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Crímenes y crímenes y El padre, de Strindberg, en un artículo de Sonograma Magazine

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Johan August Strindberg, nacido en Estocolmo en 1849, conoció los autores clásicos griegos, y especialmente los romanos, a los siete años de edad. No olvidemos que ya en 1871 escribió la tragedia Hermione , relacionada con la mitología griega. Esto nos lleva a creer que esta formación y el gran instinto creador, como pintor, fotógrafo, escultor i pianista, fueron los sólidos conocimientos que consagraron a Strindberg como el escritor más importante de la moderna literatura sueca. Durante sus años de frenético trabajo, escribió cerca de sesenta dramas, diez novelas y diez cuentos. Sin embargo, su frágil salud psicológica y una penosa situación financiera le llevaron al abismo, afectado por una psicosis. A pesar de todo, no sucumbió y dio alas a su creación, que subyace en el alma inquieta atormentada de Strindberg, surgió con fuerza y se situó, también, como una de las figuras más importantes de la dramaturgia contemporánea. En este volumen que acaba de publicar la edi...

Fahrenheit77 dedica un artículo a Crímenes y crímenes y El padre de Strindberg

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Vivimos tiempos de piel fina, en los que cada vez con mayor frecuencia se alzan voces contra expresiones políticas, artísticas o de cualquier otro tipo para decir que las ofenden. Ahora mismo se me vienen a la cabeza dos hechos de —más o menos— signo opuesto: por un lado, el recientísimo caso de Willy Toledo y los sentimientos religiosos; por el otro, aquellos autobuses de la asociación Hazte oír y los sentimientos de los niños transexuales. El problema aquí estriba en que la libertad de expresión no debería coartarse en ningún caso. Jamás. Cada cual es libre de expresar sus opiniones, sean estas del signo que sean, nos gusten más o nos gusten menos. Ya nos encargaremos el resto de juzgar su acierto. Todo el mundo debería tener derecho a demostrar que es imbécil. Porque se puede ser artista de talento indiscutible y además ser imbécil. Es más, podemos admirar obras sin estar de acuerdo con las ideas que transmiten. No es ninguna locura. Si tuviéramos que limitar nu...