Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como El País

Miguel Sáenz en El País

Imagen
(El traductor y catedrático de la Lengua, Miguel Saenz, en su casa de Madrid. CLAUDIO ÁLVAREZ) Los niños siempre o casi siempre son felices. Es el único momento de la vida en que la felicidad se da en estado duradero. No caminan, corren. No corren, saltan sobre una pierna y sobre la otra como si fueran a echar a volar. El suelo, sin embargo, es su casa y ven todo lo que hay en él. Encuentran cosas insólitas entre baldosas. Brincan y cantan al mismo tiempo. Nunca más volverán a hacerlo. Algunos ciudadanos carecemos de recuerdos infantiles. Otros tienen la suerte de llevar consigo aquel paraíso toda la vida. Mi amigo Miguel Sáenz, por ejemplo, recuerda con detalle una infancia feliz en África. Hasta los 11 años vivió en un lugar mítico que ya solo existe en la literatura, Sidi Ifni. Los mayores recordamos entre brumas aquella guerra fingida que mantuvimos con Marruecos por la posesión de un lugar inútil, desértico y que apenas daba de comer a sus l...

Rosa Montero menciona "No hay dos iguales", de Judith Rich Harris, en su columna de El País Semanal

En su genial libro No hay dos iguales (Funambulista), la psicóloga Judith Rich Harris, que también resalta la influencia arrolladora del grupo en el individuo, cuenta un experimento llevado a cabo en los años cincuenta por Solomon Asch, un psicólogo social norteamericano. La cosa consistía en pedirle a un sujeto que juzgara la longitud de una línea comparándola con otras tres. LEER TODO EL ARTÍCULO

Loza publica otro libro en España (El País Uruguay)

Imagen
Acaba de editarse en Madrid el libro del escritor uruguayo Ruben Loza Aguerrebere, titulado Conversaciones con las Catedrales (Encuentros con Vargas Llosa y Borges), en una hermosa edición como acostumbra la renombrada editorial Funambulista. El mismo sello había editado la novela Muerte en el Café Gijón del mismo autor, que fuera elegida como una de las cinco mejores del año por el diario La Vanguardia de Barcelona. Esta vez, apelando a un título que juega con uno de Vargas Llosa, Loza Aguerrebere reúne diez entrevistas a cada uno de los dos famosos escritores de nuestra lengua, uno de ellos ganador del Nobel y el otro un finalista de siempre. Como final del libro, se edita el cuento titulado El hombre que robó a Borges, que el escritor compatriota leyó a Borges, quien lo hizo editar en Buenos...

"Humanidad y humor", artículo en El País sobre Ruben Loza autor de "Muerte en Café Gijón"

Ediciones De La Plaza edita La tarde queda, diez cuentos y una novela de Ruben Loza Aguerrebere, columnista de la casa. De la carrera literaria de Ruben Loza Aguerrebere, escritor y columnista de El País, podrían decirse muchas cosas. Pero el Nobel Mario Vargas Llosa ha logrado resumir sus cualidades mejor que ninguno: "Es un escritor elegante, con un eco melancólico y muy uruguayo". El peruano, que lo definió como un "compañero de ruta", agregó que Loza Aguerrebere "conoce los secretos de la literatura y sus personajes, y les da vida con su pluma". Luego de eso, poco más para decir. O tal vez, sí. Porque luego de leer el manuscrito del que hoy es su último libro, La tarde queda (Ediciones De La Plaza, 144 páginas, $ 270), el recientemente fallecido autor luso-italiano Antonio Tabucchi le escribió, en un castellano muy particular: "Caro Rubén, perdona el atraso de mi respuesta. La justificación: todo el invierno con gripe por culp...

Artículo de Rosa Montero sobre "Alehop", novela de José Antonio Fortuny, en El País

Imagen
Hablando del dolor El ser humano lo ha intentado todo contra el Mal y el sufrimiento. Las novelas —entre ellas, las últimas de José Antonio Fortuny y de Adolfo García Ortega— no los vencen (son invencibles), pero consuelan el espanto Rosa Montero 28 JUL 2012 Hablemos hoy del dolor, porque, en definitiva, es lo que está en la base de toda obra literaria. Más aún: de todo arte. Más aún: de toda actividad humana. El dolor incomprensible de morir, el dolor literal de sufrir físicamente, el dolor enloquecedor de constatar que el Mal existe y no puede ser entendido, explicado, justificado. El ser humano lo ha intentado todo contra el Mal y el dolor: ha creado religiones y dioses, ha organizado guerras, ha descubierto la teoría de la relatividad, ha escrito el Quijote. Quedémonos con Cervantes: el arte en general, y la literatura en particular, son armas poderosas contra estos viejos enemigos. Las novelas no los vencen (son invencibles), per...

El País de Uruguay dedica una reseña a "Diario de un hombre de cincuenta años", de Henry James

Imagen
Soñar con los ojos abiertos     Se dedicó a las letras con abnegación, lucidez y felicidad". Estas palabras tan certeras las dedica Borges a Henry James, cuyos libros se bastan a sí mismos. Pertenecía a esa clase de personas que realizan su trabajo con eficacia y que se honran en arrojar luz sobre el mundo. Esa luz es su literatura. Y ella se expande sobre todas sus páginas. Cabe señalar la presencia de una obra maestra hasta ahora inédita en español. Me refiero a una breve novela que escribiera cuando contaba 35 años, y que publicó entonces simultáneamente en ambos lados del Atlántico. Su título es "Diario de un hombre de cincuenta años", y es un libro delicioso, que ha sido recientemente editado por Editorial Funambulista (Libros de la Arena), en su colección "Biblioteca Henry James", donde ha publicado todas las obras de quien edificó una catedral literaria con títulos como "Otra vuelta de tuerca" y "Retrato de una dama...

La tragedia del amor no correspondido entre Juan Ramón Jiménez y la escultora Marga Gil Roësset (cuya historia novelada es contada en el libro "Amarga luz") en el artículo "Amistades nada peligrosas" de El País Semanal

Imagen
Amistades nada peligrosas MARTA RIVERA DE LA CRUZ Un papel bien distinto fue el que jugó Zenobia Camprubí, esposa de Juan Ramón Jiménez, en una terrible historia de amistad mal entendida que acabó en tragedia. Fue ella quien presentó al escritor a una joven escultora a la que había conocido y que se declaró admiradora del poeta. Marga Gil Roesset se convirtió en una presencia habitual en casa del matrimonio. Tanto Zenobia como Juan Ramón simpatizaron con la chiquilla, que era apasionada y talentosa. Era evidente que Marga buscaba la compañía del escritor. A Zenobia nunca le preocupó: Juan Ramón era un marido fiel, y siempre pensó que la chica estaba fascinada por el intelectual y no por el hombre que le prodigaba consejos. Una tarde, Marga confesó a Juan Ramón que estaba enamorada de él. Aquella declaración fue una sorpresa y un motivo de tribulación para el autor, que frenó en seco sus avances. Días después, Marga llegó a casa del matrimonio y dejó unos papeles p...