lunes, 29 de agosto de 2011

"La niña que iba en hipopótamo a la escuela" en El placer de la lectura


La niña que iba en hipopótamo a la escuela (Premio Tanizaki 2006), nos cuenta una bonita y emotiva historia de amistad entre dos niñas, que al final, nos deja además con un buen sabor de boca. La narración está ambientada en el Japón de los años 70, y pertenece al ciclo dedicado a la amistad y la infancia ideado por la novelista japonesa Yoko Ogawa (Okayama, 1962).El primer título de esta serie de novelas fue La fórmula preferida del profesor (Funambulista, 2008), best seller internacional, del que se vendieron más de dos millones de ejemplares sólo en su país.

Las protagonistas de la historia son dos niñas, Tomoko, huérfana de padre, la cual se traslada del campo a la ciudad (por lo que verá obligada a alejarse de su madre) para iniciar allí su estudios de secundaria, y su prima Mina, la cual utiliza a una hipopótama enana como medio de transporte para trasladarse de su casa al colegio, ya que padece asma y no puede fatigarse demasiado. Algunos de los parientes de Tomoko (su tío, su tía abuela Rosa) son de ascendencia alemana. Este aspecto aporta a la novela una cierta novedad ya que habitualmente la literatura nipona se centra en describir usos y costumbres típicamente japoneses, confrontando en muchas ocasiones tradición con progreso. Por eso, el carácter mestizo de la familia de Tomoko, presente en un tipo de vida en el que se mezcla lo oriental y lo europeo, se refleja también en el modo de narrar de Yoko Ogawa cuyo estilo surge de la simbiosis de las distintas influencias literarias de la autora y que van desde El diario de Ana Frank, Iván Turguenev o Katherine Mansfield hasta las obras de Kenzaburo Oé o del Premio Nobel Yasunari Kawabata. LEER MÁS

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