lunes, 4 de julio de 2011

Entrevista a José Julio Perlado en el periódico digital del Centro Universitario Villanueva


José Julio Perlado ha sacado a la luz su última novela “Mi abuelo, el Premio Nobel”, en la que narra la historia de Dante Darnius, un escritor invandido por ideas brillantes que no es capaz de plasmar en un papel. Sin embargo, sí tiene un talento prodigioso para contarlas. Su capacidad creadora y su imaginación no pasarán inadvertidas en Estocolmo, de tal forma que se le concede el Premio Nobel de literatura al escritor que no ha escrito nunca una línea pero que todo lo lleva en su cabeza.

José Julio Perlado, nacido en Madrid, Doctor en Filosofía y Letras y periodista, ha sido durante treinta años Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de Información de la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es profesor en el Centro Universitario Villanueva.

Ha ejercido la corresponsalía en Roma de los periódicos Diario de Barcelona y diario Madrid (1963- 1965) y la corresponsalía en París del diario ABC (1968-1970). Redactor- Jefe de La Estafeta Literaria, ha dirigido dos revistas de información general. Ha impartido Cursos de Creación Literaria en Madrid y en México, en el Instituto Tecnológico de Monterrey y en la Universidad de Villahermosa (México).

Como novelista ha publicado El viento que atraviesa (1968), Contramuerte (Premio de Novela Ateneo de Santander (1984) y Lágrimas negras (1996). Como cuentista ha sido cuatro veces finalista del Premio Antonio Machado y es autor de «Ya aquí no hay nada» (1993), «El viaje inverosímil» (1996), «Los agujeros blancos» (1997) y «Todo es literatura» (2001).

Como ensayista ha publicado Diálogos con la cultura (2ª edición) (2002), El ojo y la palabra (2003), El artículo literario y periodístico.-Paisajes y personajes (2007) yParís, mayo 1968 (2008).

1. ¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

A veces las ideas para escribir libros no se pueden definir bien cómo surgen. Hay libros en que se sabe hasta el momento preciso en que surgió la idea y en otros no. En este caso, en “Mi abuelo, el Premio Nobel”, lo que me interesó es ese modo de contar historias que los escritores solemos tener antes de escribirlas – algo que no es recomendable porque se pueden abortar esas historias y no escribirlas nunca – y el paso siguiente, que es escribirlas y llevarlas al papel. Cuando se dice en la literatura actual – y aún más en el cine – que faltan ideas, la pregunta que hay que hacerse es: ¿es más importante crear una idea en la cabeza o materializarla escribiéndola? Siempre he dicho que la segunda parte – escribirla – es cuestión de estilo, trabajo, técnica y disciplina. La primera es principalmente la creación pura, algo anterior a toda creación posterior del lenguaje. De la primera idea sale todo lo demás.

2. Usted, a través de su personaje, recupera la tradición de la literatura oral, ¿no es así?

Mi personaje, el escritor Dante Darnius, va contando todo lo que lleva en su imaginación y que desearía concretarlo en el papel aunque le es imposible. Ahí puede estar escondida también esa sensación del “pánico escénico” ante la página en blanco, eso que los escritores llaman a veces “bloqueo” ante lo desconocido, el “pánico escénico” que tienen a veces los actores antes de entrar en escena por mucho que hayan representado esa misma obra. Mi novela no es esencialmente literatura oral sino una mezcla consciente de la literatura oral escrita en un libro, es decir, leemos ya escrita en una novela lo que el escritor dice que no ha podido escribir. Ese es el juego consciente que he querido hacer porque me parecía, al menos, singular. LEER MÁS

No hay comentarios: