No os dejéis engañar por el título ni pretendáis encontrar en este relato el amor maternal y la ternura que se supone genera el estado de buena esperanza . Cuando se publicó en Japón muchas embarazadas adquirieron el libro buscando precisamente esto (el título original es Diario de una gestación) , y la sorpresa fue considerable. La realidad de esta novelita corta de Yoko Ogawa es otra. No hay palabras tiernas ni mimos, tan solo vómitos, calor asfixiante, olores, pesadez, antojos,... y un lenguaje frío, distante que va creando una atmósfera claustrofóbica y angustiosa en donde a cada momento, desde el anuncio del embarazo hasta el parto, se hace más evidente que algo terrible va a suceder. En apenas 123 páginas, con ilustraciones y letra grande, Yoko Ogawa logra crear un ambiente desasosegante en el que la incomunicación y la evidente incapacidad para sentir afecto por parte de los tres personajes, la narradora, su hermana embarazada y su cuñado, da...