martes, 13 de noviembre de 2012

Trabalibros entrevista a José Antonio Fortuny, autor de "Alehop", novela publicada por la editorial Funambulista

osé Antonio Fortuny, autor de "Diálogos con Axel", nos da a leer su nueva novela "Alehop" publicada por la editorial Funambulista.
Esta novela ha sido definida por Rosa Montero como "una farsa negrísima, angustiosamente divertida, ingeniosa, inteligente y muy actual" y por la propia editorial como "una original comedia negra que, bajo una apariencia de historia desenfadada, hace aflorar con sutil maestría temas universales como el abuso de poder, la confrontación ideológica, la manipulación de las masas..."

Después de la lectura de "Alehop" hemos considerado interesante plantearle a José Antonio Fortuny una serie de preguntas sobre su novela. Bruno Montano de Trabalibros ha sido el encargado de trasladarlas al propio autor.

Bruno Montano (B.M.) - Pan y circo, la vieja fórmula romana para apaciguar al pueblo. ¿Crees que sigue siendo eficaz actualmente?

José Antonio Fortuny (J.A.F.) - Me temo que esta cita del poeta Juvenal sigue estando totalmente vigente, aunque ha ido sufriendo leves variaciones a lo largo de la historia. Primero fue "pan y circo", después "pan y toros", ahora "pan y fútbol"... El ser humano ha cambiado muy poco durante estos siglos.

(B.M.) - De alguna manera “Alehop” critica el funcionamiento de los sistemas de asistencia social, así como los oscuros entresijos de la política. ¿Corresponde a la literatura un papel de denuncia social?

(J.A.F.) - No necesariamente. La literatura puede ser una herramienta más, al menos para aquellos que no podemos correr ante los antidisturbios o nos encontramos siempre con las puertas de los políticos cerradas. Hay muchos tipos de libros, y es bueno que sea así. Con este libro he buscado las dos cosas: entretener y si es posible también hacer reflexionar.

(B.M.) - El tono de “Alehop” es tragicómico. Desde los clásicos grecolatinos este registro literario ha sido una eficaz forma de captar el interés de los lectores. ¿Qué razones te llevaron a elegir esta estrategia narrativa, mezcla de drama y humor?

(J.A.F.) - Para mí es fundamental el sentido del humor para afrontar la vida. En parte me sale de un modo natural, pero también considero que es el mejor ingrediente para poder  acercarle al lector según qué temas sin que salga huyendo.

(B.M.) - ¿Crees que la falta de ayudas y la ausencia de solidaridad puede empujar a la gente a perder su dignidad a cambio de su sustento?

(J.A.F.) - Uno de los asuntos principales que toca el libro es el abuso de poder, en sus diferentes ramificaciones. A lo largo de toda la novela está muy presente esta lucha entre la ética y llevarse el pan a la boca. Así, hay personajes que ante esta tentación y presión sucumben; otros están a punto; otros salen airosos. El libro no juzga, sólo trata de mostrar las diferentes reacciones ante este hecho.

(B.M.) - En varias ocasiones los “regalitos” de los políticos al anciano protagonista se volatilizan en su bolsillo. ¿Las promesas y los regalos de los políticos tienden a desintegrarse y desaparecer?

(J.A.F.) - Me halaga que te hayas fijado en estos detalles. En el libro hay muchos elementos simbólicos como éste esperando ser descubiertos. Aunque no hay que caer en las generalizaciones, es verdad que "los regalitos" representan la volatilización de las palabras. Otra interpretación que también se puede hacer es que esa persona, al sentirse una carga y con la autoestima tan baja, no se siente merecedora de recibir nada.

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