lunes, 28 de noviembre de 2016

Mesa redonda: Cerebro, emociones y sociedad.

Editorial Funambulista tiene el placer de invitarle
  jueves 1 de diciembre a las 19.30 h
a la mesa redonda:

Cerebro, emociones y sociedad.

 En homenaje a José Antonio Jáuregui con motivo de la reedición  de su libro 

 El ordenador cerebral (Editorial Funambulista)


INSCRIPCIÓN HASTA COMPLETAR AFORO
 
Coordinador científico y moderador:

Luis de Rivera
Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica.
Director del Instituto de Psicoterapia e Investigación Psicosomática de Madrid.

Intervienen:

Juan Luis Arsuaga
Catedrático de Paleontología. Universidad Complutense de Madrid.
Director del Centro UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos.
Director científico del Museo de Evolución Humana de Burgos.

Ramón Tamames
Catedrático de Estructura Económica. Universidad Autónoma de Madrid.
Catedrático Jean Monnet por la Unión Europea.
Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Eduardo Jáuregui
Doctor en Ciencias Sociales por el Instituto Universitario Europeo de Florencia.
Profesor de Psicología Social. Universidad de Saint Louis de Madrid.



En 1990, José Antonio Jáuregui publicó El ordenador cerebral con la editorial Labor, posteriormente traducida al inglés por la Editorial Blackwell de Oxford con el título The emotional computer. En esta obra, el célebre antropólogo planteaba una innovadora visión del comportamiento humano en la que el cerebro se analizaba "como un ordenador que indica y ordena al individuo qué debe hacer para que funcione su cuerpo y su sociedad mediante el disparo de mecanismos emocionales".
Cinco años después, en marzo de 1995, y coincidiendo con la publicación de su edición inglesa, Jáuregui dirigió el I simposio internacional Cerebro y Sociedad en la Fundación Ramón Areces. Entre los participantes de aquel foro se encontraban figuras de enorme prestigio internacional como Edward O. Wilson, el zoólogo pionero de Harvard que lanzó el concepto de Sociobiología, el antropólogo Marvin Harris, padre del materialismo cultural, y el biólogo darwinista Richard Dawkins, autor de El gen egoísta, El relojero ciego y tantas otras obras de enorme impacto mundial.
Aprovechando la nueva reedición de El ordenador cerebral en el catálogo de Editorial Funambulista, la Fundación Ramón Areces acoge una mesa redonda en homenaje a José Antonio Jáuregui, cuyo objetivo será revisar y debatir algunas de las cuestiones centrales planteadas por el libro, más de 25 años después de su primera edición: ¿Hasta qué punto está la sociedad humana regida por una programación genética? ¿Hasta qué punto está el comportamiento del ser humano gobernado por mecanismos emocionales dictados por su cerebro para mantener su cuerpo y su sociedad? ¿En qué medida podemos reducir la Sociología a una ciencia que obedece a leyes biológicas, y sería más correcto hablar de Sociobiología?

sábado, 26 de noviembre de 2016

Presentación en Madrid de "La tragedia de Fidel Castro", de João Cerqueira

Miércoles 30 de noviembre a las 20.30 en Sin Tarima Libros (calle Magdalena 32 - Madrid)  presentación del libro:
La tragedia de Fidel Castro, de João Cerqueira

La novela más salvaje y divertida sobre Castro


Intervendrán:

João Cerqueira, autor de la novela

Max Lacruz, editor de Funambulista

Fernando Garcia del Río, autor de La isla de los ingenios (Ediciones Península) y periodista de La Vanguardia


 

martes, 15 de noviembre de 2016

Se llama usted Michelle Martin, de Nicole Malinconi, en el blog Rustis y Mustis

"Se llama usted Michelle Martin. Se halla detenida en la cárcel de Namur, Bélgica, desde 1996. Está condenada a una pena de treinta años de reclusión criminal." Así es como comienza este libro Nicole Malinconi. Os preguntaréis quién es Michelle Martin. Pues bien, en 1996 Michelle era la esposa y cómplice de Marc Dutroux, el pederasta y asesino belga al que detuvieron porque tenía a dos niñas recluidas en un sótano, a las que sometía a violaciones y torturas. Posteriormente se descubrió que había matado a varias niñas más, y a dos de ellas las había dejado morir de hambre. Se dice que el "caso Dutroux" fue el que más impresionó y movió a la población belga después de la II Guerra Mundial.

