Territorio en El zoco del escriba
La principal ventaja de tener un libro firmado por su autor es que identifica exactamente el día del encuentro porque habitualmente escribe la fecha bajo una nota que busca cercanía incluso con los desconocidos. En el caso al que me estoy refiriendo: Para Alberto, con un fuerte abrazo. Un garabato y después la fecha. Por eso sé que hablé con Miguel Sáenz el once de junio del año pasado. En la caseta de la editorial me respondieron con hábiles malabares al torpe ofrecimiento de mi manuscrito. Me colaron con destreza la recomendación de la primera novela de este hombre nacido en la Larache del Protectorado Español que también ha vivido en el sur de Marruecos. Escribe sobre esos días de infancia en Sidi Ifni. Durante nuestra breve charla descubrí que además ha traducido varios libros de Faulkner (mi primer Dios) y que es miembro de la Real Academia de la Lengua. Ya le admiraba sin haber leído ni una palabra suya, reconozco que tiendo a hacerlo. (Desconfía de la primera pe...