Un cuento de enfermera es un libro que me fascinó, narrado en primera persona por Kate, su protagonista nos sumerge en la extraña dinámica familiar de los Carruth, constantemente vigilados por Steel, y nos hace partícipes de los pulsos intelectuales que echa con éste, con el fin de evitar que lleve a cabo sus malévolos planes. Estas partes de la trama, las compartidas por Kate y Steel, fueron mis preferidas. Si tuviera que sacarla una pega a la novela, sería su final, no porque fuera un mal final, sino porque no era el final que yo quería. Aunque Steel hace el papel de villano, poco a poco, es un personaje al que se le coge cierto cariño y se humaniza a ojos del lector, incluso la propia Kate termina teniéndole mucho aprecio. En realidad, una vez que aparece Steel en escena, los Carruth pasan a un segundo plano, y son Kate y él quienes se convierten en los auténticos protagonistas. Alcott nos sumerge en una historia de intrigas familiares, secretos, locura, am