jueves, 28 de febrero de 2019

Crímenes y crímenes y El padre, de Strindberg, en un artículo de Sonograma Magazine


Johan August Strindberg, nacido en Estocolmo en 1849, conoció los autores clásicos griegos, y especialmente los romanos, a los siete años de edad. No olvidemos que ya en 1871 escribió la tragedia Hermione, relacionada con la mitología griega. Esto nos lleva a creer que esta formación y el gran instinto creador, como pintor, fotógrafo, escultor i pianista, fueron los sólidos conocimientos que consagraron a Strindberg como el escritor más importante de la moderna literatura sueca. Durante sus años de frenético trabajo, escribió cerca de sesenta dramas, diez novelas y diez cuentos. Sin embargo, su frágil salud psicológica y una penosa situación financiera le llevaron al abismo, afectado por una psicosis. A pesar de todo, no sucumbió y dio alas a su creación, que subyace en el alma inquieta atormentada de Strindberg, surgió con fuerza y se situó, también, como una de las figuras más importantes de la dramaturgia contemporánea.
En este volumen que acaba de publicar la editorial Funambulista, recoge dos obras dramatúrgicas: Crímenes y crímenes y El padre. Se trata de dos obras escritas en momentos diferentes pero que mantienen un hilo fino, casi transparente, que las une en un solo mensaje, la fidelidad matrimonial y la paternidad.
Crímenes y crímenes es una obra de August Strindberg escrita en 1899. La pieza se estrenó en enero del 1900.

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Novela ácida universitaria en iLeón

La editorial 'El Funambulista' ha publicado recientemente la última novela del catedrático universitario y escritor Francisco Sosa Wagner, que se titula 'Novela ácida universitaria' y ofrece el significativo subtítulo de 'Aventuras, donaires y pendencias en los claustros', que desde la propia editorial explican que constituye "un retrato ácido de la Universidad española, alejado de la palabrería rectoral, pintado con colores tersos por el pincel irónico e implaca­blemente plástico del profesor Sosa Wagner. El resultado es una hiperrealista naturaleza, aún no muerta, pero sí claramente moribunda".
La historia narra las aventuras de un "hombre sin atributos y joven profesor universitario de provincias" llamado Adalberto, que ejerce de protagonista en esta moderna y políticamente incorrecta novela picaresca, y realiza un repaso por situaciones como "la opaca selección del profesorado, la arcana elección del rector, la obsesiva obtención de cargos y prebendas, las consuetudinarias zancadillas de los vicerrectores y de los vices de los vices, el imparable despliegue del personal de administración y servicios, las eternas reuniones de juntas, comités, comisiones y observatorios, la misteriosa concesión de doctorados honoris causa, las peleas tribales por los proyectos de investigación, la peregrina lectura de algunas tesis doctorales, el lucrativo negocio de los másteres, los eternos intereses gremiales de la conferencia de rectores, la tan cacareada autonomía universitaria, el insondable papel de los sindicatos... todo ello rebosa en la ejecutoria de Adalberto".

Una organización burocratizada en la que se reparten prebendas

En declaraciones efectuadas por el autor, ha explicado que las situaciones que aparecen en el texto son episodios de la vida diaria universitaria. "Soy muy crítico con la situación actual, -afirma Sosa Wagner-, sobre todo, con el gobierno de la Universidad, que está diseñado con los pies. Esto de que los rectores sean elegidos por un colectivo que queda perfectamente controlado por quienes ostentan el poder... Echo en falta, por ejemplo, que exista un cuerpo de funcionarios técnicos que se encargue de su dirección, puesto que la Universidad es una empresa muy compleja".

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miércoles, 27 de febrero de 2019

Reseña sobre "Giovanni Episcopo"

El monologo es un estilo narrativo e interpretativo que puede considerarse de los más complicados para conseguir tanto el interés del público, como el poder crear una obra que a nivel narrativo sea completa.


El autor en esta novela es capaz de entablar una conversación a una sola voz entre el protagonista y cronista de su propia vida con el lector, al que va no solo a contar las vicisitudes que le han llevado a ese momento de la vida, sino que, en este caso va a ser capaz de adelantarse a las propias preguntas que podría hacerle el receptor de la historia. Con esto genera poco más o menos un estilo de conversación bidireccional sin llegar a escuchar en ningún momento al otro interlocutor. La lectura se hace de esta manera casi interactiva con lo que, junto con el tamaño del libro, hace que se devore el libro.

