Google rinde homenaje a Stanisław Lem. Os proponemos este artículo de Rosa Montero sobre el gran escritor polaco
El castillo alto de Stanislaw Lem es un libro raro, raro, raro. Parte de su rareza puede venir de una traducción que en ocasiones resulta algo estrambótica; como cuando dice que, debajo de la ventana, "había un refundido con un aparador" (¿qué demonios es un refundido?), o que tenía un huevo de juguete que se abría para mostrar "un grupo de figuras empaquetadas" (¿empaquetadas?), o que un pesado arcón de hierro "estaba colocado siempre contra la puerta". ¿No sería junto a ella? Porque, de otro modo, todos los que entraran o salieran por esa puerta se machacarían las espinillas con el maldito trasto. Por otra parte, estas peculiaridades del lenguaje del libro, que a veces suena como si el narrador estuviera hablando con piedras en la boca, son también extrañas en sí mismas, porque la obra está editada por Funambulista, una pequeña, exquisita y muy interesante editorial que siempre suele cuidar todos los detalles. Tal vez la rareza intrínseca...