Trivium Existe una estirpe de poetas por los que, he de confesarlo, siento una atracción especial: aquellos que escriben tenaces, incansables, laboriosos, cuidadosos, humildes y exquisitos, ajenos a las modas; aquellos que se inclinan sobre el papel día tras día y nos dejan su visión del mundo en forma de arañitas negras de tinta. Y me encanta cuando una editorial aguerrida reúne todos los libros de ese escritor en un volumen mastodóntico, en el que puede apreciarse de forma cronológica la evolución de su lírica. Ocurre que hoy tengo en las manos uno de esos tomos, magníficamente editado por el sello Funambulista, donde se ordenan todos los poemas que ha publicado Enrique Badosa desde 1956 hasta 2010. Y me apetece mucho hablar de él. Escritor de reconocida trayectoria (ha recibido premios como el Ciudad de Barcelona o el Fastenrath de la Real Academia de la Lengua), conocedor exhaustivo de la poesía española del siglo XX (no en vano trabajó en la editorial Plaza ...