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"El hombre-pluma", de Flaubert, en Kilómetro 0

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¿Que si soñé algo anoche?, quieres decir. Soñé con la muerte y grité con los ojos. Me incorporé en la cama, cortando la madrugada con los dientes y me froté los párpados en busca de respuestas. Había sido una noche tranquila. “¿Por qué un triciclo?”, me preguntaba en sudores. Pero había conversado con el hombre-pluma, así que en sueños sentí por él, a causa de él, con relación a él y mucho más con él. Pues me había colado en la intimidad de su correspondencia amorosa. Allí estaba yo, todo un intruso en pijama, a medio camino del cruce de miradas entre un hombre y una mujer que se hablaban con el corazón en la mano. ¿Qué hacía yo allí husmeando en una pasión que no era la mía? Me sentía culpable y a la vez afanoso por saber más y más. El hombre-pluma, que bregó toda su vida con las palabras, tuvo su máxima ambición en borrar de una vez por todas su huella en las historias que contaba; ahora estaba ante mí desnudo. Yo le conocía, de verdad, por primera vez. Yo le conocía...

Sobre El hombre-pluma

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Gustave Flaubert, distancia de escritura El escritor utiliza todos los medios a su disposición siendo absoluta la traición que sufre: el lenguaje le acerca las cosas sustrayéndoles previamente su ser . Por lo tanto, es difícil rebatir que quien escribe dispone del no-ser de las cosas o de aquello que no-es . La palabra escrita distancia infinitamente su referencia, la suplanta. En un diálogo, coyuntura comunicativa (acto de habla), la distancia se establece entre los interlocutores que se dirigen la palabra. La distancia acontece infranqueable si se dialoga por escrito. Entonces transcurre con la lentitud y frondosidad de una correspondencia postal. La destinación de la carta aqueja una distancia. O más bien, una ausencia. No se escribe en presencia de la persona a la que se (le) dirige la palabra. En El hombre-pluma (Selección de cartas a Louise Colet) de Flaubert es emblemática la distancia de escritura. Dice Flaubert a Colet en la carta nº14 de las diecisiete d...

A caballo entre el amor y el oficio de escribir

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Cita con mucho tino Ascensión Cuesta, traductora de la obra, en la introducción del libro –también a su cargo- la opinión relativa a que las cartas de algunos autores son más interesantes que su propia obra. Hay quien opina que las memorias suelen estar en esa posición también. Es en esos dos géneros en los que conocemos más en profundidad a cada autor o autora de forma que obtenemos una información muy valiosa que suele dar mucha luz a la hora de afrontar la lectura de sus grandes obras o de comprender lo que leímos en su día en caso de que se haga a posteriori. En el caso de las cartas que hoy se nos ofrecen encontramos una combinación más que interesante en la que Flaubert era a la vez compañero de fatigas de Luise Colet ya que ella también escribía y amante de una mujer que sin duda ejercería una atracción por el francés en la que se mezclaban sus intereses, poder comentar con ella circunstancias técnicas que a otras mujeres no les llamaría la atención –de hecho ...

'El hombre-pluma', de Gustave Flaubert, en La Caja de Pandora Magazine

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El hombre-pluma, de Flaubert, en Sonograma Magazine

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La editorial Funambulista ha publicado una breve selección de cartas que el pensador y artista francés Gustave Flaubert(1821-1880) escribió a su amante, la escritora Louise Colet, entre 1851 y 1854. Las respuestas de la señora Colet a Flaubert fueron destruidas porque, decía la sobrina del escritor, Caroline Franklin-Grout, ofendían su sensibilidad. Dicen los estudiosos que podemos llegar a conocer la biografía del creador de Madame Bovary a través de la enorme Correspondencia (cerca de tres mil ochocientas cartas) que escribió a lo largo de su vida. Su extenso legado epistolar, que también fue un retrato de la época, permite al lector entrar a fondo en su compleja personalidad – su paciencia, ingenio y elegancia – y comprender sus esenciales reflexiones sobre la teoría literaria. En esta breve selección, Flaubert se muestra sincero con su “musa”. Observador, metódico, exigente, crítico y dolorosamente sensible escribe a su amiga como él concibe el estilo: un estilo qu...

Flaubert en La Nueva España

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'Flaubert imperfecto', artículo en La Vanguardia sobre 'El hombre-pluma'

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