lunes, 13 de enero de 2014

Entrevista a José Antonio Fortuny, autor de Alehop, en Lectura Obligada


Tras publicar su primer libro Diálogos con Áxel, en el que narra la evolución psicológica de un niño con una enfermedad degenerativa, cambia de registro con Alehop, una comedia con base real que analiza y denuncia los comportamientos de una sociedad en la que prima el abuso del poder. En ella encontramos también ironía y buen humor, las claves de su éxito.

José Antonio Fortuny Pons nació en Mahón en la isla de Menorca en 1972 (Baleares, España). Es escritor. Padece una enfermedad degenerativa, atrofia muscular espinal, que imposibilita el movimiento de sus extremidades. A partir de un ordenador adaptado redacta lo que él dicta. Su primer libro publicado Diálogos con Áxel, que se encuentra ya por su 3º edición y fue reeditado por Círculo de Lectores. Ahora saca al mercado su nueva novela titulada Alehop de la Editorial Funambulista.

Durante cinco años escribió su novela Alehop, que narra la historia de dos ancianos que no se dejan hipnotizar por el misterioso circo que llega a un pueblo remoto. ¿Cómo surgió la idea de la novela?
La idea surgió de algunas experiencias vividas en carne propia, de cosas que me han contado, de fijarme con atención en algunos sucesos estrambóticos que han sucedido a mi alrededor.
Y, ¿por qué ha elegido dos ancianos para su historia? ¿Tiene algún significado en especial?
Sí, los ancianos representan la fragilidad humana. Son figuras simbólicas que podríamos cambiar perfectamente por otros colectivos minoritarios o marginados.
Todos los escritores que hemos entrevistado confiesan que una parte importante en una novela es la creación de los personajes, sin embargo en Alehop no se da ningún tipo de nombres sobre ellos. ¿A qué es debida esta situación?
Alehop pretende ser una fábula sobre la condición humana, enfocada especialmente sobre el abuso de poder. No hay nombres propios porque lo que quiero dar a entender es que los problemas de determinados personajes no son algo raro o exclusivo suyo, sino que todos, tarde o temprano, vamos a padecer. A todos nos tocará.
Alehop es una sátira social con ironía y buen humor que pone en evidencia grandes desigualdades que sufren ciertas personas. ¿Le ha resultado complicado escribir esta comedia negra?
El humor, bien utilizado, te permite abordar temas delicados sin que la gente salga huyendo y pueda asimilarlos mejor. Lo más difícil para mí fue mantener durante todo el libro el tono de ironía, y también que todos los capítulos estuvieran bien enlazados, de modo que se pudiera leer de un tirón. Creo que lo he conseguido.
Y con respecto al proceso de escritura, ¿cuál es su forma de trabajo cuando se involucra en una novela?
Lo primero de todo es calibrar si la historia puede interesar al lector. El lector me presta su tiempo y atención, y tengo claro que tengo que darle algo interesante a cambio. Suelo hacer un bosquejo de la historia, después la divido en capítulos y poco a poco la voy rellenando. También es importante seguir un horario de trabajo.
¿Cuántas horas dedica durante el día a la escritura? Y, ¿a la lectura?
Pues si estoy bien físicamente escribo unas cinco horas al día. Leo durante una hora o dos. Los domingos hago acto de contrición y no escribo.
La portada de su novela transmite visualmente ciertos puntos de humor y diversión. ¿Ha participado en su creación? ¿Cómo se ha llevado a cabo ese proceso?
No, no he participado, esto es trabajo del ilustrador. Lo que sí hice fue comentarle la idea al editor, que la aceptó encantado. Propuse la idea de un anciano sobre una cuerda floja, porque es una imagen muy descriptiva del argumento del libro. Otra curiosa coincidencia es que la editorial se llame Funambulista. Casualidades del destino…

LEER MÁS

No hay comentarios: