lunes, 24 de junio de 2013

Yoko Ogawa crea una atmósfera construida a base de recuerdos, sonidos, aromas, consiguiendo introducirnos en esos espacios emocionales a los que resulta difícil llegar ("Amores al margen" en Melibro)

Portada de la novela "Amores al Margen" de Yoko Ogawa

Una mujer de la que no conocemos su nombre, narra en primera persona la historia de su extraña enfermedad auditiva. El origen de esta resulta todo un enigma y elzumbido que no deja de escuchar ni un solo momento constituye casi toda su compañía (a excepción de su sobrino Hiro) hasta que conoce a Y., el joven estenógrafo con el que comenzará una peculiar relación.
Fascinada por los dedos del joven, que captan y transcriben cada una de las palabras de los asistentes al coloquio donde se encuentran por primera vez, ya no podrá dejar de pensar en ellos.
Los recuerdos de juventud de la protagonista (una visita a un museo con la escuela, un joven tocando el violín para ella…)se mezclan con los momentos que vive junto a Y. En la búsqueda del origen de ese zumbido, el peso de esas experiencias vividas en la adolescencia y el relato de estas a Y., van dejando ver al lector que el sonido que la acompaña día y noche no resulta tan ajeno a su vida.
El estenógrafo es tanto o más misterioso que los zumbidos que escucha la joven. No habla de sí mismo apenas, únicamente se limita a escribir sobre su bloc las palabras de otros, las vidas de otros. Siempre en la sombra, garabateando signos indescifrables para el resto.
Imagen de Yoko Ogawa, sacada de la web de la editorial Funambulista

Amores al margen es una historia intimista, narrada en primera persona por la protagonista: una mujer que trata de dar respuestas y  encontrar un sentido a lo que le sucede.Mientras, se aferra a la presencia de los dedos de un hombre del que apenas sabe nada, pero al que necesita para explicarse y averiguar qué se esconde de sí misma detrás de las palabras que él transcribe.

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