David Cerdá, entre muchas otras actividades que le ocupan la vida, se dedica a pensar y a reflexionar. En ocasiones lo que saca de esas cavilaciones lo pasa a papel y le sale un libro como «Sangre en la hierba (Los porqués del fútbol)», editado en Funambulista, que dedica a trata de explicar por qué lo amamos u odiamos de manera tan visceral. A primera vista parece una cuestión fácil de dirimir, pero como sucede con las grandes cuestiones de la existencia humana, y el fútbol es una de ellas, no hay una respuesta clara que desvele el origen de una pasión de estas proporciones. «Se trata de algo terrenal, que todos podemos hacer», explica mientras trata de encontrar una explicación saludable. Al ser algo terreno, sus héroes, los futbolistas, adoptan la forma de los grandes héroes clásicos al asumir lo mejor y lo peor de nosotros. Tienen las mismas pulsiones: honradez, elegancia, suerte, solidaridad, por hablar del lado positivo, pero también lo peor de la mala bilis que ...