Fue la propia Michelle Martin la que contactó con la escritora Nicole Malinconi. Quería encontrar a alguien que escribiera un libro sobre ella, y Nicole le pareció la mejor opción. A partir de entonces, las dos mujeres tuvieron varios encuentros en la cárcel, aunque cada una con sus propias ideas sobre cómo enfocar el libro. Michelle tenía en mente que Nicole escribiera sobre cómo era su vida y la de otras reclusas en la cárcel, y también sobre su dura infancia con una madre dominante que no la dejaba disfrutar de su propia vida. En el caso de Nicole, lo que le interesaba era comprender por qué Michelle llegó al punto de ser cómplice de algo así, y cómo una persona a priori normal pudo llegar a aceptar y esconder actos delictivos de ese calibre. Y lo más fuerte de todo: fue ella, mientras Dutroux cumplía una condena, quien dejó morir a dos de las niñas al no llevarles comida durante un período de tiempo muy largo.


Nicole Malinconi
Nos encontramos ante un libro muy duro. Nicole Malinconi no opta por el camino fácil de impactarnos con detalles escabrosos sobre el caso. Tampoco Michelle Martin cuenta demasiado, porque no le interesa sacar a relucir lo sucedido en esos años. La información que nos da la escritora son datos generales, no ahonda en lo que se hizo a las niñas, pero es precisamente porque nosotros nos imaginamos el sufrimiento que padecieron por lo que se nos hace más dura la lectura. En todo momento Michelle elude hablar del caso en sí, e intenta poner el foco en la dura infancia y adolescencia que vivió, y en que nunca pudo disfrutar de una vida libre, al pasar de la dominación de su madre a la de Dutroux. Nicole, a pesar de esto, se hace preguntas sobre por qué aguantó tanto, por qué colaboró con el pederasta y cómo una persona normal puede llegar a ser tan inhumana.

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lunes, 14 de noviembre de 2016

Carta a l'alcalde de Reykjavík (Jón Gnarr): 'Tu i Trump'

Ahir vas arribar a Barcelona per explicar-nos la teva vida, tu que eres un actor, un còmic, un monologuista molt conegut a Islàndia que un dia, en conya, vas fundar un partit que es deia The Best Party, El Millor Partit, i, encara no saps com, vas arribar a ser alcalde de Reykjavík del 2010 al 2014.
Durant la campanya electoral, la premsa i els altres polítics et van dir de tot. Que si pallasso, que si Berlusconi, que si Hitler -els més agosarats-, però la gent estava farta de com anaven les coses a Islàndia i van votar algú que s’estimaven i que sabien que no tenia res a veure amb els que havien manat sempre en aquella illa. Feies promeses i avisaves que no en compliries ni una: tovalloles gratis a les piscines i a les saunes, un ós polar al zoo i un parc Disney a Reykjavík. Quan totes les enquestes ja et donaven com a favorit, en un debat a la televisió vas anunciar que retiraves la candidatura. Es va fer el silenci i tu el vas trencar amb una sonora riallada: “No, home, no, que era bromaaa!” Total, que vas acabar guanyant amb el 34% dels vots i vas pactar amb els socialdemòcrates posant una sola condició: els teus socis havien de visionar tota la sèrie The wire abans de formar govern junts.
Així ho van fer, suposo, i així et vas estar quatre anys d’alcalde de la capital islandesa. Vas acabar el mandat content i esgotat. I aquí ho vas deixar. Encara que totes les enquestes t’anessin a favor per repetir com a alcalde. Encara que també fossis el favorit dels electors per ser primer ministre d’Islàndia. A canvi, vas escriure, dirigir i interpretar una sèrie per a la televisió: L’alcalde, les peripècies d’un còmic que entra en el món de la política. També has publicat llibres (dos estan traduïts al castellà: De cómo me convertí en alcalde y cambié el mundo, i El Indio ) i ara voltes pel món presentant-los.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Entrevista a Marga Clark en La Hora Cultural