La historia es sencilla y sin ningún argumento más, pero debajo de una lectura simple de lo que se está narrando el autor deja por debajo su propia desilusión hacia la sociedad de la Italia de su época, de lo que él puede considerar la pérdida de valores y de una sociedad en la que no se reconoce. Intenta llevar hasta lo que podríamos considerar para su mentalidad lo más bajo que se puede haber llegado, simulando la sociedad italiana con lo que es capaz de aguantar el protagonista de la historia, dándole como algo natural su intento de liberación llegando a rebelarse, aunque fuera de una manera no premeditada.

La novela nos recuerda al estilo de novelistas rusos de finales del siglo XIX, después de leer la historia de Episcopo la podemos situar en cualquier ciudad rusa, con nombre ruso y como autor cualquier escritor ruso y no desentonaría en su formato a cualquiera de las novelas que nos puedan venir a la cabeza. La decadencia que los autores de finales de ese siglo asumen interiormente lo vierten en sus historias generando un relato lleno de fatalidades y con personajes oscuros y casi sin interés por si mismos, en este caso llega al extremo de ser casi una marioneta no solo en manos de las personas que se pueda ir encontrando, sino de la propia sociedad con la que convive.

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Sosa Wagner ofrece una visión crítica de la universidad en su última novela

León, 25 feb (EFE).- El catedrático y político Francisco Sosa Wagner ofrece una visión crítica de la universidad española en su última novela, 'Novela ácida universitaria', subtitulada 'Aventuras, donaires y pendencias en los claustros', que ha sido publicada por la editorial El Funambulista.
Fuentes de la editorial explican que constituye "un retrato ácido de la universidad española alejado de la palabrería rectoral, pintado con colores tersos por el pincel irónico e implacablemente plástico del profesor Sosa Wagner".
"El resultado es una hiperrealista naturaleza, aún no muerta, pero sí claramente moribunda", añaden.
La historia narra las aventuras de un "hombre sin atributos y joven profesor universitario de provincias" llamado Adalberto, que ejerce de protagonista en esta "moderna y políticamente incorrecta novela picaresca", y realiza un repaso por situaciones como "la opaca selección del profesorado, la arcana elección del rector o la obsesiva obtención de cargos y prebendas".
También denuncia "las consuetudinarias zancadillas de los vicerrectores y de los vices de los vices, el imparable despliegue del personal de administración y servicios o las eternas reuniones de juntas, comités, comisiones y observatorios".
Igualmente recrea "la misteriosa concesión de doctorados honoris causa, las peleas tribales por los proyectos de investigación, la peregrina lectura de algunas tesis doctorales, el lucrativo negocio de los másteres o los eternos intereses gremiales de la conferencia de rectores o el insondable papel de los sindicatos".

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lunes, 11 de febrero de 2019

Novela ácida universitaria: Sosa Wagner nos asombra de nuevo (De la Justicia)

El juez O.W.Holmes del Tribunal Supremo de los EE.UU. afirmó en su revolucionaria obra The Common Law, que el derecho debía someterse al “ácido cínico” para descubrir la realidad de sus intereses, para descubrir que “La vida del derecho no ha sido la lógica: ha sido experiencia. Las sentidas necesidades de la época, la moral predominante y las teorías políticas, las intuiciones de política pública, manifiestas o inconscientes, incluso los prejuicios que los jueces comparten con sus camaradas, tiene mucho mas que ver que el silogismo en la determinación de las reglas mediante las cuales deben ser gobernados los hombres”.
Pues bien, hemos de recibir con alborozo la recién publicada novela de Francisco Sosa Wagner titulada “Novela ácida universitaria” (Ed.funambulista, 2019), subtitulada Aventuras, donaires y pendencias en los claustros, que nos presenta la Universidad actual desnuda, liberada del velo de las formas,  de las palabras solemnes que adornan lo universitario y que nos muestra la realidad de la experiencia universitaria siguiendo las peripecias de un joven licenciado en derecho, mas oportunista que vocacional, y que se integra en la Universidad donde paso a paso va descubriendo la vida de la colmena.
Pasen y vean…
La novela pinta la vida del protagonista, de nombre Adalberto ( no sabemos si inspirado en un culebrón venezolano o en un personaje de la abadía de El nombre de la Rosa, pues ambas referencias son un buen anuncio de lo que espera), en su andadura universitaria. El autor nos lo sitúa sobre el blanco lienzo de la Universidad de la ciencia, con predominio del color gris de sus avatares profesionales, algunas pinceladas verdes sobre sus impulsos eróticos y el amarillo de un humor inteligente que a veces se apoya en el juego de palabras, otras en decir verdades a gritos y otras mediante divertidas viñetas de situación.

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