Decía Borges que no le costaba reconocer que había logrado “ciertas páginas válidas”. Sin embargo, el argentino añadía que esas páginas ya no eran suyas, porque lo bueno ya no es de nadie, sino “del lenguaje o la tradición”. Esa máxima se puede aplicar a ciertos personajes literarios, que han escapado de sus creadores para convertirse en mitos con vida propia, y uno de los que más se han expandido más allá del trabajo del primer autor es sin duda el detective más famoso del mundo: Sherlock Holmes . La editorial Funambulista publica ahora Archivos secretos de Sherlock Holmes , un compendio de historias publicadas en Alemania a comienzos del siglo pasado (con Arthur Conan Doyle aún vivo), cuyo rescate del olvido tiene su propio relato detrás. “Todo comenzó con un paseo por París”, explica David Felipe Arranz, escritor y periodista. Concretamente a la orilla del Sena, en los puestos de los buquinistas que venden libros antiguos y de ocasión. Allí Arranz, bibliófilo empedernid...