Ayer, en La hora cultural en 24 h, entrevista sobre sus muestras fotográficas a la escritora Marga Clark, autora del libro "Amarga luz", publicado por Editorial Funambulista, testimonio novelado sobre la misteriosa figura de su tía, la genial escultora y niña prodigio, Marga Gil Roësset, cuyo brillante futuro se vio truncado por la tragedia de un amor no correspondido hacia el poeta Juan Ramón Jiménez.
Aquí va la entrevista


martes, 8 de noviembre de 2016

Investigar en el mal

En 1959 Truman Capote empezó a escribir una novela que publicó en 1966, una novela que es famosa por derecho propio, A sangre fría. Es sabido que hizo un gran trabajo de campo para adentrarse en una gruta perversa, la que encerraba los motivos que llevaron a asesinar una familia sin causa aparente.
Esta novela y la que voy a analizar, si es que se las puede llamar novelas, plantean cuestiones teóricas de gran calado. Cuando leí la sinopsis de Se llama usted Michelle Martin, de Nicole Malinconi, editada por Funambulista, me interesó muchísimo y adelantaré que no me ha defraudado en ningún momento. Se trata de un texto brillante, muy bien construido, que maneja la técnica elusiva, no en el sentido del diccionario, sino en el de la técnica textual.
En reciente entrevista, un novelista famoso afirma algo que es una perogrullada. Las novelas son obras de ficción pero toman materia de hechos muy diversos de eso que llamamos realidad. Eso es sabido porque hasta las obras de ficción más radical tienen posibles referentes, más o menos lejanos a la historia que se cuenta. Que hasta lo imaginario exige ser contado con una palabra detrás de otra en una categorización de formas léxicas que construyen la superficie del texto y condicionan su recepción.
En la tranquila, hasta aburrida Bélgica, en 1966, saltó a los medios una noticia que dejó sin reacción a los ciudadanos, el llamado caso Dutroux. El violador, asesino, torturador de muchachas, el ladrón de coches y delincuente de otras causas fue condenado a cadena perpetua. Hoy permanece en una celda mínima de alta seguridad. Su esposa y cómplice, Michelle Martín, fue condenada a treinta años, de los que cumplió diez en prisión. La historia es tan macabra y repugnante que no son admisibles otros calificativos. Se le definió de monstruo. La materia narrativa era suficientemente morbosa para escribir una novela truculenta, espantosa que, con todo, nunca podría transmitir el horror de dos niñas muy pequeñas que fueron condenadas a morir de hambre, entre otros espantos. Malinconi no ha elegido ese camino fácil, ha realizado un ejercicio muy meritorio y muy complicado que puedo resumir en una exploración sobre la palabra, todo un acierto.

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Lecturas de los rehenes, de Yoko Ogawa, en Fahrenheit 77

