponían una ayuda virtualmente desaparecida hoy en día. A falta de estos libritos, no estaría de más leer algún buen libro de este tipo para mimetizarse con un buen estilo epistolar.
El aspecto formal nos lleva a una de nuestras editoriales favoritas en cuanto a la presentación. Los ejemplares de la Editorial Funambulista suelen destacar por lo acertado de las cubiertas, y sobre todo, por el buen gusto.

LEER en ANÁLISIS DIGITAL

jueves 1 de marzo de 2012

"El ángel del odio", de Lajos Zilahy en el blog de la Librería de Javier

El ángel del odio, la cuarta obra de Lajos Zilahy

 


El ángel del odio es una nueva entrega, la cuarta y en orden cronológico, de la obra de este escritor húngaro. Un autor que tuvo su edad dorada en los años 60 y que sigue muy vigente en la memoria de lectores ávidos de literaturas fuera de modas.
Arranca El ángel del odio con la crónica del entierro del patriarca de la familia Dukay, que coincide con los primeros cañonazos de la invasión nazi en Polonia en los primeros compases de la Segunda Guerra Mundial. A través del destino individual de los principales miembros de los Dukay —uno de los linajes con mayor abolengo de todo el antiguo imperio austrohúngaro— asistimos tanto al final de un mundo como de una época.
Mi muy querida Gwennie:
Me temo que la tormenta de la guerra que ha estallado im-
pide el buen funcionamiento de las líneas telefónicas, pues ayer
apenas pude oír tu voz. Ahora que mi decisión definitiva ha sido
tomada, ya sólo quedan por cumplir las formalidades del tras-
lado, y a finales de mes emprenderé el viaje de regreso. mi plan
consiste en añadir un ala a nuestra casa de connecticut. la lla-
maré el «pequeño Ararat», e instalaré en ella a toda la familia, si
quiere ir. no insistiré en que Johy vaya, pues no quisiera causarle
a Hitler una pérdida tan irreparable.
Esta novela, que el célebre escritor húngaro Lajos Zilahy (1891-1974) empezó a escribir en su escondrijo durante la ocupación nazi de Budapest en 1944 y que concluyó en su exilio norteamericano en 1953, abarca los años 1939-1950, y al tiempo que mezcla la novela histórica con la novela romántica, constituye sin duda uno de los testimonios novelados más imperecederos sobre la época filonazi y comunista en Hungría.
«Mihály Ursi era un revolucionario, un conspirador inquieto e incluso un resistente, un sujeto estúpidamente obstinado, subversivo y cruel, que merecía su destino fatal. En la medida en que cuatro regímenes, tan distintos ideológicamente, declararon unánimemente y con las mismas palabras, que Mihály Ursi constituía «un verdadero peligro para la sociedad», este juicio general no podía estar errado…
Lajos Zilahy, hijo de una familia de pequeña nobleza húngara, nació en 1891 en Nagy-Szalonta, localidad transilvana perteneciente al Imperio austrohúngaro. Estudió Derecho en Budapest, antes de servir en el ejército imperial durante la Primera Guerra Mundial, donde combatió en el frente ruso, experiencia que le sirvió para escribir algunas de sus obras. En los años veinte, a partir del éxito de Primavera mortífera -publicado por Editorial Funambulista como primer título de la Biblioteca Lajos Zilahy, el segundo es El alma se extingue y el tercero Dos cautivos-, se centra tanto en su carrera de dramaturgo y novelista (muchas de sus obras fueron adaptadas al cine) como en la de periodista (fue corresponsal en París y Londres). En 1930 se casa con Piroska Bárcy, hija del alcalde de Budapest, y prosigue su carrera literaria. En 1939 funda una productora de cine en la que realizará varias películas basadas en libros suyos. Políticamente opuesto al régimen fascista del Regente Horthy, cuando el país fue ocupado por los nazis tuvo que esconderse con su mujer y su hijo Mihály. Al acabar la guerra fue nombrado Presidente de la Sociedad Húngarosoviética de las Artes y las Ciencias, pero sus convicciones democráticas lo forzaron al exilio en 1947 al igual que su amigo, el también conocido novelista, Sándor Márai. En Nueva York escribe su gran trilogía sobre las vicisitudes de una familia noble húngara, Los Dukay, que abarca siglo y medio, entre 1814 y 1950 (El siglo feliz, Crepúsculo cobrizo y El ángel del odio). Sus obras se difundieron como auténticos best-sellers por todo el mundo durante parte del siglo xx, alcanzando ventas millonarias en España. Lajos Zilahy murió en 1974 en Novi-Sad (Serbia, que formaba entonces parte de Yugoslavia).

LEER MÁS

El estupendo libro "Mi abuelo, el Premio Nobel", de José Julio Perlado entre los diez finalistas del I Premio literario Troa "Libros con valores". Lo podéis votar en la página web de Troa


I Premio Literario Troa "Libros con valores"

"Con el fin de fomentar la lectura de libros de calidad que promuevan valores que dignifiquen a la persona, a la par que muestren calidad literaria, la Fundación Troa convoca el I Premio "Libros con valores", destinado a destacar una novela publicada por primera vez en castellano en 2011 por un autor español y que reúnan ambas características.

Para nosotros es importante vuestra opinión, por lo que os animamos a que participéis votando uno de los diez libros que ya hemos preseleccionado. El libro que obtenga mayor número de votos será incluido entre los que vaya a examinar el jurado (consultado las bases del premio).

El 2 de abril realizaremos un sorteo entre todas las personas que han participado, tanto en la web como en las librerías, y el ganador recibirá una invitación para dos personas para asistir al acto de entrega de premio (con los gastos de viaje y un día de estancia en Madrid pagados, en caso de que fuera necesario), además de un cheque regalo Troa por valor de 50 €. ( Consulta las bases del sorteo)". 
 
PARA VOTAR PINCHE AQUÍ