9788494552649
por Antonio Martínez Tortosa
Es curiosa la relevancia que tiene la literatura japonesa en la cultura occidental, más aún si tenemos en cuenta que es un país minúsculo en comparación con, digamos, China o India, que aunque solo sea por estadística deberían tener un peso mucho mayor. Aún dejando de lado los grandes nombres —como Tanizaki, Mishima o Kawabata—, son unos cuantos los que vienen a la mente sin apenas esforzarse: el eterno aspirante al Nobel Haruki Murakami, su tocayo Ryu, cuya obra es mucho más oscura y violenta, la melancólica Banana Yoshimoto, la provocadora Hitomi Kanehara, la sorprendente aunque después decepcionante Natsuo Kirino
No creo que sea demasiado arriesgado decir que los dos escritores japoneses vivos más importantes son los dos Murakamis —que aquí Ryu no sea demasiado conocido no significa que allí no lo sea, donde es una estrella mediática y forma parte de los jurados de premios tan prestigiosos como el Akutagawa—; ni que si alguien se les acerca, esa es Yoko Ogawa. Con fama de trabajadora incansable y reservada, ha publicado desde finales de los 80 decenas de trabajos de ficción y de no ficción. Ha ganado el premio Kaien, el Akutagawa o el Tanizaki entre otros. Se ha labrado una reputación como escritora seria —cosa aún difícil para una mujer en Japón— y en 2004 se abre hueco entre los autores más vendidos con La fórmula preferida del profesor. Esta novela, como El embarazo de mi hermana, Perfume de hielo o La niña que iba en hipopótamo a la escuela, entre otras, está publicada en castellano por la editorial Funambulista.
También este Lecturas de los rehenes, una colección de relatos en la que un grupo de ocho japoneses secuestrados en un país extranjero describe algunas experiencias que han marcado sus vidas. El libro abre con una pequeña introducción que explica las circunstancias que llevan a los secuestrados a contar unas historias que han podido hacerse públicas gracias a los micrófonos instalados por la policía: llevan más de tres meses encerrados en una cabaña de montaña cuando deciden escribir y después leer en voz alta para los demás algún recuerdo importante, no tanto por las consecuencias que ha tenido en su vida profesional o amorosa, sino porque consiguió cambiar su visión del mundo.

¿Por qué no se parece usted a su hermana ni a su cuñado?



MANOLO HARO | Existen desafíos invisibles que el ser humano fragua y alienta en su más íntima necesidad de dejar atrás imposiciones, creencias y teorías. El hecho requiere valentía; sobre todo cuando tal decisión subvierte y amenaza el status alcanzado por una sociedad, un grupo e, incluso, por el propio individuo que acomete la aventura. Judith Rich Harris pertenece a esta rara estirpe, tan necesaria para el avance de la ciencia como para el de la misma Humanidad. Tras una vida ligada a la investigación en el ámbito de la psicología, con algún que otro escollo en su carrera –Harvard prescindió de sus servicios por no encontrar en ella atisbo alguno de “originalidad e independencia”–, Harris realizó un movimiento que pocas veces vemos en el mundo escolar: repasó con minuciosidad de entomólogo el camino recorrido durante sus años de formación, poniendo en solfa lo aprendido, y huyó directamente hacia otro foco del saber. De todo ello resultó una actitud de búsqueda que iba a  tener como guía aquella independencia que no vieron los de Massachusetts. Su libro El mito de la educación colocó un buen barreno de dinamita bajo los cimientos de las teorías pedagógicas al uso. En él disentía de las reputadas teorías defensoras de la influencia de los padres en la educación de los hijos, dejando al desnudo, con un aparato crítico formidable, el trabajo de sus colegas del ramo.
No hay dos iguales podría decirse que es un paso más dentro del mismo túnel. A Harris se le presenta la posibilidad de continuar indagando en los aspectos que dejó planteado en su anterior libro: si los padres no cuentan para nada en la educación de los hijos, ¿qué es lo que va a esculpir el hecho diferencial de la personalidad?; y, en ese caso, ¿qué es lo que hace que incluso los hermanos sean diferentes? La empresa, a simple vista, pudiera parecer una visita al Delfos de la psicología; por tal motivo, la aventura resulta apasionante tanto para la autora como para el lector que se embarca en el viaje. Como guía, recurre a La hija del tiempo, una novela de detectives de Josephine Tey, publicada en Inglaterra allá por década de los 50. El protagonista es un agente de Scotland Yard hospitalizado que se pregunta si los crímenes atribuidos a Ricardo III son realmente ciertos, añadiendo la consiguiente dificultad: todos los testigos dieron con sus huesos en tierra entre el siglo XV y el XVI. El paralelismo entre el personaje y la propia Judith Rich Harris es obvio. En el caso de la norteamericana, contará con la inestimable ayuda de Joan Friebely, que será su mano derecha en la trabajosa búsqueda de bibliografía en los fondos de la Universidad de Harvard. El fruto de esta colaboración luce como una poderosa luna en el cielo nocturno.

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